PACHAMAMA (Relatos: Los Sueños de Gaia)

musica01CUSCO, PERU

Son las 7.30 de la mañana. en Cusco Ya clarea, pero el sol aún no ha asomado tras los cerros. Hace frío. Aclla al despertarse ha echado de menos el calor del pequeño Viringo, su perro de compañía. Este había salido a la hermosa terraza y permanece allí tumbado observando las primeras luces del alba.

Viringo, como la mayoría de los perros de los incas no tiene pelo, su nariz es puntiaguda, las orejas grandes, peladas y las patas largas. Apenas pesa cuatro kilos. Su piel negra y caliente, alcanza una temperatura de 40 grados cuando se le acaricia. A pesar de su extraña apariencia, Viringo es un animal simpático y cariñoso, fiel, extrovertido y obediente, que sólo ladra cuando algún intruso invade las habitaciones de Aclla.

Mama Coya le dijo a Aclla que la piel de los perros sin pelo, además de irradiar calor absorben la energía negativa del cuerpo humano. Por eso Mama Coya regala los cachorros de su criadero a las ancianas que acoge, enfermas de asma, bronquitis o reumatismo. Estas mejoran de manera extraordinaria sólo con apoyar los pies en la barriga del perro como si tocaran una bolsa de agua caliente.

En la terraza Aclla realiza el ritual primero, los doce saludos al sol. Luego prepara un mate, infusión de coca, que acompaña con pan de quinoa y queso blanco y lo degusta lentamente.

Aclla es una ñusta. Una princesa sagrada de estirpe real. Sus facciones son tan puras como las de sus ancestras. Su larga y gruesa trenza nunca ha sido cortada como corresponde a una doncella de la Pachamama. Viste varias faldas, polleras, una encima de otra, de vuelos anaranjados y rojos, sobre una camisola blanca. Una hermosa chumpi, faja con hermosos dibujos de pájaros, une todo el conjunto. Verla despierta una gran ternura, en parte por la dulzura característica de las mujeres andinas que en Aclla sobresale en todos sus movimientos pero especialmente en su voz cuando habla, reza o canta.

Aclla hacia mucho tiempo que no oye la llamada de la Pachamama, tanto que a veces duda de ser la elegida. Hace días que del telar no salen más que gráficos, un diseño simétrico sin sentido pues no encuentra motivos para tejer lo que no puede ver. La niña estaba precisamente empezando su labor, cuando siente el zumbido característico de aviso del espíritu de la Pachamama. Pronto llega el esperado pinchazo en la coronilla abriéndose paso hasta el centro de su chacra. El colibrí ha entrado. Su aura dorada la envuelve. Sabe que va a perder el conocimiento y esta vez está sola sin su mama que la guíe. Reclina su cuerpo en el suelo y espera que el dolor físico desaparezca como siempre ocurre cuando conecta con el espíritu del colibrí.

Su madre se fue a la capital, Lima, el día anterior para asistir a la sesión del Congreso. La Mama Coya es una de las fundadoras del movimiento de mujeres campesinas y ahora las representa en el Congreso. Es además una Mama Coya, una sacerdotisa de la Pachamama, la Madre Tierra.

Mama Coya Alba Yupanqui es una mujer madura, bajita, morena, de marcados rasgos indígenas y de cabeza grande. Siempre que va a Lima se viste con sus mejores galas de ceremonia envolviendo su espalda con la ultima lliclla que ha tejido su hija Aclla. La llicla la lleva siempre con orgullo porque es la manta tradicional de las mujeres incas como ella. Ha sido la manta que tejía su madre, su abuela, que tejían y llevaban todas las mujeres campesinas sobre las espaldas pues era la cuna donde transportaban, mecían y dormían los niños de pecho. La vestimenta de Mama Coya es una declaración de principios, pero también muchas veces era objecto de burla y menosprecio por parte de quienes desconocen su significado

Su primer marido y sus dos hijos mayores fueron muertos por los hacendados a los que se habían enfrentado para evitar ser expoliados de sus tierras y animales. Gracias a la minga, el apoyo tradicional de los parientes, Mama Coya ha podido conservar su chacra y sus tierras.

Corre la leyenda que las mujeres Yupanqui son descendientes directos de la legendaria Catalina Wanca, que quiso comprar la libertad de Atahualpa, el ultimo rey inca, cuando había sido capturado en Cajamarca. El emperador prometió a los hombres de Pizarro, sus captores, tres cuartos llenos de oro y plata por su libertad. Fue la sacerdotisa de las Vírgenes del Sol, quien trasladó en una caravana de llamas todo el oro del Machu Pichu y permaneció esperando en vano el trueque en el valle de Huancayo. Pizarro nunca obtuvo ese oro porque a la Coya Wanka se le apareció Apu Kuntur, el cóndor mensajero de los dioses, que le informó de la muerte del Gran Inca. Entonces, apenada y desconcertada por la falta de compromiso de los españoles, ocultó el oro en una caverna antigua que nadie más que ella conocía.
La propia esposa del emperador le entrego a la hija postuma de Atahualpa para que la pusiera a salvo. Para sobrevivir, la emperatriz inca había pasado forzosamente de ser la viuda de Atahualpa a ser la concubina de Francisco Pizarro, previa cristianización bajo el nombre Angelina Yupanqui. La gran sacerdotisa Wanka adoptó a la última princesa inca como hija, a la que llamaron Catalina Yupanqui Wanca. La pequeña fue quien heredó las tierras y fortuna de los Wanka y el Numen Sagrado de la Pachamama, que era la señal indiscutible de su origen real y sagrado.

La casa hacienda de Cuzco en la que viven las descendientes de Catalina Yupanqui fue el palacio de la emperatriz. Había pasado de generación en generación de madre a hija primogénita como principal seña del linaje de su sangre. Los muros son gruesos y macizos y las paredes interiores están recubiertas de piedras partidas seleccionadas, y rellenas de cascajo. Mama Coya había restaurado y convertido el antiguo palacio en una residencia de acogida para ancianas campesinas, viudas y sin hijos.
En el subsuelo de la residencia, las galerías se asemejan a un laberinto de pasajes estrechos o cuartos sin salida. Por allí se llega a la huaca, el habitáculo sagrado con las momias ancestrales de las que habían sido señoras de la chacra, generación tras generación hasta remontarse a Manco Capac y Mama Occllo. Las momias protegen el paso a la cueva sagrada donde sólo Mama Coya puede acceder con la ayuda del espíritu de la serpiente, en el día de Todos los Santos.

Mama Coya ha oido el susurro del colibrí. Ha sabido entonces, aunque esta a kilómetros de Aclla, lo que le ha sucedido a su hija. El poder de la pequeña Aclla de transformarse en un pájaro sagrado ha mantenido la fe en la mujer de que el espíritu de Pachamama sigue vivo. Porque hace años que no se detecta la presencia de la Madre. La energía vital de la Tierra que alimenta a todos los seres vivos esta diluyéndose. De ahí el aumento de suicidios entre los hombres y mujeres, las tendencias autodestructivas, incluso de los animales y las plantas que dejan de luchar para sobrevivir.

Aun así Mama Coya mantiene los rituales de la diosa para su pueblo a sabiendas que sólo son la cáscara vacía de la Madre Tierra. La sabiduría le indica que la participación en las ceremonias y en la comunidad suele ser más importante que la creencia en sí. La fidelidad a los ritos es más importante que la doctrina o el nombre de la diosa. La comunión participativa es lo que constituye la comunidad, el pueblo. La cultura común es la garantia de supervivencia de las familias humildes. Es su verdadero patrimonio.
La evangelización no logró extirpar la presencia de la Pachamama en la vida espiritual de los incas. Todos los indios de Perú siguen sintiendo en su interior el espíritu de la Pachamama. En todos los lugares de los Andes le dan culto y así le piden:
– “Pachamama Santa Tierra, Cusilla, Cusilla”, haz que nos vaya bien el año que comienza, que haya paz, comida, salud y trabajo.

Alba Yupanqui lo deja muy claro los turistas que invaden Cusco para conocer la divinidad:
– Pachamama es la Gran Madre , la madre de todo y todos. A través del respeto que se le brinda nos sentimos hermanos en una misma cultura, más seguros y protegidos. Las plantas, los animales y las personas estamos unidos a la tierra que nos sostiene y protege, ella mantiene el equilibrio de la vida.

Mama Coya sabe por su linaje matriarcal Yupanqui, que ella es otra vasija más que contiene el Numen Sagrado, parte del núcleo ctonico de la diosa. La presencia sobrenatural de la Pachamama dormida en su interior. Cada año durante el mes de agosto, la diosa se hace presente a través de ella. Y ella como sacerdotisa revive como generaciones de mamas coyas han hecho, el ritual de agradecimiento a la Madre Tierra.
Con sus ofrendas, los campesinos presentan el respeto, la veneración y su amor a la Madre Tierra. El pago a la tierra se hace presente ofreciendo gran diversidad de productos alimenticios, como vino, trago, coca, conejos, cebo de pecho de vicuña o corazón de llama, flores de clavel, incienso, chicha, etc., devolviéndole a la Madre sus mejores frutos a la vez que se le pide el aumento del ganado y de las cosechas. Luego de la ceremonia los campesinos se preparan para la siembra y para ello, están atentos a las palabras del arariwa.

El segundo marido de Mama Coya es desde hace años “arariwa”, guardian de los cultivos por consenso comunal. A los conocimientos ancestrales de los guardianes de los cultivos se añade su formación y titulación como ingeniero agrónomo. El arariwa guía con sus consejos, de acuerdo a la lectura que realiza de las diferentes manifestaciones de la naturaleza. Observa e interpreta, se encarga de realizar los múltiples rituales antes, durante y después del periodo de siembra. El campesino rige su trabajo en la tierra y espera los resultados de la cosecha de acuerdo a las interpretaciones y recomendaciones del arariwa.

La papa significa Pachamama, la que nace de la Tierra. Hace más de 8.000 años, la Gran Madre entrego la papa (Solanum tuberosum) a los habitantes de la región entre el Cusco y el Altiplano compartido con Bolivia. Desde entonces es el mayor cultivo y principal fuente de alimento de los hombres. En Cusco se cultivan 200 variedades de papas nativas y los campesinos las protegen de plagas y embates climáticos a través de conocimientos y creencias ancestrales.

– Sembramos cuando la luna está llena, porque si lo hacemos sin luna vienen las enfermedades y la producción no es buena – dicen los campesinos vestidos con su poncho multicolor. Las Naciones Unidas celebraron el Año Internacional de la Papa el pasado año 2008, un año sacudido por la escasez y carestía de muchos alimentos básicos.

La dama Yupanqui lleva al Congreso un estudio donde demuestra la caída de la producción de papas de este año, luego de tres heladas y pocas lluvias. Los campesinos afirman que peligra el sustento de sus familias y también la venta de papas nativas a los hoteles cusqueños que se han convertido en sus principales clientes.

Para soportar estas inclemencias, el marido de Mama Coya ha aconsejado a los campesinos la siembra por mezcla: plantan diferentes especies dispersas en una misma parcela, lo que mejora las perspectivas de la cosecha, puesto que algunas son más resistentes que otras.

Mama Coya hoy debe permanecer en el hemiciclo. No puede permitirse abandonar la sesión del Congreso. El ministro de Salud ha confirmado la detección del primer caso de gripe porcina en el país. Una joven turista fue atendida con rapidez en el hospital Daniel Alcides Carrión del Callao y su estado ha mejorado gracias al tratamiento con antivirales, aunque permanece aislada. Hay otro caso sin confirmar. Una guía turística peruana también presenta sintomatología sospechosa de la nueva gripe luego de tener contacto con turistas mexicanos, y está siendo sometida a estrictos controles sanitarios en la ciudad del Cusco.
Ante la tensión por la difusión del virus de la gripe porcina, el ministro recomendó a la población usar un pañuelo o servilleta de papel al momento de estornudar, así como acudir a los centros de salud en caso de presentar síntomas y lavarse las manos en caso de mantener contacto con las secreciones.

El problema sanitario sobre el nuevo virus es el tema del día. La gran mayoría de los ciudadanos que han votado a Alba Yupanqui como congresista no disponen de recursos para acceder a la atención hospitalaria ni a los medicamentos necesarios para combatir la nueva plaga del siglo XXI. Además, los virus de la gripe se pueden volver resistentes a esos fármacos adquiridos por el Estado a un alto precio a las grandes empresas farmacéuticas, por lo que los medicamentos podrían no funcionar. Perú ante una gran pandemia tiene una baja capacidad de adaptación y supervivencia debido a los bajos niveles de recursos financieros, humanos y tecnológicos

Luego esta el gran tema de la Comisión Parlamentaria en la que la congresista Yupanqui participa activamente: el cambio climático. Perú es una de las naciones más vulnerables al cambio climático, cuyos efectos ya son perceptibles. Parte importante de la población peruana vive en zonas sensibles, dedicándose a actividades como la agricultura y la pesca. El pais sufre eventos climáticos extremos: olas de frío, calor e inundaciones cada vez más a menudo. Hay cambios en el régimen de lluvias que inciden en las fechas de siembra y cosecha. Aparecen nuevas plagas que afectan a la fauna y a la flora del país. Otra consecuencia es el potencial incremento de la cólera, malaria y hipertermia entre las clases mas humildes..

Mama Coya no tiene fe en que la buena voluntad de los gobernantes sea capaz de vencer los intereses creados en relación a la explotación incontrolada de los recursos naturales. Cuanto más tarden los ejecutivos y gobiernos en actuar, más alto será el precio a pagar. Ella sabe, la presencia de la diosa en su interior se lo dijo, que antes que finalice el siglo XXI, el equilibrio planetario pasara factura a la humanidad a pesar de la generosidad de Mama Tierra.

Apenas quedan sirvientes auténticos de la Madre que canalicen la energía sagrada. Está la vieja Renü del Llamia, que a veces contacta con Mama Coya en el mundo de los sueños para contarle el sufrimiento del pueblo mapuche y la explotación a que ven sometidas la tierras salvajes de la Gran Madre. También está el señor del jaguar, el viejo curandero Don Benito, el nieto de Tultul, la Anciana del cenote del Yucatán.

Los chamanes han detectado la presencia de un Ahuacán, sirviente del demonio Buluc Chabtan. Este poderoso hechicero vive en México, capital, como el señor de la droga, el mayor cartel de Sudamérica. El Ahucan o Gran Sacerdote de Buluc Chabtan controla con sus poderes oscuros el infierno en la tierra. Para mantener el poder sobre el demonio hace sacrificios humanos. Desde hace diez años, miles de mujeres, niños y niñas han desaparecido de Ciudad Juárez, Chihuahua y la zona fronteriza entre México y Estados Unidos. Pese a la alarma social no hay forma de detener a los culpables porque detrás esta uno de los más poderosos hombres del mundo cuyas riquezas provienen de lo sobrenatural.

Al norte, en el país de los gringos, está Heyoka, el Hombre-Coyote de los siux, un soñador que vive alcoholizado en la reserva india rodeado de arañas que tejen atrapasueños. Vive junto a su amante Deer Woman, la mujer de la doble cara, que adopta el tótem de un ciervo, pero que oculta a la mujer búfalo en su interior. La poderosa mujer búfalo surgirá el día que Deer Woman deje de estar paralizada de miedo a causa de las palizas y malos tratos de Heyoka.

Los tótem son energías representativas, que nuestra mente aún primitiva necesita representar simbólicamente, para comprender estos ilimitados y aún misteriosos mundos espirituales. Lo cierto es que estas energías-animales de poder, existen y traen consigo la capacidad de proteger y de potenciar, acorde aquello que simbolizan. Los tres animales espirituales de Mama Coya son el búho, la serpiente y las abejas.

colibri-gifEl primer espíritu de Aclla es el colibrí, un ave que en los meses de invierno detiene su actividad y se oculta para volver a aparecer en primavera y alimentarse del néctar de las flores. Por eso se le llama el ‘pájaro resucitado’. El picaflor ha compartido los juegos de Aclla desde la más tierna edad. Mama coya sabe que pronto en la niña despertará el segundo tótem.

– Señora Coya , ha oido las noticias, le comenta su secretaria.
El enorme sisma nacional que ha generado los sucesos de Bagua no han cogido de sorpresa a la Congresista. Hay niños muertos con balas en el cuerpo. Hay cadáveres con quemaduras y hay testigos que aseguran que los cuerpos están siendo tirados al río Marañón. Hay decenas de detenidos cuya situación no se conoce. Hay heridos graves y muy graves y hay suficientes pruebas que demuestran que la Policía ha hecho un uso excesivo, brutal e innecesario de la fuerza.

El pueblo awajun son las principales victimas de la acción represora del Gobierno. Los awajun pertenecen a la etnia jíbaros que cobraron fama en el pasado como reductores de cabezas humanas. Rebeldes e indómitos resistieron a pie firme a invasores de todo tipo: incas, españoles, caucheros y colonos de los tiempos actuales.
La extrema gravedad de lo acaecido ha obligado al Gobierno a aprobar el toque de queda en la zona. El Poder Judicial ha emitido una ordén de captura para los lideres del alzamiento indígena contra la política del gobierno sobre los recursos amazónicos.

El gobierno Aprista de Alan Garcia y los partidos de la derecha apoyan a las empresas trasnacionales mineras, petroleras, gasíferas, forestales y multinacionales. Sin importarles los derechos y necesidades de los campesinos y agricultores peruanos. Las enfermedades cronicas son habituales entre los indígenas a causa de las contaminaciones extractivas de los residuos minerales a las aguas, suelos y aire, todo esto, poniendo en grave peligro a la existencia de la humanidad y la biodiversidad del planeta.

En Bagua, se les ha concedido a las mineras derechos de exploración en zonas que estaban declaradas como reservas naturales. Muchas empresas están buscando oro y uranio. Esta probado que una petrolera bajo el amparo militar ha deforestado 4 hectáreas y ha realizado pozos de perforación. Mama Yupanqui conoce la experiencia de los nativos Achuar en el río Corrientes, cuyos niños tienen cadmio en la sangre, y no va a permitir que ocurra lo mismo en esta cuenca.

Cuando Mama Yupanqui está en Lima reside en la casona de su segundo marido, situada cerca del mercado central en el centro de la ciudad. Es una casa de dos pisos de origen virreinal. Dispone de un gran patio central con un jardín lleno de macetas que le da un cierto aire andaluz. Todas las ventanas de las habitaciones dan a este hermoso patio. En el centro hay un montículo de piedras coronadas por una cruz donde Mama Coya deposita las ofrendas, orando con las manos abiertas:

– Mamapacha, cusilla cusilla. Amparanos Madre Tierra.
Protege a los que sólo quieren obtener su sustento y te agradecen tus favores.
No perdones a los que roban, explotan y comercian con tus bienes.
Mamapacha, cusilla cusilla. Amparanos

Como desde hace mucho la Pachamama no le responde, el cuerpo y la mente de la diosa están ausentes. La Gran Madre siempre ha sido benefactora, coherente, sin dualismos ni trastornos de personalidad a diferencia de la Madre Primigenia. Por eso la pregunta que se hace Mama Coya y que pronto se harán otros es: ¿En que lugar se oculta el espíritu de la diosa?

Aclla ha despertado con una pluma de Apu Kuntur en la mano, el espíritu mismo de los Andes la ha protegido. El cóndor es un ave sagrada, pero a veces es maligna porque esta relacionada con la muerte y la guerra. El cóndor es el mensajero que advierte de la obscura nube que va a desatar la tormenta en Perú.

El espíritu del colibrí ha desaparecido. Las piernas de Aclla muestran las huellas inequívocas de su primera menstruación. La adolescente cree que no volverá a sentir los rápidos aleteos en su cabeza del picaflor, ni la pequeña ave volverá a aconsejarle como combinar colores y tramas cuando teje. El espíritu se ha transformado y la alegría inocente de ambos a acabado.
La nueva mujer se ha pintado dos rombos en la cara de rojo mezclando pigmento de achiote, miel y leche. Las brutales imágenes que ha visto en su viaje espiritual, la violencia y los muertos de Bagua no se le quitan de la cabeza. Aclla ha empezado a entonar un canto fúnebre. Luego reza un Padrenuestro, señal de sincretismo entre las dos culturas en las que ha sido educada.

RESUMEN Capitulo 3
1. EL SANTUARIO: En el Mas Gaya han realizado una ceremonia en honor a Jordi y Javier. Sus cenizas son depositadas en un santuario existente en el bosque de la finca. Susa descubre el secreto del bosque.
2. PERU: En el Hospital de Girona, el doctor José Cueto lleva rato en la habitación individual de Myriam, sentado a su lado. Recuerda el año que compartieron en Perú.
3. PACHAMAMA: En Cusco, Perú, Aclla entra en contacto con el espíritu del colibrí, ha despertado con una pluma de cóndor en la mano, está menstruando por primera vez. En Lima, está su mama, Alba Yupanqui. que se fue a la capital el día anterior para asistir a la sesión del Congreso.

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