Elementales: Clases de Seres Feéricos

Duendes,Hadas,Gnomos
Los seres feéricos, o elementales como los conocemos comúnmente, son los espíritus del bosque, sus  guardianes y los que se encargan de proteger a la Madre Naturaleza y su energía vital.

Cuando se habla del término feérico nos referimos a todo aquello estrechamente relacionado con seres mágicos de la mitología, leyendas antiguas, creencias populares, etc… Estas criaturas están vinculadas con los 4 elementos de la naturaleza y presentan una gran conexión a las fuerzas místicas de la tierra.

Generalizar en una descripción que aúne a estos seres mitológicos siempre conduce a errores.  

SEGÚN LA TRADICIÓN, ¿QUÉ SON LOS ELEMENTALES?

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Las dríades son hadas del bosque

El planeta esta formado por 4 elementos , formas vibracionales de la energía cuando crea materia , y por consiguiente, cada uno tiene su grupo de elementales que adquieren forma humana para ser comprendidos por nuestra mente cuando los podemos ver . Esto significaría que son las potencias inteligentes que rigen y coordinan cada elemento.

Los elementales fueron anteriores a la aparición del hombre sobre la tierra y eran los encargados de armonizar las condiciones básicas para la aparición de la vida, como hoy la conocemos. Los elementales ayudaban a los dioses, a los espíritus superiores, arquitectos cósmicos, orientadores y protectores a la formación de todo lo que hoy conocemos.

Con el transcurrir de los tiempos cada grupo de estos seres se dedicó a diversas actividades: unas cuidan los ríos, otras protegen las plantas, y se dice que algunas minimizan los efectos de los terremotos. Los espíritus de la naturaleza son amados y temidos al mismo tiempo, ya que al no tener conciencia del bien y del mal, pueden beneficiar tanto como perjudicar. Esto es la consecuencia de no tener un nivel de madurez espiritual suficiente, y por eso se le considera traviesos, inconscientes e inocentes.

Por el otro lado, aunque los Elementales consisten en una infinidad de clases, son las Fuerzas de los Elementos de la Naturaleza, los administradores de las corrientes de ésta; y, por tanto, jamás pueden actuar más allá de las particulares corrientes propias ni independientemente de ellas. Por ello, en un sentido, son irresponsables de la acción de una corriente en conjunto, aunque son responsables de la parte en la que inmediatamente actúan. Por tanto, también están, al mismo tiempo, sujetos a la corriente general de la Fuerza, en la que viven, se mueven y tienen su ser; aunque son superiores a la parte inmediata y particular de lo que dirigen. Tales razas, superiores al hombre en intuición y poderes mágicos; inferiores a él en otros sentidos; superiores a él en su poder en una particular corriente de un Elemento; inferiores a él en que sólo participan de la naturaleza de ese único Elemento; se encontrarán necesariamente, y de modo constante y recurrente, en todas las Mitologías de la antigüedad.

Los Enanitos y Duendes de los escandinavos; las Ninfas, las Hamadríadas y los Espíritus de la Naturaleza, de los griegos; las Hadas buenas y malas de las leyendas, caras para la época de nuestra niñez; la hueste de Sirenas, Sátiros, Faunos, Silfos y Duendes; las Fuerzas a las que se procura atraer y propiciar con los fetiches de la raza negra; son, para la mayoría, no otra cosa que las mal entendidas manifestaciones de esta gran clasificación: los Elementales o Espíritus de la Naturaleza.


CLASES DE ELEMENTALES:

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Los Elementales (también llamados Espíritus Elementales) considerados por la Magia son cuatro: Tierra, Aire, Agua y Fuego.

Los elementales son seres del mundo espiritual conectados directamente con los cuatro elementos y la Madre Naturaleza.  Estos seres normalmente habitan en un plano interno, y se presentan en el plano primario cuando son invocados. Se presentan como figuras humanizadas y rodeadas de mucho misterio.

Según los cabalistas, Dios asignó el imperio del fuego a la salamandra, el del aire a los silfos, el del agua a las ondinas y el de la Tierra, no en la superficie sino en el interior, a los gnomos.

Una posibilidad que nos otorga la magia es la de entrar en contacto con los cuatro elementos básicos de la naturaleza, a través de los seres elementales.

Si practicáis la  hechicería, magia natural, cuando tengáis necesidad de sentiros mas fuertes y seguros, o si sufrís de problemas económicos, llamad al elemental de la Tierra y os ayudara. Si queréis mejorar o incrementar vuestro magnetismo invocad al elemental del Fuego. Pero si lo que buscáis es fomentar vuestra creatividad, o acceder a mundos invisibles el elemental del Agua os abrirá el camino, mientras que con el elemental del Aire vuestra capacidad de concentración se desarrollara mucho más.

Elementales del Fuego – Salamandras y Dragones

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ELEMENTAL DEL FUEGO Denominación: Salamandras, Dragones.

Invocación a los Elementales del Fuego:

Poderosas salamandras, criaturas de la llama, yo os invoco. Con toda libertad os hago esta ofrenda de fuego y, si os complace, espero que acudáis y me hagáis sacer que estáis aquí. Benditas seáis.

Las salamandras son los espíritus elementales del fuego. Las salamandras cuidaban de masa de gases radioactivos presenten en la tierra y de la materia incandescente que poco a poco al sedimentarse e enfriarse hacía habitable el planeta.

Las salamandras son criaturas que inspiran en todas las demás temor y respeto. Habitan el interior mismo del fuego y son capaces de producirlo y protegerlo. Las leyendas les atribuyen la capacidad de poder sofocar un incendio o la lava arrojada por un volcán en erupción.

Las salamandras han trabajado a lo largo de la creación del universo y han sido los elementales que primero han estado presentes. Se cree que los elementales del fuego, las primeras salamandras,  con capacidad autorreplicativa (el origen de la vida) ocurrió hace unos 3.800 millones de años. Estos seres vivos surgieron  en fuentes hidrotermales en los fondos de los océanos primitivos.

Los dragones alados, hijos de las salamandras, son seres mágicos afines al fuego y a los volcanes. Poseen la capacidad de elevarse y son muy temidos por todos los elementales. Sólo una salamandra puede hacerles frente.

Las salamandras son un poco indiferentes hacia al ser humano. Son los elementales  más poderosos y su relación con los humanos no siempre es buena. No buscan una amistad con los humanos, ya que saben que a través de todos los tiempos los humanos han buscado la amistad del fuego y no siempre han sido recompensados por ellos. Pocas personas tienen una afinidad y amistad sincera con los elementales del fuego. Cuesta mucho acceder a ellos, pero cuando se logra es una amistad tan fuerte y alegre como lo es el fuego. Se encargan de destruir todas las fuerzas negativas, maleficios y conjuros que exista sobre una persona. Limpian y purifican de bajas pasiones y vicios y además nos permiten cambiar para mejorar aquello que traba nuestro desarrollo.

Tienen una relación directa con las almas, pues sus vibraciones se propagan tan veloces como la luz. Aportan claridad de pensamiento y son impulsores de renovación y cambio.

Estos espíritus forman su reinado de manera instantánea cuando se enciende la llama de una vela, una fogata o cuando el fuego comienza.  Así que la manera de atraer su atención es hacerlo por medio de una llama grande si se está al aire libre, si es dentro de un recinto cerrado, se emplea una vela consagrada con magia verde.

Las velas deben ser siempre de colores claros, nunca debe usarse una vela de color negro, pues esta sería una invocación poco conveniente, pues otras fuerzas del universo pueden allegarse y los resultados no serían los esperados nunca.

Las velas deben ser de parafina o de cera de abejas, pero no de cera animal, pues esto contiene la vibración de miedo del animal sacrificado y es contrario a las leyes de la naturaleza ya que no creará armonía, sino todo lo contrario, provocará tristeza, malestar y sensaciones negativas.

La sal es un ahuyentador de los elementales de fuego, aunque no les perjudica, simplemente saben que la sal mata la vida en la  Tierra y no la toleran.  Si se echa un puñado de sal a las llamas de una hoguera , esta se reduce en potencia  y las salamandras emiten crepitaciones de queja como respuesta, cuando se van, es un mensaje que las videntes pueden traducir.

El rodear una vela con sal como se hace en muchos rituales de brujería es para obligarlos a actuar a favor del brujo, , pues acuden a la llama dentro del circulo y solo podrán salir cuando se abra el circulo y obedezcan el deseo; aunque todo dependerá de como se haga este tipo de rituales, que es mucho mas complejo de como se ofrecen por internet. Obligar o manipular a los elementales sin ganarse su favor, no es nada recomendable como he dicho antes y las Salamandras son los elementales mas vengativos.

Despedida de los Elementales de Fuego:

Poderosas salamandras, criaturas del fuego, os doy las gracias. Regresad en paz a vuestro reino de sol y de fuego. Benditas seáis.


Elementales del Aire – Silfos o Sílfides:

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ELEMENTAL DEL AIRE Denominación : Silfos (o Céfiros) y hadas.

Invocación a los Elementales del Aire:

Silfas misericordiosas, criaturas del aire, yo os invoco. Con toda libertad os hago esta ofrenda de incienso y, si os complace, espero que acudáis y me hagáis saber que estáis aquí.
Benditas seáis.

Durante unos 1.800 millones de años la Tierra estaba poblada solo los elementales del fuego y hace unos 2.000 millones de años debieron aparecer las primeras Liminiades.

Las liminiades, son seres mágicos menos notables que las salamandras aunque poseen algunas características muy interesantes: carecen de cuerpo, son sólo una esfera de luz. Se cree que son los fuegos fatuos que se ven en el horizonte en las noches serenas.  Estos organismos bioluminiscentes empezaron a elevarse y entraron en contacto con el elemento aire.  Llamamos también orbes a las esferas luminosas que aparecen en fotografías y vídeos. La mayoría de veces son liminiades.

“El fenómeno de los orbes nos muestra que nos movemos en una dimensión espiritual que excede nuestra percepción ordinaria de las cosas. Este campo de potencial ilimitado, accesible, amistoso y fiable, se vuelve visible gracias a los orbes.”

Bert Hellinger, el creador de la terapia de Constelaciones Familiares.

De las liminades surgieron los Silfos o Sifides. Son también llamados Céfiros, estos son los espíritus del aire. Aparecen en numerosas obras de la literatura europea. Son jóvenes, hermosas y esbeltas, por eso, a las personas muy delgadas se las llama sílfides. Las hadas del aire tienen sus compañeros masculinos, los silfos.

Los silfos cuidaban la evolución de los gases tóxicos para lograr el equilibrio químico y la evolución de los vientos violentos y tormentas nucleares que azotaban al planeta.

Son espíritus que tienen su reino en los vientos, brisas, ráfagas, remolinos, etc. Cada uno es distinto según su manifestación, adoptan formas muy extrañas y están presentes constantemente, aun en los días en que parece que no se mueve ni una sola gota de aire.

Si quieres encontrar una sílfide es mejor buscar al alba. Es el momento del día en que suelen actuar con mayor intensidad. Las sílfides residen en cuevas, bosques, troncos huecos y pequeños arroyos.

Son muy amigables, salvo en determinadas horas en que los jefes de los aires toman el mando y pueden provocar grandes catástrofes. Son muy cambiantes y la amistad con ellos evitaría muchos problemas.

Estos elementales están presentes en todo el planeta. Deben ser invocados en un lugar airado y con ráfagas de viento. Aparecen como una nube deforme, que resulta bastante indistinguible. Atacan con un chorro de aire, y si no es suficiente para derrotar al enemigo adoptan forma de torbellino.

Hay cuatro clases de viento y distintas potencialidades, es decir según el carácter que tengan en ese momento.

Los vientos del hemisferio norte son inversamente contrarios a los vientos del hemisferio sur, por ejemplo, en el hemisferio sur, los vientos del norte son cálidos y húmedos, pues vienen de zonas muy calientes, y los vientos del sur son mortalmente fríos, pues provienen de la antártica. En el hemisferio norte sucede al revés.

A estos espíritus los atraen los inciensos y los aceites volatiles. Se relacionan con la comunicación, los viajes y la inspiración. Son seres que viven en el aire, alegres y gentiles, amantes de la luz del Sol y de la Luna. Son muy convocados por los magos para desarrollar los poderes de videncia.

Despedida a los Elementales del Aire:

Silfas misericordiosas, criaturas del aire, os doy las gracias. Regresad en paz a vuestro reino de los cielos y de los vientos. Benditas seáis.


Elementales del  Agua – Ondinas

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ELEMENTAL DE AGUA Denominación: Ninfas, Ondinas, Sirenas y Tritones y las Hadas de los lagos, estanques y arroyos.

Invocación a los Elementales del Agua

Elegantes ondinas, criaturas del agua, yo os invoco. Con toda libertad os hago esta ofrenda de agua y, si os complace, espero que acudáis y me hagáis saber que estáis aquí. Benditas seáis.

Los gases líquidos se transformaron en líquido, cayendo sobre la superficie en forma de gotas de agua, lluvia y tormentas, dando origen a la aparición de los elementales del agua, las ondinas. 

Su reino se encuentra en todas partes, ya que el planeta está compuesto en 70% de agua. Aunque no sean seres diminutos, es difícil captarlos, ya que en el agua pueden verse como figuras alargadas, brillantes y opacas.

Las Ondinas tienen un alto poder de mimetización e identificación. Pueden aparecer junto a los mares, lagos, ríos; convertidas en animales o personas logrando parecido extraordinarios y engañando fácilmente al que mira. En ocasiones su nivel de mimetización llega al extremo de imitar al ser que admiran o envidian.

Trabajan gustosamente con los humanos y son amigables con los otros elementales de la naturaleza. Pero si su poder es desafiado sus fuerzas ocultas no se hacen esperar y pueden causar estragos. La manera de atraer su amistad es con flores, perfumes, inciensos y velas, las cuales se le colocan en la orilla del mar sobre una canasta pequeña, para que el agua se los lleve. Si no regresa el pedido significa que es aceptado, pero si es devuelto significa que algo no está funcionando bien.

Cuando hace mucho calor, salen a la superficie y a veces se confunden con brumas sobre el agua. En el invierno salen a pasear a través de la niebla. Deben ser invocados en un río, lago o mar, aunque pueden servir otros líquidos acuosos. Una vez invocado, el elemental puede fundirse con el agua y volver a reaparecer mas tarde.

A estos Espíritus se los puede atraer con  centros de agua con velas flotantes  y soluciones florales expuestos a la luz de la luna.  Rigen a los vegetales y a los procesos de curación. Estos seres, de gran belleza y aspecto angelical, viven en las profundidades acuáticas. Tienen que ver con el amor, con la armonía, los placeres sanos, la salud física y psíquica.

Despedida a los Elementales de Agua

Elegantes ondinas, criaturas del agua, os doy las gracias. Regresad en paz a vuestro reino de agua y de océanos. Benditas seáis.


Elementales de la Tierra – Duendes o Gnomos  y Hadas

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ELEMENTAL DE TIERRA Denominación : Gnomos, Duendes, Enanos y Hadas.

Invocación a los Elementales de la Tierra:

Nobles gnomos, criaturas de la tierra, yo os invoco. Con toda libertad os hago esta ofrenda de tierra viva y, si os complace, espero que acudáis y me hagáis saber que estáis aquí.
Benditos seáis.

La tierra es el elemento más denso que existe, está habitado por Hadas, Duendes, Gnomos y Trolls, en ellos predominan el color verde y las energías receptivas.

Cuando el planeta logró estabilizarse ya aparecieron los elementales de la tierra: Duendes o gnomos, con el fin de formarse los arbustos, piedras, dando origen a lo que germinaría después. Habitan el interior de la Tierra. Son la conciencia de las piedras preciosas, minerales y de la Tierra misma.

También se conocen como “duendes” o “trasgos”, espíritus de gnomos mas urbanitas, que popularmente se cree que causan travesuras en las casas, hacen ruidos extraños, provocan caídas de cosas, estruendos, etc. Normalmente, los duendes en el mundo hispano se caracterizan por su afición a convivir con los humanos. Ahora bien, eso sólo sucede -o más bien sucedía- en lugares rústicos y algo aislados, en pequeñas aldeas y pueblos, granjas y cabañas. Los duendes que han pasado a la historia por aparecer en relatos de tradición oral, en cuentos e “historias de viejas”, eligen vivir en rincones escondidos de las casas, normalmente las bodegas, las cuadras o el desván.

Una forma de congratularse con ellos es teniendo una planta en la casa, cuidándola y hablándole y enterrando una moneda en la tierra, pedirle que interceda ante los espíritus de la tierra a fines de atraer riqueza y prosperidad .

Fue el alquimista Paracelso, quien a mediados del siglo XVI creó en su Tratado sobre los elementales la palabra gnomo, dándole forma al concepto que señala a estos seres.Estos seres elementales, como son espíritus de la tierra, miden entre 10 y 50 cm. Viven en zonas muy boscosas y se les atribuye poderes mágicos, esto es debido a que no están atados a la forma racional de entender el mundo de los humanos.

Son muchas las variedades de ellos, pero a casi todos se les reconoce por ser representados como minúsculos ancianos de luengas barbas. Salvo la cabeza, grande en relación al cuerpo como en el caso de los enanos humanos, son bien proporcionados. Al corporizarse van siempre vestidos y parece ser que, sobre un “patrón” de ropa a la manera campesina, copian las modas humanas que les son contemporáneas en el siglo que habiten. Aunque algunos visten prendas de siglos anteriores y no existe apariencia de desgaste en dichas ropas, aunque no dan la sensación de ser nuevas sino arrugadas y ajadas como si fuesen muy viejas, pero indestructibles.

Los Gnomos u hombrecillos pueden, si lo desean, trasladarse con enorme velocidad y estar casi instantáneamente donde quieren estar. Siendo para ellos la tierra sólida el ámbito en el que se mueven, como para los humanos lo es el aire, no encuentran resistencia en las más duras rocas, pues se vuelven sutiles al atravesar objetos sólidos. Aun en los mayores grados de materialización, obtenidos tan sólo en condiciones especiales y en lugares no frecuentados por los humanos, no emiten sonidos. No les resulta fácil adaptarse a la frecuencia de sonidos que nosotros manejamos. Estando en el plano físico son vulnerables a los ruidos de las ciudades humanas.

Todos los elementales, al no poseer alma saben que su destino es morir cuando la tierra muera. No encarnan. Su objetivo es el ascenso espiritual, la evolución de la conciencia como seres de luz acompañando a la tierra y llegar a poseer alma, como el resto de seres vivos.. Por eso les cuesta mucho el descenso espiritual, pero no dejan su camino, si alguien se interpone en él.

Esta gentecilla minúscula construye su casa debajo de árboles añosos. Huyen de la claridad del día y se refugian en la oscuridad de la noche. Solo salen de noche y su casa cobra vida después de la puesta del sol. Son amigos de los animales, hablan su mismo lenguaje y los protegen de los peligros. Viven en armonía con la tierra y sus tesoros. Tiene acceso a cualquier lugar del planeta. Trabajan el suelo y las raíces de los árboles otorgándoles poder. Algunos trabajan con las piedras, las gemas preciosas y los metales y se supone que son los guardianes de los tesoros ocultos.

Amigables en general pero como todo en la naturaleza también los hay algunos bastante agresivos. Cuando hacen amistad con un ser humano lo llenaran de regalos constantemente. Ellos saben donde están los objetos a que a las personas les interesa y sutilmente lo dejan en su camino para que las personas se los encuentren. Las personas que trabajan por ellos generalmente tienen mucha suerte.

“Me ha asombrado saber que hay personas que nunca han visto un gnomo. No puedo dejar de sentir pena por ellos.
Estoy seguro de que deben tener algún defecto en la vista”.

Axel Munthe

Para llevar a cabo un ritual voluntario con estos seres, es necesario tener contacto con las fuerzas de la naturaleza de manera armoniosa y amistosa, sin hacer ningún tipo de simulación, ya que ellos se darían cuenta y se tornarían molestos y podrían manifestarse violentamente. Ellos le gustan que se les hable a las plantas o que se expresen los deseos en voz alta, en un jardín o bosque. Si se hace esto, se prepara poco a poco la sensibilidad para tener contacto con ellos.

Todos los  elementales de Tierra tiene  un tabú especial que no soportan: la sal.  Los gnomos, mas que nadie, saben de la toxicidad de la sal sobre  la tierra y trabajan constantemente para enterrarla y bloquearla.

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Sienten afinidad con la sobriedad, la limpieza, la organización y el orden. Generalmente prestan ayuda a las personas que son ordenadas, laboriosas y amantes de la naturaleza y del saber. En ocasiones pueden volverse muy inestables y utilizar las fuerzas de la naturaleza para provocar cambios que a ellos les provoca diversión.

Los enanos elementales “come piedras” no necesitan materia orgánica para sobrevivir, el modo en que obtiene energía es mediante la oxidación de compuestos inorgánicos, literalmente procesan las piedras.

La Cábala, habla del geniecillo que vive bajo tierra y ayuda al rey Salomón en  la construcción del Templo de Jerusalén. Pero de una forma más decidida, es el Talmud, “una compilación de comentarios sobre la ley mosaica” en el cual se lee que  tanto animales como plantas están habitados por estas diminutas criaturas. Por 1040-1105 el ilustre comentador de la Biblia y el Talmud, Rabí Shlomo ben Yitzjak mejor conocido por su nombre abreviado Rashi, le dio al conocido gnomo Shamir la forma similar a la culebra.

Despedida a los Elementales de Tierra:

Nobles gnomos, criaturas de la tierra, os doy las gracias. Regresad en paz a vuestro reino de piedras y detierra. Benditos seáis


 El Reino de las Hadas

Intangibles a nuestros ojos tridimensionales, las hadas también forman también parte de la gente menuda. Son  el cruce de un elemental de Tierra evolucionado con otro espíritu de la naturaleza que rige otro elemento. Asi pues poseen los dones de dos o mas elementos. Pero siempre es el elemento Tierra , el primordial.

En muchos lugares de la peninsula encontramos hadas específicas, por ejemplo: en Asturias las xianas y ayalgas; en Cantabria las anjanas; en Galicia las mouras; en Cataluña las goges y en Baleares las dames d’aigua;   las lamias  vascas dicen que pueden tener pies de cabra o de oca.  Estas hadas son descendientes de la tradición germano-céltica y de la cultura clásica mediterránea, lo que les hace tener matices ligeramente diferentes de sus congéneres.

Todavía existen bastantes más criaturas procedentes de la cultura mitológica de cada país a las que no he abarcado, ni las subrazas de estas especies feéricas. De todos modos, estos son los seres más conocidos. Hoy en día podemos imaginarlos tal como nos las muestran muchas películas o acercarnos a la tradición local. Tu eliges creer en ellos o no.  Y también, proteger su existencia ligada a la de la Madre Naturaleza.


MAS INFORMACIÓN:

Los Espíritus Elementales

Los Elementales, como conectar con ellos (próximamente)

Hechizos para ver los Elementales (próximamente)

Los 4 Elementos de la Naturaleza

Invocación de los 4 elementos

Elementales: Las Ninfas de los Arboles

Elementales: Las Ninfas de las Aguas

Bacterias o Elementales

Etér, el quinto elemento


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FUENTES: 

  • La magia de las hadas  de Sirona Knight – Editor: Obelisco Ediciones
  • El verdadero arte de las brujas. Kate West
  • Hadas: Guía de los seres mágicos de España”, Jesús Callejo
  • “Vida, secretos y costumbres del mundo encantado de las Hadas” de Teresa Martín

 

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