Los Betilos, las Piedras Vivas, las Piedras Sagradas.

Betilos
Betilo = Piedra Sagrada. Palabra proveniente del término hebreo Beth-El: Morada de Dios o Recuerdo de los Dioses.

Las piedras para el hombre primitivo eran símbolo de perennidad, invariabilidad, inmovilidad, unidad, energía y fuerza. Han sido adoradas por la sacralidad que contenían debido a su forma, origen o tamaño; concediéndoles tanto un significado mágico como religioso. Cuando se habla del «culto de las piedras», que fue común a tantos pueblos antiguos, hay que comprender que este culto no se dirigía a las piedras, sino a la divinidad o espíritu de la que ellas eran la residencia.

Según la concepción oficial, el betilo es una piedra sin labrar o toscamente tallada, muchas veces caídas del cielo (hoy llamadas aerolitos), aunque no todas ellas tienen ese origen y a la que se le rendía culto como representación de una energia espiritual o una divinidad.

Sus orígenes se pierden en el pasado remoto, antes de los cultos fetichistas y de marcado corte oriental. Su culto está relacionado posiblemente con los aerolitos o piedras venidas del cielo, ya que existe una afinidad entre el betilo y las hachas de piedra sin labrar a las que llamaron piedra de rayo, constituidas principalmente de sílex, diorita o serpentina, entre otros compuestos.

Muchos de los “betilos” emitidos por un volcán, o derivados de su acción, pueden generar esta función de “piedras vivas”, y se han convertido en la antiguedad en los “dioses familiares” . Nótese que la misma “agua viva” surge de los volcanes en estado puro, y en manantiales balneáricos. Tambien los aerolitos, tienen la misma función y por idéntica razón: Los aerolitos y los materiales expulsados por un volcán, cenizas, bombas volcánicas, agua, etc. tienen una emisión gamma remanente, detectable por nuestro organismo y en especial por personas sensitivas. Esta emisión aumenta durante las compresiones y ondas geológicas, causando alucinaciones al obrar en el fósforo e isótopos del sistema nervioso, deformando las imágenes ó induciéndolas y alcanzando así el plano superior, espiritual.

Las piedras impresionaron primero al hombre primitivo porque eran fuera de lo común debido a la forma en que aparecían tan repentinamente sobre la superficie de un campo cultivado o de un campo de pastura. Los hombres no sabían tomar en cuenta la erosión ni los resultados de la arada de la tierra. Las piedras también impresionaban mucho a los pueblos primitivos debido a su frecuente parecido con los animales. La atención del hombre civilizado se detiene ante numerosas formaciones rocosas de las montañas que tanto se asemejan al hocico de un animal o aun a un rostro humano. Pero la influencia más profunda fue ejercida por las piedras meteóricas que los humanos primitivos veían entrar en la atmósfera en grandiosidad llameante. La estrella caída era impresionante para el hombre primitivo, y creyó fácilmente que estas cintas de fuego marcaban el pasaje de un espíritu camino a la tierra. No es de sorprender que los hombres fueran llevados a adorar dichos fenómenos, especialmente cuando descubrieron posteriormente los meteoros. Esto llevó a una mayor reverencia por todas las demás rocas.

Los betilos o piedras sagradas (de forma esférica o a modo de columnas cilíndricas), eran las imágenes anicónicas empleadas para la representación de los dioses  cuando el hombre todavía no los imaginaba como personas. En algunas culturas semíticas también se utiliza para designar a los vestigios de meteroritos que golpeaban la tierra (“piedras de rayo”). Se utiliza este nombre para señalar cualquier tipo de piedra erguida que evoca la presencia de la divinidad y el emplazamiento de un lugar sagrado. Por extensión el término se aplica a cualquier piedra que se considere sagrada por una cultura.

A los betilos se les atribuían poderes similares a los talismanes mágicos o amuletos protectores que protegían a los viajeros y navegantes del rayo y de las tempestades. Aun hoy, a la diosa Pachamama, (Madre Tierra ), los Incas le consagran unos enormes montículos artificiales hechos con piedras y que son conocidos con el nombre de apachetas encontrándose en determinados lugares de los caminos, sobre todo en las encrucijadas de altura y en las cumbres. Para los viajeros, encontrar uno de estos montículos era un indicativo de la presencia de Pachamama y algunos Achachilas , seres sobrehumanos protectores considerados como los espíritus de los antepasados remotos y de los que espera su ayuda en el viaje. Cuando el viajero encuentra un apacheta, este deposita una piedra sobre el montículo después de haberla frotado sobre su cuerpo para transmitirle su cansancio y recobrar nuevas fuerzas.

Esta practica es sin duda semejante a uno de los ritos de culto a la diosa Mari (Madre Tierra Vasca) o a otros númenes subterráneos de la Península Ibérica, la costumbre que hasta hace poco ha sido observada en Ataun y en algunos pueblos de Navarra, de echar piedras en las cavernas diciendo estas palabras: Au iretzat eta ni Jainkoarentzat, «esto para ti y yo para Dios». En Aralar los pastores practicaban esto mismo, echando piedras en los dólmenes de Obioneta y Ziñeko-gurutze, operación que era considerada como una oración.

En la planicie de Gaztelueta, situada al pie del altozano Beloki (también en Aralar) existe un túmulo formado con piedras y tierra, en el que hasta hace poco muchas personas echaban piedrezuelas en la luna llena. Lo mismo se practicó, al parecer, en los dólmenes Aizkomendi (en Eguilaz) y en Chabola de la hechicera (Elvillar), a juzgar por los cantos rodados que, en gran cantidad, se hallan en sus túmulos.

Los íberos,  también usaron piedras (betilos) con inscripciones presuntamente mágicas para proteger del mal al difunto y condenar a los violadores de tumbas. (Culto a los ancestros) . Uno de estos betilos fue encontrado en la Pedrera en la localidad de Vallfogona de Balaguer (Lérida). También los usaban para  estar en contacto con  miembros del grupo familar,  muertos o ausentes de viaje.

La relación, coincidencias y similitudes de los rituales entre las diosas Mari /Amalur (Madre Tierra de los Pirineos) , Pachamama (Madre Tierra de los Andes) y Chaxiraxi (Madre Tierra de las Islas Canarias) no es casual. El culto a las piedras o rocas era tan corriente entre los habitantes de las comarcas del Pirineo, que mereció repetidos anatemas por parte de la Iglesia, mediante la autoridad de los Concilios del siglo V hasta el XI, como lo prueba el de Nantes (año 658),

En las religiones paganas, la mayoría de los Betilos, probablemente provenientes de meteoritos, estaban dedicados a los dioses o eran reverenciados como símbolos de los mismos. En la antigua religión griega , el término se aplica especialmente a la Omphalos , la piedra envuelta en tejido que se supone Gea / Gaia ( la Madre Tierra) dio a Cronos (el dios del «tiempo humano», es decir, los calendarios, las estaciones y las cosechas)

Cronos devoraba a sus propios hijos y para salvar al pequeño Zeus, las diosas Gea y Rea (abuela y madre de Zeus) engañaron a Cronos dandole a comer una piedra envuelta en tejido. Esta piedra se ha conservado cuidadosamente en Delphi , ungido con aceite todos los días y en ocasiones festivas cubierta de lana en bruto.

En mito de Cronos hace referencia a la forma en la que ciertas condiciones impiden el desarrollo de algo. Es pues una metáfora que compara el impedimento de iniciar un proyecto con la manera en la que Cronos devoraba a sus hijos.

La piedra de Cronos, en Delfos, la figura de la Diana de Efeso que, según los Hechos de los Apóstoles (19.35) era la imagen que cayó de Júpiter, y las piedras de Amón y Seth en Tebas, eran meteoritos. También la imagen de venus de Chipre era una piedra que cayó del cielo. El paladio de Troya de Troya era una piedra de Palas Atenea (Venus) que cayó a tierra; la piedra sagrada de Tiro también era un meteorito vinculado a Astarté, el planeta Venus….

La piedra que representaba al Omfalos podía tener la forma de un pilar, como la piedra de Jacob; es muy probable que entre los pueblos celtas y los iberos , algunos menhires tuvieran este significado. Otro de los atributos más conocidos de los betilos era el de favorecer los sueños placenteros y felices. Es muy probable que esta creencia al respecto de los sueños tuviera como base el sueño de Jacob, al que se refiere la Biblia, donde vio en sueños la escalera que llevaba al cielo mientras dormía sobre una piedra.

En la Biblia Jacob alcanza la inspiración mediante la piedra en que apoya la cabeza durante el sueño (Gén. 28.18) .Es una imagen del culto de esa época sobre los aerolitos o piedras radiactivas que promueven nuestros niveles más profundos y activan así los entes espirituales. El método era común a todos los pueblos de ese tiempo, el mismo que practicaban los cananeos y pueblos contemporáneos (betilos, aeroli1os); más tarde, en sociedad más urbanizada, la práctica fue rechazada por el judaísmo (Ex.23-24)

Jacob se da cuenta (Gén 28.11) de que la piedra en que apoyó la cabeza es una puerta sagrada = una ventana al cielo, que induce su inspiración espiritual, y por eso, como tal, la erige y consagra en ese lugar, como una “ventana al plano profundo espiritual” de conexión con la Divinidad, como expresa claramente el texto; y es lo que posteriormente se transforma en ara del altar, ya en religiones urbanizadas.

La energia espiritual que emite la “piedra betilo” es un medio de abrir una ventana al plano superior, espiritual de contacto con la Divinidad . Por ejemplo el texto evangélico hay que interpretarlo correctamente. Jesus al llamar a Pedro = piedra, no se traduce como la “piedra angular” de un edificio en general, sino como el betilo o “piedra viva” sobre la que estaban fundados los santuarios antiguos . Y se funda la Iglesia.

¿Quién dice la gente que es el hijo del hombre?

Y ellos dijeron: unos que Juan el Bautista y otro que Elías; otros que Jeremías o alguno de los profetas.

Y él (Jesús) les dice: Y vosotros ¿quién decís que soy yo?

Y respondiendo dijo Simón Pedro: Tú eres el Cristo, el hijo de Dios vivo.

Entonces explica Jesús:

Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo también te digo: Tú eres Pedro —piedra— y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”

(Mt. 16.15.ss.)

Jesus elige a Pedro porque es sensitivo, intuitivo, y “no se lo ha revelado la carne o la sangre” —la razón o la lógica—, sino “el Padre que está en los cielos”, es decir, el Ente intuitivo-espiritual directamente. como sucede con el betilo comunicador espiritual.

0kaaba_magnetism_ahmed_mater
Magnetita o piedra imán

NOTAS:

A veces como explicación se ha atribuido el efecto al cromatismo de las piedras -como en gemoterapia o en el uso de las piedras preciosas-, pero el color/luz opera en planos químicos del cuerpo fisíco y psiquico, y no en el más profundo espiritual como los betilos.

2 ª El pedernal o piedra del rayo  El pedernal o piedra del rayo es altamente efectivo para mantener a los espíritus desencarnados lejos de tu hogar. Si dispones de esta piedra ubícala sobre la puerta de entrada de tu casa y si tienes la suerte de conseguir por ejemplo un cuchillo fabricado con esta piedra, colócalo en tu altar mágico o como elemento decorativo en tu casa y será un arma de absoluta protección

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4 comentarios en “Los Betilos, las Piedras Vivas, las Piedras Sagradas.

  1. Esta ultima imagen de la piedra iman es igual que la kaaba y los fieles van moviendose alrededor, es quizas una imagen sugerente de lo que se invoca con tal movimiento, puesto que la kaaba guarda un aerolito. Magnifica entrada de tu blog! Un abrazo

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