Solsticio de Verano y las Hierbas de San Juan

El 21 de Junio de 2014 a las 10:52 UTC tiene lugar el “Solsticio de Verano” en el Hemisferio Norte. Es el día más largo del año y la noche más corta, marcando paso de la primavera al verano (al mediodía el sol alcanza el punto más alto de todo el año). En el Hemisferio Sur es llamado de “Solsticio de Invierno” y es el día más corto del año, marcando el paso del Otoño al Invierno (al mediodía el sol alcanza el punto más bajo de todo el año).

Muchos de los círculos de piedra, incluido el de Stonehenge están alineados con la salida del sol en el solsticio de verano.
Muchos de los círculos de piedra, incluido el de Stonehenge están alineados con la salida del sol en el solsticio de verano.

En el rito católico, el “Solsticio de Verano” se relaciona con la fiesta de San Juan. El Evangelio de Lucas (Lucas 1:36, 56-57) afirma que Juan nació seis meses antes que Jesús , por lo tanto, la fiesta de San Juan Bautista se fijó el 24 de junio, seis meses antes de Navidad (Solsticio de Invierno) .
La fiesta de bienvenida al verano la celebramos la víspera de la Noche de San Juan del 23 al 24 de Junio, también llamada “Verbena de San Juan”, “Noche de Fuego” o la “Noche de las Brujas”. Es una noche rica en leyendas y supersticiones, con las que la naturaleza celebra su particular fiesta, pues según tradición popular se abren las puertas a otra dimensión donde la magia y el misterio imperan sobre la razón tal como los antiguos griegos definían este acontecimiento referente al Sol. Las barreras naturales saltan, y todo es posible esa noche.

Se trata de una fecha cargada de simbolismos y de magia, en la que las deidades de la naturaleza, las hadas y los duendes andan sueltos por los campos para bendecirlos, siendo posible tropezarse o comunicarse con ellos.

En la tradición pagana, este es el momento en el que la Diosa Madre queda embarazada del Dios, que se encuentra en la cumbre de su poder y su esplendor. En este tiempo, el Rey Acebo (la senectud) renace y expulsa al Rey Roble (la juventud), dando lugar a que los días vayan en disminución a partir de ahora, hasta cumplir un nuevo ciclo con la llegada del Solsticio de Invierno. Pero este sacrificio del Rey Roble no es en vano, ya que gracias a él son nutridos los campos que pronto ofrecerán sus frutos para la cosecha”.

Este festival se asocia a rituales destinados a obtener pareja o a conservarla.
La víspera de San Juan es la noche de los ramos de flores silvestres colocados sobre los quicios de puertas y ventanas, denominándose “enramadas”. En muchos pueblos de la Península Ibérica, a primera hora de la noche los mozos iban en cuadrillas a cortar ramas para colocar enramadas a las mozas, ocasión que los novios aprovechaban para lucirse incluyendo en los ramos, flores, frutos, galletas, caramelos…

San Juan
La coca de Sant Joan es una de las cocas más populares de Cataluña. Se come para celebrar la Noche de Sant Joan, del 23 al 24 de junio.

En Santander por ejemplo, los mozos, al hacer la ronda, dejan flores y ramitas verdes con cintas azules y blancas en las casas de las chicas guapas. Donde las feas dejan ortigas, cenizas, espinas y hojas de higuera. Donde las viudas jóvenes, ramos de sauce y musgos. Las enramadas eran, también, la ocasión de descubrir noviazgos ocultos (enramadas con frutos o dulces) o rupturas no conocidas (cardos en las ventanas de la ex novia). El día de San Juan eran permitidas las burlas y nadie se debía de incomodar por ellas; pero el abuso provoco la creación de la Ley 33 de las Cortes navarras de 1795 que castigaba “con un mes de trabajos en Obras Públicas y 20 reales fuertes de multa… a los que enraman o ensucian las puertas, ventanas o paredes con cosas o yerbas ofensivas, estiércol y otras inmundicias”.

Es aconsejable que sean siete las hierbas benefactoras de San Juan elegidas para el ramo o la enramada. Se recolectan las plantas, se hacen los ramos y, antes de las hogueras, se colocan sobre las puertas, donde en teoría hay que dejarlas todo el año, ya que el ramo viejo, ya seco, es el que se quemará en la hoguera. Con estos gestos se eliminan los males del año (el ramo ya seco) y se reavivan los buenos deseos (el ramo recién cortado) con las siete plantas seleccionadas por sus cualidades, y finalmente cabe adornar con ramas de pino y fresno las puertas y ventanas para proteger la casa de los rayos.

La ceremonia de enramar las fuentes está relacionada con la prosperidad, la abundancia y la fecundidad. La tradición dice que al amanecer del primer día de verano, las mujeres recogían de las fuentes la flor del agua con la esperanza de encontrar pareja, concebir hijos o hacerse con poderes curativos. Al amanecer, cuando las mujeres iban a la fuente, se cantaba a la flor del agua. Según se cree, en el exacto momento en que el sol ilumina el amanecer del día 24, las aguas de fuentes y arroyos están dotadas de poderes especiales para curar y brindar protección a la gente.

En Galicia, el recetario popular propone a las jóvenes casaderas, una costumbre que combina gastronomía e adivinación. En un vaso con agua debe ponerse un huevo recogido de la gallina el mismo día 23 de junio y dejarlo toda la noche reposando. Al día siguiente, la forma que se haya dibujado en la superficie del agua será una premonición de la profesión de quien será su verdadero amor o pareja en un futuro próximo.Todo es ponerle imaginación al huevo.

Tradicionalmente es en estas fechas influidas por el solsticio, el momento propicio para recoger en el campo y en el bosque, plantas aromáticas y medicinales que desde el principio de los tiempos se han usado para curar enfermedades y mantener alejado el mal de ojo. Las plantas venenosas pierden su dañina propiedad y, en cambio, las salutíferas centuplican sus virtudes. En el siglo XVIII el Padre Feijoo nos cuenta que «En muchos países atribuye la plebe grandes virtudes a las hierbas recogidas la noche de San Juan. Yo, siendo niño, -nos dice- las vi recoger con mucho cuidado, y usar de su sahumerio para disipar las tempestades. Esta es por lo menos una simpleza rústica, que acaso en muchos declina a la superstición”.

Hypericum canariense L. = Granadillo canario
Hypericum canariense L. (Granadillo canario)

Las Hierbas de San Juan varían de una zona a otra, pero las habituales para recolectar son la salvia, la albahaca, el hinojo, la ruda, la mejorana, el helecho, el romero, el tomillo, la hierba luisa, la menta, la madreselva, la malvas, el espliego, el laurel, las dedaleras, las ortigas, las flores de saúco y las hojas de distintos frutales con principios curativos. Todas ellas coinciden en una característica: su fuerte aroma y su uso en la medicina natural por sus propiedades medicinales para la cura de enfermedades, uso con fines estéticos o la simple purificación.

Todas estas plantas han de ser recogidas al atardecer del solsticio de verano o víspera de San Juan, desecadas en los umbrales de las puertas y guardadas tres días después en frascos herméticamente cerrados para su uso durante el resto del año en infusiones y tisanas. Con esta recolección se celebra la llegada del verano, la nueva estación, la estación de la cosecha, que nos indica que se debe comenzar a almacenar alimentos para pasar el otoño y el invierno. El solsticio de verano coincide con la maduración y recolecta del fruto de la higuera de higos negros (exteriormente negros) denominada breva. Otras frutas propias de esta época, son las peras sanjuaneras y las cerezas, que se comen al calor de las hogueras.

Una planta muy codiciada es encontrar un trébol de cuatro hojas mientras se recogen las hierbas juaneras. Esta planta proporciona a su poseedor buena suerte y fortuna.

“A coger el trébole, / el trébole, el trébole, / a coger el trébole / la noche de San Juan…”

La tarde de la víspera de la festividad, se acostumbra a recolectar Hypericum perforatum, llamada Hierba de San Juan que desde la época medieval, se ha colgado sobre las puertas, ventanas e iconos para mantener las brujas y los malos espíritus a distancia. Cuenta la leyenda que tras ser decapitado San Juan Bautista, varias gotas de su sangre cayeron al suelo e hicieron germinar esta planta: Por ello, cada vez que estrujamos los pétalos de esta flor, surge un líquido rojo que es la sangre misma de San Juan, que posee grandes poderes mágicos y curativos. Por ejemplo, su aplicación tópica sirve para acelerar la cicatrización de las heridas. Se dice que se alivia la depresión y atrae al amor rápidamente. Otra superstición muy difundida, consistía en que las mujeres rurales llevasen un poco de esta hierba bajo sus ropas interiores para evitar las violaciones.

San Juan es, al igual que San Jorge, la representación de la luz divina que baja a la tierra a derrotar a las fuerzas de las tinieblas. Es precisamente el color dorado de la flor el que vincula la planta especialmente con el Sol. Las glándulas de sus pétalos parecen formar imágenes (a este hecho se le dio mucha importancia en la Edad Media, ya que era utilizado en los exorcismos por sus virtudes cabalísticas).

Es tradición cortar también las flores de saúco y colocarlas en la ventana para que reciban la bendición del Santo, aunque es necesario retirarlo antes de que salga el Sol, pues de lo contrario desaparecerían del saúco todas sus mágicas virtudes.

VerbenaEn algunas zonas, se sumergen flores al gusto (pétalos de rosas, malva, retama, clavel, jazmines, verbena, lavanda, hortensias, geranios… ) en un recipiente con agua. Luego las abuelas recomiendan colocar unas ramitas de zarza encima para que el diablo no se meta dentro y se deja fuera expuesto al rocío de la noche de San Juan, hasta la mañana siguiente cuando la gente utiliza el agua de flores resultante para lavarse la cara pues se afirma que tiene propiedades estéticas y medicinales.
El apelativo de “Verbena” a esta fiesta se lo dio la costumbre practicada en algunos lugares por las jóvenes casaderas de ir a recoger verbena a las doce de la noche en la víspera de San Juan, creyendo que con ello conseguirían el amor del hombre deseado. La verbena es la planta sagrada por excelencia entre los latinos, los griegos y los celtas que afirmaban que era una planta protectora contra el mal.Se utilizaba salpicando la casa la mañana de San Juan con infusión hecha de hojas de verbena, para atraer prosperidad económica y ayudando el crecimiento de las cosechas. Cantaban en Cantabria:

“Al que coja la verbena / la noche de San Juan, / no le pica la culebra / ni bicho que haga mal. / A coger la verbena / cuando la zorra madruga; / el que borracho se acuesta / con agua se desayuna”.

Las abuelas gallegas afirman que si te peinas bajo un nogal esta noche mágica tendrás un cabello lustroso durante todo el año. Se dice que quien vea florecer la hierbabuena esta noche será muy afortunado siempre que lo mantenga en secreto. Existén un sin fin de ritos sanjuaneros relacionados con la naturaleza.

Carlina angélica o, simplemente carlina. En vasco Eguzkilore (significa
Carlina angélica o, simplemente carlina. En vasco Eguzkilore (significa “flor del sol”)
Crece en montañas, pastizales y prados, y florece de junio hasta septiembre.

La flor del cardo silvestre ha sido entre los vascos, catalanes y otros muchos pueblos europeos, símbolo del sol. Esa planta se coloca el día de San Juan en las puertas de las casas, lugar en el que permanece todo el año protegiéndolas de las brujas (una de sus ocupaciones esta noche es la de repartir las moscas que durante el verano llegarán a cada casa), espíritus malignos y enfermedades. La gente de los pueblos explica las virtudes de éste amuleto, pensando unos que los espíritus dañinos que pretenden entrar en la casa quedan sujetos a las espinas de la flor; otros dicen que las brujas se entretienen contando los pelillos, labor en que les sorprende la madrugada. La ruda o la artemisa también se cree que, recogidas por San Juan, tienen esas mismas propiedades contra las brujas y son un eficaz amuleto contra toda clase de embrujos y hechizos.

Antiguamente, en la noche de San Juan la gente quemaba hierbas de traición (ruda, romero y alhucema), que son las que trajeron los moros. También echaban en la hoguera, a escondidas, SAL, AZÚCAR, ARROZ, MAIZ y GARBANZOS para expulsar los males en sahumerio. Se echaban puñados mezclados y así nadie adivinaba lo que habían tirado los demás porque cada cosa servía para conseguir algo diferente. Estas quemas servían para quitarse el mal de ojo o para pedir un deseo para el resto del año, entre otras cosas.

La primera (o única) Luna llena de junio se llama la Luna de miel. La tradición sostiene que este es el mejor momento para cosechar la miel de las colmenas de abejas para endulzar las tisanas curativas.

Todos estos ritos y sortilegios mágicos tienen en común un culto a la naturaleza y a los elementos que proviene de las culturas griegas tanto como de las celtas. El fuego, el agua, las hierbas, las plantas, los arboles, la noche o el sol, son parte de lo natural que ha rodeado nuestros ancestros, ha sido necesario para su supervivencia. Aún hoy ofrecen esperanza, emoción y evasión. Estos ritos tradicionales y cuentos populares expresan creencias y valores culturales. También enseñan lecciones que la sociedad necesita recordar.

Noche de San Juan
Noche de San Juan

FUENTES: 

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