Baruch Spinoza

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Dios es la Naturaleza, la Naturaleza es un Todo, una sola Substancia. Las cosas no son sino partes “inmanentes” del Todo.

Baruch Spinoza ( 1632- 1677) fue un filósofo de origen sefardí portugués, heredero crítico del cartesianismo, es uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, junto con el francés René Descartes y el alemán Gottfried Leibniz. Hostigado por su crítica racionalista de la ortodoxia religiosa, su obra cayó en el olvido hasta que fue reivindicada por grandes filósofos alemanes de principios del siglo XIX. Según Renan, “Schleiermacher, Goethe, Hegel, Schelling proclaman todos a una que Spinoza es el padre del pensamiento moderno” y esta considerado como el exponente moderno más completo del panteísmo. Sin él hubiese sido inconcebible el desarrollo de la filosofía occidental.

Baruch de Espinoza o Spinoza nació el 24 de noviembre 1632 en el barrio judío  de Amsterdam, Países Bajos. Procedente de una familia de judíos sefardíes emigrantes de la península Ibérica, que huía de la persecución en Portugal. Su familia procedía de España, de donde huyó durante el siglo XV a Portugal.  Su pensamiento no empezó a tener el reconocimiento que merecía hasta un siglo después de su muerte, ocurrida el 21 febrero de 1677, con cuarenta y cuatro años. Murio   a causa de la tuberculosis, intoxicado por las partículas de vidrio que había absorbido durante su penoso oficio cotidiano de pulidor de lentes.

Spinoza creía en una “filosofía de la tolerancia y la benevolencia” y en realidad vivió la vida que él predicaba. Fue criticado y ridiculizado durante su vida. Sin embargo, incluso los que estaban en contra de él “tuvieron que admitir que él vivió una vida santa”.  Los libros de texto y enciclopedias a menudo representan Spinoza como un alma solitaria que se ganaba la vida como pulidor de lentes, tanto para gafas, microscopios como para telescopios; pero de hecho, su técnica y los instrumentos ópticos que fabricaba eran muy apreciados por su calidad, además satisfacía con este oficio y amistosa clientela, parte de su intensa curiosidad científica. Así, un gran amigo suyo como Jarig Jelles comenta en el prefacio a la edición de su Opera póstuma de 1677: «Aparte de la dedicación habitual a las ciencias, se ejercitó especialmente en la óptica y en pulimentar microscopios y telescopios, y demostró en ello tal pericia que, si la muerte no nos lo hubiera arrebatado, cabría haber esperado de él mayores logros» (Domínguez, 1995: 46). Lo importante es que este trabajo le dejaba tiempo para sus meditaciones , además de entrenar las virtudes filosóficas de la paciencia y la precisión.

Spinoza dirá “Dios crea individuos, no naciones”.

Según su visión, el fin del Estado es hacer a todos los hombres libres, lo que significa que el hombre ha de dejar de ser un autómata.  Al publicar “Tratado teológico político” (1670) esta obra causó gran revuelo y Baruch Spinoza decidió no publicar más hasta su muerte, aunque sus escritos seguirían circulando entre sus seguidores. Recibió entonces  una propuesta para estar al frente de la cátedra de filosofía occidental en la Universidad de Heidelberg, pero rechazó el ofrecimiento para no recibir restricciones de los teólogas hacia sus estudios. Luis XIV, rey de Francia le ofreció luego una pensión a cambio de que dedicara uno de sus trabajos, pero Baruch Spinoza tampoco la aceptó.   Spinoza siempre fue un pensador independiente y se mantuvo incólume ante cualquier tipo de oposición externa.

No perteneció a ninguna escuela y no fundó ninguna. No vivió de impartir clases. En realidad, él tenía muchos amigos, pero mantuvo sus necesidades al mínimo. Fue apoyado con pequeñas donaciones económicas, pero regulares, de amigos  que le permitieron subsistir en los momentos mas difíciles. Fue excomulgado de la comunidad judía de Ámsterdam el 27 de julio de 1656 cuando contaba con 23 años. Muchos de sus amigos pertenecían a disidentes grupos cristianos que se reunían regularmente como grupos de discusión y que por lo general rechazaban la autoridad de las iglesias establecidas, así como dogmas tradicionales.

Pensamiento místico

Spinoza que tenía una educación judía tradicional, desarrolló ideas muy controvertidas en cuanto a la autenticidad de la Biblia hebrea y la naturaleza de la Divinidad. La ruptura de Spinoza con los dogmas imperantes del judaísmo, y en particular la insistencia en la no autoría mosaica del Pentateuco, no fue repentina; más bien, parece haber sido el resultado de una larga lucha interna. Se apartó del judaísmo ortodoxo como consecuencia de sus estudios de ciencias físicas y por el efecto que le produjeron los escritos del filósofo inglés Thomas Hobbes y del científico y filósofo francés René Descartes. En 1656 fue excomulgado por los rabinos, que le desterraron de Amsterdam. Durante cinco años, permaneció en las afueras de la ciudad. Decreto de excomunión de Baruch de Spinoza – 1656

Por la profundidad y la grandeza de sus ideas y su notable capacidad de síntesis, Spinoza se sitúa junto a los mayores pensadores filosóficos de todos los tiempos. Partiendo de la innegable influencia de Descartes, creó un sistema muy original, con mezcla de elementos propiamente judíos, escolásticos y estoicos. En lo que se refiere a Descartes, este había considerado la existencia de tres sustancias: el pensamiento, la extensión y Dios. Spinoza reduce estas tres sustancias a una sola: sustancia divina infinita, que según la perspectiva que se adopte, se identifica bien con Dios o bien con la Naturaleza (ambos términos llegan a ser equivalentes para él, según su célebre expresión Deus sive Natura), lo que significa que el universo está constituido por una sola sustancia que es también su causa. Esa sustancia es Dios que se identifica con la Naturaleza, “Deus sive Natura” -Dios o la Naturaleza- dirá Spinoza.

El universo de Spinoza es pues, el panteísmo puesto que resurge en el la idea de la realidad como Totalidad infinita.  Para Spinoza, la substancia es la realidad, que es causa de sí misma y a la vez de todas las cosas; que existe por sí misma y es productora de toda la realidad; por tanto, la naturaleza es equivalente a Dios. De esta forma, la Substancia (o Naturaleza) es activa y creadora. Dios y el mundo, su producción, son entonces idénticos. Todos los objetos físicos son los «modos» de Dios contenidos en el atributo «extensión». Del mismo modo, todas las ideas son los «modos» de Dios contenidas en el atributo «pensamiento». Las cosas o modos son naturaleza naturada, mientras que la única substancia o Dios es naturaleza naturante. Las cosas o «modos» son finitas, mientras que Dios es de naturaleza infinita y existencia necesaria y eterna.

El panteísmo de Spinoza ha sido objeto de numerosas críticas; una de las más destacadas es la de Schelling que, según algún estudioso del tema, considera que Spinoza «anula la libertad y la personalidad de Dios reduciéndolo a un mero objeto incapaz de relacionarse con el mundo»

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Todo cuanto los hombres deciden para su bienestar no se sigue que sea también para el bienestar de toda la naturaleza, sino más bien, por el contrario, puede ser para la destrucción de otras muchas cosas. -Baruch Spinoza –

La auténtica comprensión de la realidad se encuentra, para Spinoza, en poder captar la unidad de este “todo”. Por un proceso en el que las ordenación de las ideas -concreción del pensamiento- tiene que coincidir con el orden de las cosas u objetos físicos -concreción de la extensión-. Se trata de una visión holista. El holismo considera que todo debe ser analizado en su conjunto y no en partes separadas, es más las partes y el todo son inseparables.

Este cambio tiene la ventaja, sobre la filosofía cartesiana, de borrar de un plumazo los problemas que presenta la filosofía de Descartes para explicar la posibilidad del conocimiento: dado que el pensamiento y la extensión son dos de los infinitos atributos de Dios, distintos e independientes el uno del otro (paralelismo de los atributos), ¿cómo se puede conocer el mundo? Descartes había resuelto este problema de una manera aparentemente gratuita, amén de insatisfactoria, señalando la comunicación de éstas sustancias en la glándula pineal.

En su gran obra Ética demostrada según el orden geométrico (1674) habla de Dios, del ser humano y del puesto que el hombre ocupa dentro de la Naturaleza; así, dice que la forma correcta de entender a los hombres, es que son una parte más de la Naturaleza y que las acciones humanas no se deben analizar con criterios morales, sino como partes necesarias de leyes que rigen el Cosmos, esto es, que existen leyes universales de la Naturaleza a las que los hombres están sujetos, por lo que no se puede afirmar que el hombre es totalmente libre. Siguiendo este planteamiento se encuentra una de sus afirmaciones más importantes y que más problemas le trajo: afirma que los valores son creaciones humanas arbitrarias.

Siendo un hombre valiente en sus ideas al defenderlas, hubo un tema del que paso de puntillas para evitar conflictos. El filósofo reivindica la democracia más amplia posible, aunque dentro de ésta no incluye explícitamente a las mujeres, a quienes plantea si deben tener o no derechos políticos, cosa que no tiene muy clara; finalmente se inclina por sostener una inferioridad innata de las mujeres, y afirma que el mejor gobierno es de los hombres. No obstante, a su vez señaló, que son el poder y la cultura, los factores que diferencian los seres humanos entre sí . De allí la importancia concedida a la educación. Deja una puerta abierta al reconocimiento de las mujeres, diciendo finalmente que sí son iguales a los hombres, que sí pueden gobernar, pero que lo mejor es evitar el tema, ya que puede generar conflictos.

Libros destacados

  • Etica demostrada según el orden geométrico (1674)
  • Tratado sobre la reforma del entendimiento (1662)
  • Principios de la filosofía de Descartes (1663)
  • Tratado acerca de Dios, el hombre y su felicidad (1661)
  • Tratado teológico político (1670)

El poeta argentino Jorge Luis Borges (1899-1986), escribió en 1976 dos sonetos en su homenaje:

Baruch Spinoza por  Jorge Luis Borges

“Bruma de oro, el Occidente alumbra
la ventana. El asiduo manuscrito
aguarda, ya cargado de infinito.
Alguien construye a Dios en la penumbra.

Un hombre engendra a Dios. Es un judío
de tristes ojos y de piel cetrina;
lo lleva el tiempo como lleva el río
una hoja en el agua que declina.

No importa. El hechicero insiste y labra
a Dios con geometría delicada;
desde su enfermedad, desde su nada,

sigue erigiendo a Dios con la palabra.
El más pródigo amor le fue otorgado,
el amor que no espera ser amado.”

Éste primero puede ser leído como análogo al poema Spinoza ya que ambos comparten, no sólo el que hablen del mismo filósofo, sino una inquietud que recorrió la obra de Borges.

Spinoza por Jorge Luis Borges (1964)

Las traslúcidas manos del judío
labran en la penumbra los cristales
y la tarde que muere es miedo y frío.
(Las tardes a las tardes son iguales.)

Las manos y el espacio de jacinto
que palidece en el confín del Ghetto
casi no existen para el hombre quieto
que está soñando un claro laberinto.

No lo turba la fama, ese reflejo
de sueños en el sueño de otro espejo,
ni el temeroso amor de las doncellas.

Libre de la metáfora y del mito
labra un arduo cristal: el infinito
mapa de Aquel que es todas Sus estrellas.

BIBLIOGRAFÍA:

 DESCARTES, RENÉ: Meditaciones Metafísicas, Madrid, Alfaguara, 1977
ALLENDE SALAZAR, M.: Spinoza: filosofía, pasiones y política, Madrid, Alianza Editorial, 1988.
DOMÍNGUEZ, A. (comp.), 1995. Biografías de Spinoza. Alianza. Madrid.
NEGRI, A.: La anomalía salvaje. Ensayo sobre poder y potencia en B. Spinoza, Anthropos. Barcelona. , 1993.
PEÑA, V.: El materialismo de Spinoza, Madrid, Revista de Occidente, 1975
BORGES: La moneda de hierro, Buenos Aires, Emece, 1996.
DAMASIO, A., 2006. En busca de Spinoza. Neurobiología de la emoción y los sentimientos. Crítica. Barcelona.
DELEUZE, G., 1984. Spinoza: Filosofía práctica. Tusquets Editores. Barcelona.
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2 comentarios en “Baruch Spinoza

  1. […] Baruch Spinoza (holandés de padres judíos, 1632-1677) es considerado uno de los grandes filósofos racionalistas del siglo XVII y de su prolífica bibliografía se recogen algunas reflexiones como la que se transcribe al pie, la que en su tiempo y ordenada por los eternos amos de “la verdad revelada” y del “negocio” de las religiones, le valieron vivir segregado por el resto de sus días. – […]

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  2. […] Baruch Spinoza (holandés de padres judíos, 1632-1677) es considerado uno de los grandes filósofos racionalistas del siglo XVII y de su prolífica bibliografía se recogen algunas reflexiones como la que se transcribe al pie, la que en su tiempo y ordenada por los eternos amos de “la verdad revelada” y del “negocio” de las religiones, le valieron vivir segregado por el resto de sus días. – […]

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