La cornamenta de los cérvidos y el árbol de la vida

El ciervo se caracteriza por sus elegantes y delicados movimientos.

El ciervo, también conocido como venado es un animal esbelto, robusto, bien conformado y de porte majestuoso y altivo que se caracteriza por sus elegantes y delicados movimientos. En diferentes culturas  el ciervo es símbolo de la renovación a causa de los brotes nuevos de sus cuernos.

El conjunto de astas cultivadas por los ciervos machos son antenas que conectan con las energías más altas. Su cornamenta era asociada a la luz y al destello del fuego, por lo que, en no pocas ocasiones, se le consideraba un animal de naturaleza solar y mediaba entre las naturalezas celeste y terrestre.

Los cérvidos se hallan ligados al árbol de la vida por las relaciones de similitud entre ramas y cornamenta.   Los únicos que tiene cornamenta son los machos. Siempre renuevan esta estructura, a mediados del invierno, y les vuelve a crecer de primavera a otoño.

La noble presencia del ciervo, su cornamenta enramada que recuerda un árbol maduro, y la potencia y agresión durante la berrea, es el epítome de los grandes bosques de la vieja Europa de los que el ciervo es el rey. Los animales que viven en regiones boscosas representan la libertad y la inocencia. Están fuertemente conectados con las energías de la tierra, las plantas verdes y los árboles.

Las astas cérvidas recuerdan  las ramificaciones del árbol, y esto también impresionó al hombre primitivo: el ciervo cambia la cornamenta en otoño y a partir de primavera desarrolla una nueva cornamenta. Esto pudo dar pie a la idea de renovación y rejuvenecimiento, algo parecido a un poder de regeneración, que surgía del rey del bosque, el ciervo, un poder que conllevaba la riqueza de la tribu. O mas bien del uso de su cornamenta. De hecho, los antiguos cazadores solían vestirse con pieles y cornamenta de ciervo para poder acercarse a los rebaños para cazarlos, algo de vital importancia para la supervivencia de la tribu. De hecho, la imagen del astado que sostiene una copa hacia la que se dirigen dos serpientes se ha interpretado siguiendo esta relación: serpiente, guardiana de tesoros, mundo subterráneo, fecundidad, salud…

El ciervo asociado con el dios Cernunnos “el de la cornamenta” o “el de cabeza de ciervo”., y las diosas de la cacería, el ciervo adquirió categoría de sagrado entre los celtas de la Edad de Hierro. Representa las pasiones nobles y salvajes que aparecen en todo lo natural. Un amplio equilibrio entre la virilidad y la energía interior. El ciervo se halla ligado al árbol de la vida por las relaciones de similitud entre ramas y cornamenta. En diferentes culturas es símbolo de la renovación a causa de los brotes nuevos de sus cuernos.

En la cultura de los celtas  está vinculado a las artes, especialmente la poesía y la música debido a su forma graciosa y a su tierna belleza.

También se le tenía, entre las tribus celtas, por conductor de los espíritus y simbolizaba la fuerza de la luz ante las tinieblas. En algunas tumbas mesolíticas de las islas de Teviec y Hoëlic se han encontrado astas de ciervo colocadas sobre las cabezas de los difuntos; en algunas tumbas de época romana, descubiertas en Kreuznach, se han encontrado figurillas de terracota representando ciervos y toros; el ciervo sigue representando un vinculo con el Otro Mundo

La antigua Galia estaba densamente arbolada, al igual que Inglaterra e Irlanda. Los cuernos del ciervo, que se ramifican como árbol hacia el cielo, junto con su velocidad, dignidad y porte, implica una característica de nobleza entre los animales del bosque, como símbolo de la naturaleza salvaje, el Rey del Bosque. .

La cornamenta del ciervo, símbolo de fuerza, está relacionada con la fecundidad y la supervivencia.

Las luchas entre ciervos en la época de celo debían impresionar a los cazadores de los viejos tiempos. El macho vencedor quedaba como jefe de la manada y dueño y señor de un harén de hembras a las que preñar. Debido a asociaciones de analogía propias de la mentalidad mágica, las astas quedaban relacionadas con la fuerza del macho vencedor que adquiría el derecho de ser el único con derecho de copular con las hembras del rebaño. La potencia física, la combatividad y el poder quedaban relacionadas con la aptitud de cubrir las hembras del rebaño.

En la tradición celta, hay dos aspectos de los ciervos – femenino y masculino. El Hind (el ciervo hembra roja), llamado Eilidh en el idioma gaélico, simboliza la feminidad, la sutileza y agradecimiento. El Hind se cree nos llama desde el reino Faery, nos tienta para liberar los atavíos materiales de la llamada “civilización”, para adentrarse en el bosque de la magia, para explorar nuestra propia naturaleza mágica y espiritual.

El Ciervo, Damh en la lengua gaélica, también está vinculada a lo sagrado de la selva mágica. El Damh representa la independencia, la purificación, y el orgullo. Se le conoce como el Rey de la Selva, el protector de sus criaturas.

Por tiempo inmemoriales la gente ha tratado de identificar con el ciervo llevando ceremonialmente tocados con cornamenta e imitando a los de ciervos saltando con gracia.
Tanto los celtas como los cazadores nativos americanos oraron al espíritu del venado para darles una buena caza, y a cambio se comprometian a no tomar más de lo que era esencial para la supervivencia de la tribu. Esto nos ayuda a recordar que nuestro espíritu de mansedumbre y amor incondicional debe extenderse a todas las especies, no sólo la nuestra.

Los romanos y los griegos  hablaban del carácter místico del Ciervo, el cual sabía distinguir las distintas especies de plantas curativas, debido a su perfecta intuición y a su naturaleza dilucidadora. Estaba considerado como un animal simbólico por excelencia, debido a su agilidad y belleza.

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Diosa Artemisa

Para los clásicos, el Ciervo estaba consagrado a la diosa Artemisa, protectora de la energía vegetativa, y a Diana cazadora. Quizá como un destello de antiguas tradiciones, las diosas están íntimamente ligadas al ciervo, especialmente cuando se invocan la energía y la fertilidad. La Diosa Irlandesa Flidhais, que cuida de rebaños de ciervos como si fueran animales domésticos, parece personificar la naturaleza fértil y salvaje del bosque circundante. Una diosa que presidía la caza sagrada del ciervo, fue encontrada enterrada con un guerrero celta en un yacimiento de la Edad del Hierro en Strettweg, Austria.

En la Irlanda de la era cristiana, los ciervos se asociaban con San Patricio, el Rey que había enviado hombres para que tendieran emboscadas a Patricio en todos los caminos que conducían a su corta de Tara. Patricio sorteó a los soldados con su compañía de ocho jóvenes clérigos, seguido de Benen, que llevaba a la espalda las tablas de escribir del Santo. Los hombres pasaron sin ser vistos, apareciendo como ciervos seguidos de un cervatillo con un pájaro blanco sobre la espalda.

Era considerado como enemigo de la Serpiente y, por lo mismo, protector de la luz y el brillo. El cristianismo lo relacionaba con el bien y con el agua del bautismo y era el mayor enemigo del maligno, al que se representaba por una serpiente.

En Norteamerica, julio es el mes en que normalmente salen la nueva cornamenta de los ciervos y brota de sus frentes en las capas de piel aterciopelada. Por ello, en la cultura  norteamericana esta lunación recibe el nombre de Luna del ciervo o venado (porque salen los cuernos).

Para los nativos americanos, el ciervo era una fuente primaria de carne para la tribu. Las tribus siempre oraban a los espíritus de los ciervos antes de cazar para asegurar un trabajo exitoso. Además, los cazadores sólo cazaban lo necesario para alimentar a la tribu. Los nativos norteamericanos creían que el espíritu del ciervo era un símbolo de compasión, generosidad y amor incondicional. Al cazar sólo lo necesario para la tribu, se creía que el ciervo también representaba el sacrificio de la vida para un bien mayor, opuesto al egoísmo.

En el periodo medieval el ciervo simbolizó la vida espiritual en soledad y la pureza. Es el animal simbólico de la elevación espiritual y de sacrificio. Entre las culturas clásicas se le atribuían facultades místicas. Sabiduría instintiva para el reconocimiento de plantas medicinales y por lo mismo era conocedor también de las venenosas. Por su papel de mensajero de los dioses, al ciervo puede considerársele la antítesis del macho cabrío. También es de tener en cuenta la coincidencia del ciervo y Mercurio en su interpretación como mensajeros, ambos, de los dioses.

Los arqueólogos han encontrado numerosos discos de asta de ciervo horadadas y grabadas que fueron utilizadas como amuletos para eliminar malos influjos y asegurarse bienes y prosperidad.

El venado o el ciervo es un tótem animal que se repite muchísimo dentro de mundo de tatuaje debido a lo que simboliza y significa. Tener un venado como talismán nos ayudará a sentirnos seguros de lo que hacemos, a alejar los malos pensamientos y focalizarnos en lo que tenemos que hacer interpretando la realidad pero sin convertirnos en seres duros y sin sentimientos, sino todo lo contrario.

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FUENTES:

  • Wikipedia
  • “El Juego de los Animales de Poder”   (Ed. Obelisco, Barcelona, 2011).
  • Algunas partes por Julia C. White © 1995-99. ISBN 1-888059-25-7
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