EL ALEPH

“Las letras hebreas son como una nuez:
hay que golpearlas para extraerles su fruto y encontrar la verdad.”
(La Cábala)

Qué es Aleph:

Representación del álef o aleph, primera letra del alfabeto hebreo. EL ALEPH es representada con el signo gráfico “א” y, según la Real Academia de la Lengua, en español debe escribirse y pronunciarse “álef”.
Representación del álef o aleph, primera letra del alfabeto hebreo.

Aleph es el nombre de la primera letra del ale fato, o, lo que es lo mismo, la primera de las consonantes en el alfabeto hebreo. Álef es también la primera letra del alfabeto persa, así como álef (o alif) es la primera letra del alfabeto arábigo.

EL Aleph es representada con el signo gráfico “א” y, según la Real Academia de la Lengua, en español debe escribirse y pronunciarse “álef”.

Como Aleph también se conoce al códice Sinaítico, un manuscrito de la Biblia que fue escrito alrededor del siglo IV después de Cristo. Según Gershom Scholem, representa la raíz espiritual de todo el alfabeto. Según la tradición judeo-cristiana en ella se expresa la voluntad del Dios y es al mismo tiempo un símbolo panteísta al simbolizar la totalidad del universo...  Dios es , lo que no tiene fin, lo no-limitado, por lo cual es también lo no-cognoscible.

“Yo soy el Alfa (Aleph) y el Omega…”

Origen

Se registra el origen de la letra álef en la Edad de Bronce, unos mil años antes de Cristo, en el alfabeto protocananeo, que es el antecedente más lejano de nuestro alfabeto actual. Inicialmente, álef era un jeroglífico que representaba a un buey, y de allí pasó al alfabeto fenicio (’alp), al griego (A), al cirílico (A) y al latino (A). De hecho, si invertimos una A mayúscula podemos reconocer aún la cabeza de un buey y sus cuernos.

Álef en Matemáticas

En Matemáticas, álef es el signo gráfico, correspondiente a la letra hebrea א, empleado por Georg Cantor en la formulación de su teoría de conjuntos para representar la cardinalidad de los números infinitos, es decir, para ordenar los números transfinitos y así diferenciar los distintos tamaños de infinito. En este sentido, por ejemplo, álef cero sería el número cardinal de la serie de los números enteros; es el mayor de los números finitos cardinales y el menor de los números transfinitos cardinales.

Álef en Literatura

El Aleph de Jorge Luis Borges,

La literatura ha adoptado el concepto de aleph para representar el “todo”; todo el tiempo y todo el espacio, todos los eventos al mismo tiempo, sin pasado, presente ni futuro distinguibles

(El Aleph, JL Borges).

descarga (2)Como “El Aleph” (1943) se titula un cuento del escritor argentino Jorge Luis Borges, al igual que el libro donde aparece recogido. El Aleph narra el descubrimiento del personaje Borges de un objeto de objetos en en el sótano de una vieja casa en la calle Garay, Buenos Aires, de su antigua amada Beatriz Viterbo. Borges describe el Aleph como “una pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor”, cuyo diámetro sería “de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba allí, sin disminución de tamaño”.

Según Borges, el Aleph es el punto mítico del universo donde todos los actos, todos los tiempos (presente, pasado y futuro), ocupan “el mismo punto, sin superposición y sin transparencia”. De lo cual se desprende que el Aleph representa, tal como en Matemáticas, el infinito y, por extensión, el universo. .Esta esfera, es el espejo y centro de todas las cosas, en el cual todo confluye y se refleja, a la vez y sin sobreposición. La cantidad de alusiones es innumerable; bien podría ser el propio universo, como dice el narrador, pero también alude a la biblioteca, y, se dice, de forma irónica al Canto general de Neruda. Además recuerda, tanto en Carlos Argentino Daneri y en Beatriz Viterbo como en el descenso al sótano, a la Divina Comedia de Dante.

«Vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte, vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara y sentí vértigo y lloré porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado; el inconcebible universo» (Jorge Luis Borges)

 

Aleph de  Paulo Coelho 

descarga (1)Aleph es también el título de una novela escrita por  Paulo Coelho, que se deriva de una interpretación mística del cuento de Jorge Luis Borges. Algunos libros se leen, otros se viven. Con esta frase se publicó en España por la Editorial Planeta en 2010. Aleph, uno de los libros más queridos por los lectores de Paulo Coelho.  La única promoción hasta ahora ha sido boca a boca, la mejor que un autor puede tener

La historia se inspira en un viaje de casi diez mil kilómetros dentro del tren Transiberiano. Un entorno duro y claustrofóbico que pone a prueba las reacciones del protagonista y le abre a una forma renovada de relacionarse con las personas que le rodean.

Sinopsis:

Paulo Coelho realiza en Aleph un viaje de casi diez mil kilómetros en el tren Transiberiano, desde Moscú a Vladivostok. Allí pondrá a prueba sus propias reacciones que le mostraran una forma de relacionarse con él mismo y con las personas que le rodean. Junto a Hilal, una violinista que va en busca de el autor brasileño y con el que consigue una particular conexión; y Yao, su intérprete.

Paulo experimentará la vivencia del Aleph, el punto en el que se concentra toda la energía del Universo, donde se encuentra pasado, presente y futuro, y a través del cual conseguirá recordar vidas pasadas y descubrirá una nueva forma de amor que le permitirá acercarse a la paz interior iniciando una nueva vida.

Personajes principales

  • Paulo, el propio escritor y protagonista.
  • Yao, su traductor y maestro de Aikido.
  • Hilal, una joven violinista que dice tener una conexión especial con Paulo.

Extracto de Aleph:

– Recuerdas el Aleph. Recuerdas lo que sentí­as en ese momento. Las explicaciones y las respuestas no serán suficientes. Confundirán aún más lo que ya es bastante complejo. Simplemente perdóname.

– No sé por qué tengo que perdonar al hombre que amo.

Hilal busca inspiración en las paredes de oro, las columnas, la gente que viene a esta hora de la mañana, las llamas de las velas encendidas.
– Perdono a la chica que fuí­, no porque quiera ser una santa, sino porque no quiero soportar este odio. Este odio pesado.

Esto no era lo que yo esperaba.
– No puedes perdonar a todos y todo, pero perdóname.
– Perdono todo y a todos. Te perdono porque te amo y no me amas. Te perdono porque me rechazas y pierdo mi poder.

Ella cierra los ojos y levanta sus manos hacia el techo.

– Estoy liberado del odio por medio del perdón y el amor. Entiendo que el sufrimiento, cuando no puede ser evitado, me ayuda a avanzar hacia la gloria.

Hilal habla en voz baja, pero la acústica de la iglesia es tan perfecta que todo lo que dice parece hacer eco a lo largo de las cuatro esquinas. Pero mi experiencia me dice que está canalizando el espí­ritu de un niño.

Las lágrimas que derramé, yo perdono.
El sufrimiento y las decepciones, yo perdono.
Las traiciones y mentiras, yo perdono.
Las calumnias y las intrigas, yo perdono.
El odio y la persecución, yo perdono.
Los golpes que me dieron, yo perdono.
Los sueños rotos, yo perdono.
Las esperanzas muertas, yo perdono.
El desamor y la envidia, yo perdono.
La indiferencia y la mala voluntad, yo perdono.
La injusticia en el nombre de la justicia, yo perdono.
La ira y el maltrato, yo perdono.
El abandono y el olvido, yo perdono.
El mundo con toda su maldad, yo perdono.

Ella baja los brazos, abre los ojos y coloca sus manos en su rostro.
Me acerco a besarla, pero ella hace una señal con las manos.
– No he terminado todaví­a.
Ella cierra sus ojos y mira hacia arriba.

La pena y el resentimiento, los sustituyo con comprensión y entendimiento.
La rebeldí­a, la sustituyo con la música que sale de mi violí­n.
El dolor lo sustituyo con olvido.
La venganza, la sustituyo con victoria.

Seré capaz de amar por encima del desamor.
Dar incluso cuando estoy despojada de todo.
Trabajar feliz incluso cuando estoy en medio de todos los obstáculos.
Secar las lágrimas, incluso cuando aún estoy llorando.
Creer incluso cuando estoy desacreditada.

Ella abre los ojos, pone sus manos sobre mi cabeza y dice con la autoridad que viene de arriba:

– Hágase tu voluntad. Hágase tu voluntad.

vida5

FUENTES DE INTERÉS:

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