Lynn Margulis

6a00d8341bfb1653ef0168e4faaaf3970cLynn Margulis  (Chicago, 5 de marzo de 1938 – 22 de noviembre de 2011) fue una destacada bióloga estadounidense, considerada una de las principales figuras dentro del campo de la Evolución biológica; respecto al origen de las células Eucariotas. Lynn Margulis creó la teoría de la endosimbiosis y que, junto a James Lovelock, desarrolló la hipótesis de Gaia.

La historia de la vida en la Tierra se divide en dos mitades: hasta 2.000 millones de años atrás, solo hubo bacterias y arqueas (similares a las bacterias, aunque a menudo adaptadas a condiciones extremas); y solo entonces surgió la célula compleja (eucariota, en la jerga) de la que todos los animales y plantas estamos hechos.

Para Margulis,  los seres vivientes no se clasifican en cinco reinos, tal y como se enseña en las escuelas, sino solo en dos: las bacterias, y todo lo demás. Lynn Margulis reclasificó los seres vivos y propuso los cinco reinos actualmente aceptados: Monera, Protoctista, Hongos, Plantas y Animales. “Creo que existe sólo una forma de vida en la Tierra dijo una vez a ABC y que cualquier ser vivo es una parte de algo mayor. Hay vida a muchos niveles: el más bajo es la célula bacteriana y el más grande, en tamaño y volumen, es Gaia, la Tierra entera”.

Lynn Margulis afirma:

“La gran vision de Darwin no estaba equivocada, solo incompleta”.

Afortunadamente, gracias a la genial bióloga estadounidense Lynn Margulis, hoy tenemos la solución a este desconcertante enigma: una explicación científica mucho más sensata, lúcida y creativa que la que se ha empeñado en sostener la ortodoxia neodarwinista durante los últimos 35 años, pese a tener la solución, publicada por Margulis en 1967, literalmente delante de sus narices. La ortodoxia se ha resistido con uñas y dientes —en gran medida sigue resistiéndose— a aceptar la teoría de Margulis por el sencillo hecho de que no encaja con sus prejuicios darwinistas. Pero si usted logra liberarse de ese lastre irracional y anticientífico, verá inmediatamente que la idea de Margulis no sólo es la correcta, sino que está dotada de un luminoso poder explicativo. El modelo de Margulis sobre el origen de la célula eucariota no es gradual, pero no le hace ninguna falta para ser factible. Implica un suceso brusco y altamente creativo, pero también enteramente materialista, ciego y mecánico.

Javier Sampedro, Deconstruyendo a Darwin

Según su modelo, las células eucariotas, las que disponen de un núcleo bien definido y de las que están formados todos los animales y todas las plantas, surgieron gracias a la unión simbiótica y gradual de varias clases de bacterias (organismos mucho más primitivos y no eucarióticos).

Para Margulis, es esa simbiosis, y no las mutaciones genéticas al azar (como dicen los neodarwinistas) el auténtico motor de la evolución. En sus propias palabras, “Hay bacterias que son capaces de moverse, otras saben hacer fotosíntesis, otras almacenan oxígeno… Cuando se unen, nace un organismo nuevo y que incorpora todas estas capacidades. El proceso se llama simbiogénesis y está en el origen de la mayoría de formas de vida actuales”.

Para Margulis, la selección natural sigue sin dar respuesta a la fuente de novedad evolutiva, defendiendo la simbiogénesis: «Durante más de cuarenta años he oído repetidamente hablar de los errores genéticos. Los errores genéticos existen, pero generan enfermedades. No se conoce que haya surgido ninguna especie mediante errores genéticos. Sin embargo, observo numerosos casos de simbiogénesis»

En el año 1999 recibió, de la mano del presidente estadounidense Bill Clinton, la Medalla Nacional de Ciencia. Fue mentora de la Universidad de Boston y ha sido nombrada doctora honoris causa por numerosas universidades, entre otras, por la Universidad de Valencia, Universidad de Vigo, la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad Autónoma de Barcelona, realizando, en colaboración con esta última, trabajos de microbiología evolutiva en el Delta del Ebro.

Lynn Margulis recibió todos los galardones científicos imaginables (incluída la Medalla Nacional de Ciencia norteamericana), pero no consiguió nunca que sus ideas fueran plenamente aceptadas por la comunidad científica oficial. Una simple conversación con ella significaba cambiar, por completo, las ideas que uno pudiera tener sobre el origen y la evolución de la vida. De toda la vida.

A los 16 años fue aceptada en el programa de adelantados de la Universidad de Chicago donde se licenció a los 20 años, adquiriendo según ella «un título, un marido, fue esposa del mítico Carl Sagan y un más duradero escepticismo crítico». Margulis diría de su paso por la Universidad de Chicago:

Allí la ciencia facilitaba el planteamiento de las cuestiones profundas en las que la filosofía y la ciencia se unen: ¿Qué somos? ¿De qué estamos hechos nosotros y el universo? ¿De dónde venimos? ¿Cómo funcionamos? No dudo de que debo la elección de una carrera científica a la genialidad de esta educación «idiosincrásica».

Margulis sobre su clase de Ciencias Naturales II
Margulis estuvo radicalmente enfrentada al neodarwinismo considerándolo un paradigma científico que era doctrinario y reduccionista. Defendió que el origen de las especies lo hallamos en la simbiogénesis y no en la mutación genética; y que no habrían realmente pruebas, ni por la observación de la naturaleza, ni por trabajos de laboratorio, por las que pueda pensarse que las acumulaciones de las mutaciones genéticas al azar hayan sido las responsables de la eclosión de una sola especie
La hipótesis Gaia ecológica postula que las condiciones de la Tierra se han visto modificadas por la propia vida.  Antes de ser formulada, se aceptaba que la vida había surgido y había evolucionado porque la Tierra contaba con las condiciones óptimas para que esto se produjese. La Tierra habría evolucionado independientemente de la presencia de los seres vivos, y estos se habrían ido adaptando a esas condiciones cambiantes. Gaia propone que una vez dadas las condiciones para que surgiera la vida en la Tierra, la propia comunidad de seres vivos ha sido la principal responsable de los cambios operados en el planeta, que ha sido la responsable a su vez de las radicales diferencias que existen entre la Tierra y el resto de planetas del sistema solar.

Gaia propone que vida y medio ambiente interaccionan, comportándose como un todo, diluyendo las diferencias entre materia orgánica e inorgánica, configurando un sistema en el que una y otra se nutren mutuamente. Margulis expone que la química de la atmósfera, la salinidad de los océanos, no son fortuitas, están relacionadas con la respiración de trillones de microorganismos que la modifican. La acción de la materia orgánica con sus trasformaciones y reutilizaciones ha venido modificando la Tierra convirtiéndola en un planeta más «habitable», ampliando la posibilidad de contener más vida.

Lovelock postula que tanto la composición química de la atmósfera, como su temperatura global, la salinidad de sus océanos y la alcalinidad de la superficie de éstos (pH 8,2), no son parámetros aleatorios, sino que presumiblemente vienen regulados por el metabolismo de la suma de la vida sobre la Tierra. Esta clase de modulación global no significa que la superficie de nuestro planeta sea el equivalente a un organismo, porque, a diferencia de la biosfera, no puede sobrevivir de sus propios residuos ni respirar sus propias excreciones gaseosas. Sin embargo, la superficie de la Tierra sí presenta algunos rasgos propios de los organismos. Está construida en gran medida a base de células que se reproducen, toma sus nutrientes del agua y produce incesantemente residuos. Ambos entran en asociaciones ecológicas, en ocasiones simbióticas, absolutamente necesarias para el reciclado de residuos, lo cual determina que el reino celular se expanda. El resultado consiste en que, con el paso del tiempo, el medio ambiente se vuelve cada vez más organizado, diferenciado y especializado.

Margulis, Captando genomas

 La propia Margulis nos explica la épica del origen de las especies:

“Los protagonistas de la historia del origen de las especies son bacterias rápidas y decididas, junto con expertos arquitectos protistas sobre una Tierra tectónicamente activa bajo un Sol energético. Guerras, alianzas, extraños encuentros sexuales, uniones, treguas y victorias constituyen los dramas de esta historia. Mutaciones aleatorias de ADN, de consecuencias originalmente destructivas, dan cuenta tan sólo de sus inicios. Los seres vivos son los verdaderos protagonistas. La saga evolutiva entera sobre cómo las especies se originaron y se extinguieron puede constituir la narración más grande jamás contada”.

“Así pues, ¿qué es la vida? Es un artístico caos controlado, un conjunto de reacciones químicas tan maravillosamente complejas que dio lugar al cerebro de los mamíferos que ahora, en forma humana, escribe cartas de amor y utiliza ordenadores de silicio para calcular la temperatura de la materia en el origen del universo ” Del Libro de ¿Qué es la vida?», de Lynn Margulis y Dorion Sagan

FUENTES:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s