¿CÓMO CAPTAR LA ENERGÍA DE LOS ÁRBOLES?

El árbol es adorado como el símbolo visible de poder y bendición de la Madre Naturaleza – Vincent van Gogh (1853-1890)-

La energía que emanan los árboles, al igual que la nuestra, es invisible al ojo físico, es lo que llamamos el aura, muy perceptible sensitivamente.

Deberíamos conversar con lo árboles. Es bien conocido que hay muchas personas capaces de captar las vibraciones de los árboles y escuchar los a la vez que comunicarse con ellos.  El árbol al igual que las personas está emitiendo vibraciones energéticas constantemente y son perfectamente asimilables por el ser humano, se pueden absorber y podemos beneficiarnos de sus efectos.

“Lo que la gente de la ciudad no entiende es que las raíces de todos los seres vivos están entrelazadas. Cuando un árbol majestuoso es derribado, cae una estrella del cielo.”  Chan´Kin Viejo, líder lacandón.
Son numerosos los mitos de todo el planeta que cuentan cómo, al principio del mundo, el Cielo y la Tierra se comunicaban entre sí a través de los árboles. Eran un nexo entre dioses y hombres, entre una vieja y una nueva era, una antigua y una nueva conciencia… Los árboles templo son conocidos en todas las tradiciones: Los santuarios del árbol del sintoísmo japonés, los árboles juraderos, de concejo o de junta de Europa Occidental, el árbol de la palabra africano, los árboles centrales o tótems americanos… el árbol como parlamento y lugar de reunión.
Desde este punto de vista, todos los humanos compartimos una cultura, cualquiera que sea nuestro origen, raza o sistema de creencias, el árbol parece haber sido un punto de acuerdo y encuentro natural.

No es fácil abrirse para comunicarse con los otros seres vivos o los elementales que viven en los árboles. Pero es una oportunidad para incrementar nuestra sensibilidad espiritual. Y esto es necesario para el bienestar de la naturaleza y para mejorar nuestra supervivencia hoy amenazada por la crisis ecológica que hemos inducido por el consumismo y la pérdida de conciencia holística. Existen dos formas fundamentales de captar la vibración energetica de los arbóles:

– A TRAVÉS DE LA EMANACIÓN ÁURICA DEL ÁRBOL

Su extensión es más o menos grande según las características de cada árbol y su situación ambiental. Bastará penetrar en su radio de acción. Este tipo de energía se absorbe con el simple hecho de pasear por un bosque, conscientemente podemos aumentar su captación regulando nuestra respiración a un ritmo tranquilo y algo profundo.

En la práctica, esto lo podemos hacer:

1.- Camina entre los árboles y escoge alguno que te llame la atención.

2.- Acércate a él, obsérvalo y capta su energía, no trates de analizarlo mentalmente o de establecer un vínculo emocional. Sólo nota su tono vibratorio.

3.- Tócalo al mismo tiempo que cierras los ojos, con tu mano izquierda. Reconoce su fuerza y su influencia en el entorno. Observa si es un árbol solitario o un pastor de árboles que tiene influencia sobre el colectivo. Capta si su energía es curativa, o si es protectora y amorosa, o si es sabia, o si es imponente en todo ese territorio o de cualquier otro tipo. Acepta esa energía sin más y pregúntate si deseas recargarte a ti mismo con esa fuerza.

4.- Establece contacto con la energía del árbol mediante tu corazón energético. Vacía tu ruido interno, fluye en el amor y escucha al árbol. Capta su espíritu. Preséntate con tu nombre y entra en un espacio donde la comunicación es energética y no sonora. Puedes pedir consejo sobre cualquier situación que necesites, cargarte de energía, relajarte o aceptar su sabiduría.

5.- Escuchala en tu corazón, da las gracias, levántate y despídete poniendo tu mano derecha sobre su tronco.

– EN CONTACTO DIRECTO CON EL ÁRBOL

Utilizando las manos:

A través de ellas podemos realizar una captación más consciente, son una zona muy sensible a la emisión y captación vibratoria ya que en la palma existen varios puntos de entrada y salida de energía. La posición más conveniente es la de seguir las grietas o fisuras de la corteza en el sentido que las presenta el árbol.

Utilizando la espalda:

La parte central de la espalda, recorriendo la columna vertebral, se encuentra el canal energético principal del cuerpo. Apoyando esta zona en el tronco del árbol absorberemos la energía que emana.

Desde la antigüedad ya se sabe que cada árbol alberga un espíritu que le confiere una fuerza determinada, una energía que le da un poder genuino y exclusivo, según a la clase que pertenezca.

En ocasiones podemos buscar la fuerza del árbol para mitigar el dolor de una enfermedad, para superar las preocupaciones o simplemente para conseguir alcanzar nuestro propio equilibrio. Este intercambio energético no afecta negativamente al árbol, ya que este las transmite a la Madre Tierra y esta las transmuta completamente.

En las técnicas orientales, como el chi-kung, hay una postura que se llama “abrazar el árbol” . Esta posición estática alinea todos los huesos del modo más eficaz posible.

Buddha se iluminó bajo una higuera. Jesús estuvo en el monte de los olivos. A los cátaros les gustaban las acacias. Los Druidas preferían la fuerza masculina del roble para usar su sabiduría. Los jóvenes enamorados buscaban el tilo para confiar sus intimidades amorosas porque representaba el vigor de Venus. De cualquier modo existen diferentes clases de árboles y es un ejercicio interesante conocer las diferentes energías que fluyen a través de ellos. Una buena forma de hacerlo es abrazándolos al mismo tiempo que nos hacemos uno con él.

En diferentes partes del planeta se nos aporta el testimonio de comunicación con los árboles que no por inexplicable no es patente. Ayudar a los árboles es también ayudarnos a nosotros mismos para avanzar como sociedad más fraternal y sostenible; pero cooperar con el bienestar de los árboles lo es a favor de la naturaleza en general. Los árboles están llamando a nuestros corazones para que colaboremos en la restauración de nuestro planeta. Cada uno de nosotros podemos ser una ayuda para los árboles de nuestros bosques y a la vez tomar mayor conciencia de nuestra humanidad.

Las meditaciones del chamanismo son poco conocidas, pero son sin duda de las más intensas y poderosas. No cabe ninguna duda del poder que posee la naturaleza para aquietar nuestra mente y tranquilizar nuestro cuerpo. El árbol ha sido nuestro gran amigo a la hora de ayudar a sintonizarnos con el aspecto trascendente de la existencia. La “Meditación Arbórea” es una de las prácticas mas beneficas para el alma, simplemente estudiar  un libro de difícil compresión  o leer poesía bajo su sombra aumenta nuestra capacidad de concentración.


EJERCICIO PARA CARGARTE DE ENERGÍA A TRAVÉS DE UN ÁRBOL

Este ejercicio es ideal para cuando te sientas decaída (0), falta de energía, apática (o), te cueste levantarte o sientas un agotamiento general. Los árboles son receptores por excelencia de la energía que emana el Sol. Por tanto, cuando nos hace falta fuerza, ellos nos pueden brindar un poco.

Escoge un árbol grande, lleno de vida, que esté rodeado de mucha naturaleza, de césped o hierba. Siéntate a su lado en la posición de flor de loto o en una posición que te resulte cómoda. Coloca tus manos en el árbol, tómalo firmemente.

Respira lenta y profundamente y da paso a la relajación. Visualízate a ti misma (o) sentada (o) junto al árbol. Trata de ver dentro del dentro del árbol como si la corteza fuera transparente. Visualiza los torrentes de savia que rodean al árbol por todos lados, como nacen en las raíces y recorren el tronco del árbol. Observa cómo la savia discurre desde el tronco hasta llegar a cada una de las hojas.

Visualiza cómo la savia, es decir la Vida, a través de esos racimos de canales, sube hasta la copa del árbol y vuelve a bajar hasta llegar de nuevo a las raíces.

Imagina como del tronco, surge un canal que se dirige hacia tus manos. Observa cómo las atraviesa y empieza a recorrer todo tu cuerpo, llagando a cada rincón del mismo. Siente cómo el poder de la savia, que es la vida del árbol, empieza a recorrer tu cuerpo, limpiándolo y llenándolo de nuevo de energía y vitalidad.

Mira cómo el Sol emite sus rayos de energía hacia la Tierra, los cuales son absorbidos por las hojas del árbol y llegan a ti a través de los canales de tu cuerpo. En se momento eres una (o) con el árbol.
Cuando te sientas bien, llénate de energía, visualiza como los canales de tu cuerpo se empiezan a replegar y desaparecen.

El canal-puente que te unía con el árbol vuelve al canal principal y el árbol se hace visible de nuevo.

Abre, entonces, los ojos y dale gracias al árbol por haber compartido su energía contigo.


Visualización Creativa : Abrazar tu Árbol de la Laguna Interior

Lo que los animales y humanos no pueden aprovechar, lo desechamos.  Los arboles y las plantas lo transforman en vida y energía. Los detritos, las heces orgánicas son transmutadas en energía.  Purifican el elemento aire y nos ofrecen oxigeno. Por eso , debemos  cultivar nuestra relación con un árbol sea fisico o … psiquico.  Incluir un árbol en la meditación de la Laguna Interior ayuda a purificar el aura.

Imagina que en el borde de la Laguna hay un bosque, es un lugar hermoso lleno de árboles sanos y fuertes, ahora elige uno para reconocerlo como propio. Sabes , sientes que es el tuyo, que es tu árbol protector y purificador de  energia ..

Conéctate con él, pídele permiso para trabajar con él, abrázalo asegurándote de pegar tu ombligo y tu frente a el. Ahora visualiza como le das a través de tu ombligo a este árbol todas las cosas que ya no quieres en tu vida, todo el dolor, la frustración, el enojo, la apatía y todo lo que ya no quieres más, mientras observas como tu árbol lo transmuta.

Cuando hayas terminado de sacar todo lo que ya no quieres en tu vida Visualiza como un rayo verde entra en tu plexo solar y en tu frente llenándote de seguridad y esperanza. Una vez que hayas terminado dale las gracias al árbol y pasea un poco por el bosque, ya que te sientas preparado haz 3 respiraciones muy profundas y abre tus ojos.


“Los árboles me han dado siempre los sermones más profundos”,  Hermann Hesse (1877-1962) en su obra El Caminante.

Desde  mucho antes de los más antiguos testimonios escritos, los árboles se han erigido en centinelas sabios y silenciosos que han ido acumulando pacientemente sus anillos mientras la agitada historia del hombre discurría a su alrededor. Además de proporcionar alimento, medicamentos y un sinfín de prácticos objetos cotidianos, desde mástiles a tapones de botellas, los árboles han permanecido en buena parte envueltos en un halo de mitología y simbolismo. Por ello te proponemos que te acerque a un buen ejemplar, lo abarques con tus brazos, te fundas con él y luego te relajes sentado a sus pies y dejes fluir su fuerza.

Los Egipcios representaban a la diosa de la tierra emergiendo de un árbol del que forma parte, ofreciendo su pecho como fuente de energia.

FUENTES:

  • Hermann Hesse. El Caminante. Ilustrado por el autor. Traducido por Lorenzo Zavala y Ana Mª. Carvajal. Edición de Ana Mª. Carvajal Hoyos. Editorial Caro Raggio. Madrid, 2012.
  •  El gran árbol de la humanidad. Ignacio Abella
  • La magia de los árboles. Ignacio Abella.
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