Elementales Ibéricos : El Duende Gitano

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El duende gitano surgió al calor de las fogatas de un pueblo errante y sin tierra. La Madre Tierra se apiado de su sufrimiento y les otorgo el poder de un duende mágico para poder vivir de la alegría y el arte.

Los duendes tal y como son conocidos, son criaturas mágicas, feéricas (relacionadas en algún caso con las hadas). En una definición amplia para la Mitología de cualquier cultura, se le describe como de aspecto humanoide y muy baja estatura, con algún tipo de poder o conocimiento sobrenatural y provisto de un típico espíritu bromista o malicioso, por el cual se le culpa de todo tipo de daños menores en el entorno doméstico o rural.

Al sur de la vieja España llegaron los primeros campamentos de gitanos provenientes de oriente. Emigrantes a la fuerza, dado que fueron prácticamente desterrados por su estilo de vida y por ser considerados brujos y hechiceros. Un pueblo alegre y divertido, amantes de la naturaleza, su techo era el cielo ,gustaban de los cantos y las danzas.

Sus habituales fiestas solían ser alegradas por el sonido de castañuelas, guitarras, violines y pandeiros. Con ellos vino  una energía mágica muy especial:  Los duendes gitanos como todos los duendes, son duales como la Madre Tierra que dio vida a todo el mundo de las hadas, no  son ni buenos, ni malos, pero si muy, muy traviesos y creativos.

La energía duende es un don, la esencia pura que brota del alma del pueblo gitano. No se puede domar ni controlar. El duende nace por sí sólo con cada individuo. Se tiene o no se tiene. Es un amigo o no lo es.

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Las pitonisas gitanas utilizan su duende para ver a través de la bola de cristal. El duende se transporta donde quiere la vidente que vaya a curiosear. Tienen el don de ser visibles o invisibles, de acuerdo a la situación en que se encuentren y también se pueden transformar en distintos animales si así lo desean.

Es sobradamente conocida  la tradición de la magia gitana y su poder. Una bruja de esta raza puede enviar su duende a la casa de quien le ha ofendido y este aparte de hacer mil y una travesuras, roba la vitalidad de las personas mientras duermen, ya sea bajo su forma original o bajo la de un animal. Por ello, aún hoy, las maldiciones gitanas (mal de ojo) son las mas temidas en nuestro pais. Aunque sean sólo espíritu, pueden mover objetos con su energía, pero no acostumbran hacerlo delante de las personas. Generalmente, este tipo de seres no se dejan ver a menos que les caigas bien, y  si se han dejado ver en varias ocasiones es porque aprecian la armonia del hogar que tienen orden de destrozar y quieren evitarlo. La tradición afirma que los duendes son totalmente impredecibles. Estos pequeños amiguitos pueden ser aliados, cuando le toman cariño a una familia, la protegen de diferentes males entre otras cosas de la propia bruja que lo ha enviado a la casa, por el contrario si no se llevan bien le hacen la vida imposible a los humanos.

Federico Garcia Lorca decía que era el espíritu oculto de la dolorida España.

En toda Andalucía, roca de Jaén y caracola de Cádiz, la gente habla constantemente del duende y lo descubre en cuanto sale con instinto eficaz. El maravilloso cantaor El Lebrijano, creador de la Debla, decía: “Los días que yo canto con duende no hay quien pueda conmigo”; la vieja bailarina gitana La Malena exclamó un día oyendo tocar a Brailowsky un fragmento de Bach: “¡Ole! ¡Eso tiene duende!”, y estuvo aburrida con Gluck y con Brahms y con Darius Milhaud. Y Manuel Torres, el hombre de mayor cultura en la sangre que he conocido, dijo, escuchando al propio Falla su Nocturno del Generalife, esta espléndida frase: “Todo lo que tiene sonidos negros tiene duende”. Y no hay verdad más grande.

Estos sonidos negros son el misterio, las raíces que se clavan en el limo que todos conocemos, que todos ignoramos, pero de donde nos llega lo que es sustancial en el arte. Sonidos negros dijo el hombre popular de España y coincidió con Goethe, que hace la definición del duende al hablar de Paganini, diciendo: “Poder misterioso que todos sienten y que ningún filósofo explica”.

Así, pues, el duende es un poder y no un obrar, es un luchar y no un pensar. Yo he oído decir a un viejo maestro guitarrista: “El duende no está en la garganta; el duende sube por dentro desde la planta de los pies”. Es decir, no es cuestión de facultad, sino de verdadero estilo vivo; es decir, de sangre; es decir, de viejísima cultura, de creación en acto.

Este “poder misterioso que todos sienten y que ningún filósofo explica” es, en suma, el espíritu de la sierra, el mismo duende que abrazó el corazón de Nietzsche, que lo buscaba en sus formas exteriores sobre el puente Rialto o en la música de Bizet, sin encontrarlo y sin saber que el duende que él perseguía había saltado de los misteriosos griegos a las bailarinas de Cádiz o al dionisíaco grito degollado de la siguiriya de Silverio.

486677_381363958665720_1644244785_nSi hay un territorio donde estos duendecillos gitanos han campado a sus anchas es en el Sacromonte de Granada. Un barrio refulgente blanco, en donde despuntan, aquí y allá, entre las numerosas pitas y las chumbares, extraños agujeros excavados en las entrañas mismas de la Madre Tierra. Se trata de las famosas Cuevas del Sacromonte, hábitat humano de tipo troglodita, o parcialmente troglodita, de antiquísimas raíces y aspecto realmente singular. .

Federico García Lorca explicó los elementos que el Duende tenían para él: irracionalidad, un poco de lo diabólico, un agudo sentido de la muerte y el amor por las cosas mundanas. El Duende es, entonces, según Lorca, una alternativa para el estilo, para el virtuosismo y el encanto que da Dios y es, en cambio, una especie e fuerza que se apodera del artista y lo hace dar lo mejor de si.

El duende… ¿Dónde está el duende? Por el arco vacío entra un aire mental que sopla con insistencia sobre las cabezas de los muertos, en busca de nuevos paisajes y acentos ignorados: un aire con olor de saliva de niño, de hierba machacada y velo de medusa que anuncia el constante bautizo de las cosas recién creadas.

Seguramente no podemos probar su existencia, lo cual no quita que estos seres sean parte de un mundo fascinante y mágico y que en ocasiones se manifiesta de alguna manera en nuestro “mundo real”. Creer en ellos o no será cuestión de cada persona.

Aaayy, duende del suur…
Ayy,ay,ay, del suur…

Que tú eres un ser mágico
Con tu mirada todo es mejor
Andando despacito
Mi cabesa vuela con vos

Sintiéndote al pasar
Dejándome llevar
Crece en mi interior
Hacia un lugar mejor

FUENTES:

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Un comentario en “Elementales Ibéricos : El Duende Gitano

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