Solsticio de Verano y la Noche de San Juan

Hogueras_San_JuanLa Noche de San Juan es una festividad de origen pagano ligada con las celebraciones en la que se festejaba la llegada del solsticio de verano, (21-22 de junio), en el hemisferio norte.

El rito principal consiste en encender una hoguera al ponerse el sol del día 23 y se apaga al amanecer de la festividad (24 de junio) cuando según manda la tradición el sol sale bailando. La finalidad de este rito era “dar más fuerza al sol”, que a partir de esos días, iba haciéndose más “débil” pues los días se van haciendo más cortos hasta el solsticio de invierno.

Las celebraciones actuales de la Noche de San Juan como es la realización de hogueras en las calles y plazas de las poblaciones, donde se reúnen familiares y amigos, tienen una conexión directa con las celebraciones de la antigüedad ligadas al solsticio de verano, influidas por ritos pre-cristianos o simplemente vinculados a los ciclos de la naturaleza por considerarse el momento oportuno de pedir por la fecundidad de la tierra y de los hombres. El gran protagonista de la Noche de San Juan es el fuego, cuyo fin no sólo es rendir tributo al sol, sino también purificar los pecados del hombre.
Cuentan las leyendas que las cenizas que se desprenden de las hogueras curan las enfermedades de la piel. El fuego es un elemento purificador, liberador y regenerador; desde antiguo se apelaba a él para librase de numerosos males, desde la brujería pasando por los malos espíritus hasta las plagas sobre las cosechas.

Por adoración del fuego se entiende la acción de rendirle culto a este elemento, considerándolo sagrado en sí mismo o bien, representante de alguna divinidad. La veneración al fuego fue el rasgo característico de casi todos los pueblos de la Antigüedad junto con el culto al Sol, de quien no puede fácilmente disociarse, ya que los dioses solares a veces también lo eran del fuego.

La tradición de las hogueras de San Juan se ha ido formando a lo largo de los siglos en un rito sincrético en el que se mezclan componentes místicos, religiosos y paganos como la adoración al fuego y el resto de elementos de la Naturaleza, creadores y destructores de la vida, con costumbres con cierta explicación científica, como la quema de rastrojos para fertilizar la tierra tras la recolección de la cosecha.

Otra costumbre relacionada con la Noche de San Juan es la caminata sobre el fuego o danzar sobre brasas sin quemarse los pies descalzos, es una ceremonia que se practica actualmente en Malaya, Japón, China, Islas Fidji, Tahití, Islas de la Sociedad, Nueva Zelanda, Isla Mauricio, Bulgaria, Trinidad, Grecia, India, Sri Lanka (Ceylán) y España. Los devotos preparan caminos de brasas de dos metros de largo por un metro de ancho y pasean descalzos sobre ellos sin sufrir daños. Otra de la creencias era que la pareja que saltaba unida la hoguera conseguía felicidad y buena fortuna. La celebración es acompañada con bailes, comidas y bebidas. Estas hogueras han de ser saltadas un número impar de veces, especialmente tres o siete.

De igual forma, la presencia del agua es uno de los grandes símbolos de las celebraciones de San Juan.

Las mujeres recogían de las fuentes la flor del agua con la esperanza de encontrar pareja, concebir hijos o hacerse con poderes curativos. Algunos grupos al amanecer se introducen en el mar, aguantando el envite de las olas, la tradición marca que sean nueve, y recibiendo de ellas toda su fuerza. También hay quien se baña en el rocío que cae esa noche porque se dice que quedará protegido durante todo el año. Según se cree, en el exacto momento en que el sol ilumina el amanecer del día 24, las aguas de fuentes y arroyos están dotadas de poderes especiales para curar y brindar protección a la gente. Los rios y playas se convierten en fiesta acuática en donde se pasea en barcas adornadas con flores.

A nivel mundial, la interpretación del Solsticio de Verano ha variado entre las distintas culturas, pero la mayor parte lo celebra de alguna forma con vacaciones, fiestas y rituales en torno a ese momento con temas de religión o fertilidad. La tradición es de mantenerse toda la noche en vela y encender hogueras para que la fuerza del Sol no decaiga. La Noche Mágica se celebra desde Portugal hasta Rusia y de los países Nórdicos hasta el Mediterráneo. En América predominan más los rituales con el agua, como la del santo, que es el bautizo.

El pueblo Inca, oriundo del Perú celebraba cada 24 de junio su festividad primordial al Sol en la impresionante explanada de Sacsahuamán, muy cerca de Cuzco con una antigua ceremonia religiosa andina en honor al Inti (el padre sol), que se realizaba por ser el hemisferio sur cada solsticio de invierno en los Andes. El Inti Raymi (en quechua “fiesta del Sol”) aún se celebra como rito sincrético en muchas comunidades andinas. En el callejón interandino septentrional del Ecuador, por ejemplo, el conjunto de festividades relacionadas abarca todo el mes de junio y parte de julio, teniendo cada ciudad sus propios ritos y costumbres, y llegando a paralizarse la vida cotidiana como efecto de las celebraciones, que toman las avenidas noche y día.

En la antigua China, la ceremonia de solsticio de verano celebraba la tierra, lo femenino, y las fuerzas del yin. Se complementaba con el solsticio de invierno, que celebraba el cielo, la masculinidad y las fuerzas yang. En algunos lugares de China, por la noche es tradición, en algunos celebrar un banquete de carne de perro asado.

Los griegos dedicaban sus fiestas a Apolo, dios de la luz y el sol, y prendían grandes hogueras para dar más fuerza a la estrella que a partir de esa fecha comienza a perder su vigor.

Los romanos dedicaban la festividad a Minerva (Palas Atenea para los griegos) con hogueras, y tenían la costumbre de saltar tres veces sobre las llamas. Con el fuego celebraban la recogida de las cosechas y alejaban los malos espíritus. Ya entonces se atribuían propiedades medicinales a las hierbas recogidas en aquellos días. En Roma, celebraban el matrimonio de Júpiter y Juno, cuya unión y fecundidad estaban simbolizadas por el roble. Los hijos nacidos de estas fiestas eran considerados protegidos de la diosa.

Noche de San Juan
Noche de San Juan

En el Norte de Europa las antiguas tribus germánicas, eslavas y celtas en Europa celebraban el solsticio de verano con hogueras. Era la noche de festivales del fuego y de la magia de amor, de oráculos para el amor y la adivinación. Tenía que ver con los amantes y predicciones. Las parejas de amantes saltaban a través de las llamas ya que se creía que los cultivos crecerían tan alto como lo que las parejas fuesen capaces de saltar. A través del poder del fuego, al calor de la fogata las doncellas (supuestamente) se enteraban acerca de su futuro marido, con lo que espíritus y demonios serían expulsados de la relación. Otra de las funciones de las hogueras era generar magia simpática: Dando un impulso a la energía del sol para que se mantuviera potente en el resto de la temporada de crecimiento y así garantizar una cosecha abundante. En la antigua Suecia, un árbol en el solsticio de verano era creado y decorado en cada ciudad. Era el árbol solsticial, generalmente un pino. Los aldeanos bailaban a su alrededor. Las mujeres y las niñas acostumbraban bañarse en el río local. Este era un ritual mágico, destinado a traer la lluvia para los cultivos.Todas las fuerzas sobrenaturales, de la tierra y del aire, del fuego, de las aguas, concurren al filo de las doce campanadas de la medianoche.

En España, muchas son las creencias que se relacionan con esta mágica noche, e incontables las tradiciones con las que se la celebra, entre las que podemos destacar las siguientes:

La fiesta del Paso del Fuego de San Pedro Manrique (Soria) es uno de los rituales colectivos más llamativos para los antropólogos. Algunos vecinos caminan descalzos sobre una alfombra de brasas de madera de roble junto a la iglesia de la Virgen de la Peña. El recorrido es de tres metros y suele cruzarse en unos cinco segundos. Un rito celtibérico de remoto origen agrario y ganadero, con el paso del fuego en honor a la diosa Páles, y en la parte de las “móndidas” estamos en presencia de viejos cultos a la diosa Ceres. La Virgen de la Peña recibe hoy los honores, el cristianismo fue pródigo en sincretizar viejos cultos paganos porque eran útiles socialmente. El Paso del Fuego de San Pedro Manrique ha sido el ritual elegido por un grupo de investigadores para estudiar el significado y los efectos de estas tradiciones en la cohesión de las comunidades.

Las brujas vascas celebran su más importante akelarre, pues es la noche en que se manifiestan la Basa Andre (Señora del Bosque) y el Basa Jaun (Señor del Bosque o Aker), hijos ambos de la Andra Mari o Ama Lur.

En Asturias como pueblo celta, además del culto al sol del Solsticio de Verano, se celebra el culto al agua sincretizados en la Noche de San Juan. A las doce, la gente se baña en el agua de las fuentes, ríos o playas, con la creencia que en esa noche, los campos, montes, ríos, arroyos y fuentes serán bendecidos y el agua les traerá salud y les protegerá de las enfermedades. También se rinde en esta noche un especial culto a los seres de la mitología asturiana como pueden ser les xanes, trasgus o cuélebres. La noche ideal para ver a les xanas, desencantarlas y adquirir sus tesoros es la de San Xuan.

En Cantabria, aún se conservan las prácticas ancestrales típicas de esta noche mágica: Saltar sobre las hogueras, pisar las cenizas aún candentes, danzar a su alrededor, hacer pasar junto a ellas a la “cabaña”, o llevar el fuego por los campos de cultivo del pueblo para purificar la cosecha.

En Galicia se rinde culto al fuego (hogueras), al agua (baños sagrados), y a la recogida de plantas curativas (hierbas de San Juan). En esta comunidad autónoma prevalece la festividad orientada al solsticio de verano, y las variantes relacionadas con la mitología celta. En toda Galicia se celebra desde tiempo inmemorial la noche del solsticio de verano, establecida desde el cristianismo en la noche de San Juan con ritos ligados a la fertilidad y purificación. Toda Galicia arde en esta noche de norte a sur y de este a oeste. Se levantan cacharelas “hogueras” en cada casa; cada parroquia y cada barrio. La vista desde el aire es de miles de diminutos puntos repartidos por todo el territorio. Se dice que esa noche mágica se comunican el mundo del más allá con el del más acá. Es el momento de espantar los malos espíritus: En San Juan meigas y brujas huirán (En San Xoán meigas e bruxas fuxirán)..

En la Costa Mediterránea, especialmente en Cataluña y la Comunidad Valenciana, se encienden hogueras y castillos de fuegos artificiales. Se sirven también en esta ocasión alimentos especiales basados en tortas, como la Coca de Sant Joan.
En Andalucía al igual que en Canarias, se hacen hogueras con un pelele (muñeco de trapo similar a un espantapajaros) denominado “Jua” y en las zonas costeras el rito se hace cerca de la orilla del mar, con peticiones y promesas de muy diversa índole.

En Málaga se trata de una fiesta muy popular que se celebra con moragas y hogueras en la playa, durante toda la noche. Se ha convertido también en tradición bañarse en la playa o por lo menos mojarse los ojos cuando dan las 0 horas. Además en Málaga también se queman muñecos de trapo Júas.
A las costas malagueñas, en ocasiones, sobre todo alrededor de las fechas del Solsticio de Verano, suele llegar un pequeño visitante, que pasaría totalmente inadvertido por los malagueños, de no ser porque son como pequeñas luciérnagas esparcidas en el agua. Allí donde la marea mueve el mar pueden verse miles de pequeños destellos provenientes de la pequeña Noctiluca Scintillans, comúnmente conocida como Chispa de mar. Los antiguos fenicios creían que esas partículas centelleantes eran el reflejo de algún artificio de Noctiluca, Diosa de la Luna o de la Luz Nocturna, divinidad innominada a la que rendían culto en las noches de luna llena.

En Canarias se celebraba el Beñesmer o Beñesmen, era la festividad más importante de los aborígenes canarios. Era la fiesta de la cosecha y el día central del año de magos, en él los antiguos canarios ordenaban los asuntos materiales, y festejaban, veneraban las tradiciones culturales y espirituales. Era considerada como el “Año Nuevo Guanche”, que coincidía con la recogida de la cosecha. En la actualidad, diversos colectivos realizan actos culturales bajo el nombre de Beñesmer.

La participación en un ritual genera solidaridad. Independientemente de sus pensamientos particulares y de sus diversos grados de entrega, los participantes sumergen temporalmente su individualidad en una comunidad. Si hay una fiesta que se mantiene con fuerza y de forma generalizada en nuestra tierra es la Noche de San Juan que adopta cada vez mas un el carácter marcadamente laico. Por lo que, no dejemos que desaparezca.

Mantengamos encendido el espíritu de tradiciones socialmente encaminadas a conmemorar la vida y el bien.

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RECUERDA: Solsticio es un término astronómico relacionado con la posición del Sol en el ecuador celeste. En los días de solsticio, la duración del día y la altitud del Sol al mediodía son máximas o mínimas con respecto a cualquier otro día del año. Las fechas del solsticio de invierno y del solsticio de verano están invertidas en ambos hemisferios.

FUENTES:
Wikipedia
http://gredos.usal.es/jspui/bitstream/10366/70918/1/La_fiesta_de_San_Juan_en_San_Pedro_Manri.pdf

VB

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