La Magia del Otoño

0014yec7

Si hay una palabra que define al otoño, esa es magia.

El olor de la tierra mojada o gozar de un paseo en plena naturaleza son algunos de los momentos para el disfrute que ofrece el otoño. En el orden natural, con la llegada de septiembre el final del verano está próximo y tanto en el aire como en la luz ya se presagian cambios. Llega el otoño con sus dorados colores, poco a poco el mundo parece ir cambiando, es una sensación que se percibe en el aire, en los árboles, en los seres que nos rodean. El Equinoccio de Otoño sera el 22 de septiembre.

Otoño 2016

El otoño de 2016 comenzará el 22 de septiembre a las 16h 21m hora oficial peninsular, según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional – Ministerio de Fomento). Esta estación durará 89 días y 20 horas, y terminará el 21 de diciembre con el comienzo del invierno.


La palabra equinoccio proviene del latín aequinoctium y significa “noche igual”. Ocurre dos veces por año: el 20 o 21 de marzo y el 22 o 23 de septiembre de cada año, épocas en que los dos polos de la Tierra se encuentran a igual distancia del Sol, cayendo la luz solar por igual en ambos hemisferios y produciendo una duración igual del día y la noche en todos los lugares.

El Equinoccio de Otoño marca el inicio del signo de Libra, conocido también como la balanza. Es el único signo cuyo símbolo es un objeto, en contraste a los otros once signos que están representados por animales o humanos.

En cuanto a los planetas, el cielo matutino estará dominado por Júpiter, mientras que Urano será visible toda la noche al principio de la estación, pasando a mediados del otoño a ser visible únicamente en el cielo vespertino junto con Venus, Marte y Saturno. No se producirá ningún eclipse durante el otoño de 2016. Por otra parte, el domingo día 30 de octubre tendrá lugar el cambio de hora, recuperando el horario de invierno.

El avance del otoño nos adentrará en el invierno, y este período estacional era utilizado por nuestros antepasados para recoger las cosechas y preparar las frutas y verduras para el largo invierno, celebra rituales de agradecimiento por los frutos ofrecidos por la tierra y el duro trabajo.

Es el tiempo de maduración de los frutos con alto valor energético como los higos, nueces, avellanas, almendras, castañas, etc., con los que la madre naturaleza sabiamente nos obsequia a fin de proveer nuestra intendencia de cara al árido invierno. Las plantas y frutos para este período estacional podrían ser muchos, yo elijo la vid, la calabaza, la castaña y la madreselva, piñas y agujas de pino.

En el bosque maduran los frutos y bayas de muchas especies arbustivas y lo adornan con sus típicos colores, la mayoría rojizos como el lentisco, el majuelo, la cornicabra, los escaramujos, la zarzamora, el acebo y el tejo o los frutos azul oscuro del endrino, con los que se elabora el delicioso pacharán; frutos que ofrecen una autentica despensa a la vida silvestre, en especial para las aves que los aprovechan para pasar el invierno o para emprender la migración hacia el sur, que a últimos de septiembre será la señal más segura de que el final del verano llegó. Entonces partirán hacia África en busca de tierras más cálidas, entre otras muchas especies de aves, las golondrinas, vencejos, abejarucos, ruiseñores, autillos, águilas calzadas y culebrera.

Por otra parte, las culebras y otros reptiles cazan cuanto pueden para acumular reservas con las que pasar una larga ensoñación invernal, al igual que las ardillas y otros pequeños mamíferos recolectan incansablemente para este mismo fin. En el ocaso del día, los machos cabrios inundarán nuestros montes con el potente sonido de la berrea, anunciando terribles fustas, luchando y persiguiendo a las hembras para cubrirlas.

Sin embargo en la sociedad occidental actual, es más bien un tiempo de moderación y de volver a la rutina después de terminar con el frenesí del verano y volver a lo cotidiano. Más que dedicarnos a recolectar y envasar frutas y hacer compotas para el crudo invierno, realizamos otras tareas más adaptadas al ritmo de vida que llevamos, pero al fin y al cabo, son cambios estacionales que nos llevan a la reflexión sobre los acontecimientos vividos durante el verano, lo que hemos logrado y los proyectos que se quedaron atrás, en que hemos fallado y si tenemos otra oportunidad, realizar nuestra labor enmendando los posible fallos.

Según la tradición pagana, el otoño está asociado con el Elemento agua y la puesta de sol. Sus lunas se llaman la Luna de la Cosecha, Luna de Duelo y Luna de la Noche Larga. Y el acontecimiento más importante, es la fiesta de Todos los Santos y la Noche de los Difuntos.

Es cuando, como por embrujo, todo el paisaje se ilumina del mágico concierto de color, de un hermosísimo cromatismo en el que predominan los matices dorados y los bosques y campos cambian su aspecto y alcanzan su periodo de mayor esplendor y belleza. Todo en ellos se tiñe de tonos rojizos y dorados inundando el ambiente de cálidos colores, conformando evocadores paisajes que nos seducen y recuerdan a los más bellos y cautivadores bosques encantados, llenos de hechizo, en los que la fantasía abarca temas de infinitud, y donde habitan minúsculos seres de otros mundos paralelos.

Todo un mundo fascinante lleno de sensaciones, que fácilmente podemos vivir si nos dejamos envolver por esta magia sensorial en la que la fuerza del ensueño adquiere una irresistible atracción de misterio y de espiritualidad, a la que se suman el arrullo del viento en sus hojas, el mulle del suelo con su hojarasca y, en ocasiones, el susurro del agua que discurre por algún arroyo o manantial cercano…

Sal al aire libre y regocíjate con el cambio de las hojas y los gloriosos colores, aromas y texturas de esta estación. Pisar las hojas secas, correr bajo la lluvia, saltar en los charcos…pequeños placeres de otoño que relajan la rutina de estos días de prisas y vuelta al trabajo. Bocanadas de aire fresco y colores que rompen la melancolía de una estación mágica y auténtica.

El otoño también nos lleva a hacer cambios en el hogar, movemos las cosas de sitio, cambiamos los colores de las cortinas, colchas, alfombras, nuestro armario se va modificando poco a poco, al igual que la naturaleza, sin darnos cuenta, realizamos esos pequeños cambios o grandes, dependiendo de nuestra necesidad, porque nosotros somos parte de un todo.

Los temas tradicionales de la cosecha se incorporan a tus decoraciones mágicas. Prueba hacer arreglos con manzanas o mazorcas ornamentales de maíz en una canasta, o agrupar calabazas pequeñas en la repisa o sobre el mantel. Añade algunas bonitas piñas y hojas de otoño con sus ricos colores y adórnalo todo un poco.

12109151_146999918984238_5526819922305248375_n

Anuncios

Un comentario en “La Magia del Otoño

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s