ALUNA: Todos somos Hijos de la Tierra.

Los Kogi dicen que sin el pensamiento, nada podría existir.

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Imagen: Mother and child in field, by Claudia Tremblay

“Respeto por la Vida, en todas sus formas, y en todas las formas.”

Todos somos Hijos de la Tierra. En esta bella época en la que vivimos una crisis generalizada de turbulencias, cambios fuertes y profundos, crisis provocada por nosotros mismos; todos los Hijos de la Tierra necesitamos con urgencia realizar una profunda y decidida transformación en nuestra conciencia y nuestro arte de vivir.

El sendero de la Madre Ancestral, nuestra Madre Tierra, es vivido desde la antigüedad por todos los pueblos y las gentes como una virtud con la cual honramos lo más sagrado de nuestra existencia. En esta época de desprestigio del amor a la vida, nos corresponde revitalizar este sendero sagrado, para encontrarnos con la bondad de curación y sanación que nuestra Madre Tierra nos ofrece, como un don de medicina ancestral en los rituales y ceremonias sagradas que han recibido y nos comparten las Abuelas de la Tierra.
I
Aquí, en tu lugar, en el infinito desde cuando aún no existía el Mundo, desde antes del tiempo y en el tiempo. Allí, donde todo se junta y se diversa, la Abuela Madre aviva el Espíritu de Vida. En este pequeño e infinito lugar de tu morada, que eres tú misma, tu Misterio, que emana de ti misma. Desde el murmullo del silencio… de tus actos la Vida está surgiendo, la Vida estás donando. Espíritu y Materia se conjuntan en tus actos. Desde tu sentir y tu pensar, Aluna, Madre Aluna, todo va naciendo. Desde tu Visión Sagrada de la Vida.

Así naciste tú, tú misma, sin otra Madre que tú misma. Abuela Madre. Y de una emanación de tu Voluntad de Vida emergió de ti el Infinito Cosmos. Esta morada en la que habitas. El Infinito Huevo Cósmico de Cuarzo, la Maloca Ancestral, el Universo múltiple e infinito.

En el Huevo Cósmico fue creando todo lo existente. En el inicio todo estaba oscuro. No había ni Sol, ni Luna, ni Estrellas. Aún no había amanecido. La Madre no era gente, la Madre es puro espíritu y pensamiento, Aluna: puro espíritu de todo lo que ha de existir. Y de ella surgió el Mar. Ella era el Mar y todo lo inundaba, estaba en todas partes. Todo era Agua, así como ahora, en todo está el agua, en todo lo viviente. En el centro del Mar surgió la Madre Tierra: bella virtud femenina de la Vida. Así, creó la Abuela Ancestral a su hija, nuestra Madre Tierra.

Abuela Madre creó la virtud masculina ancestral, al Padre sagrado Ancestro y le encomendó fertilizar a la Madre Tierra. Surgió la Vida, en el Agua y en la Tierra: las Madres y los Padres de todo lo existente, y de ellos, sus hijos: las gentes árboles, las gentes plantas, las gentes peces, las gentes aves, las gentes animales… las gentes humanas, todas las gentes de la Tierra, y todas las gentes compartimos y convivimos desde el origen, el mismo espacio sagrado, el cuerpo de nuestra Madre Tierra.
(………)
IV
Todos somos Hijos de la Tierra. En esta bella época en la que vivimos una crisis generalizada de turbulencias, cambios fuertes y profundos, crisis provocada por nosotros mismos; todos los Hijos de la Tierra necesitamos con urgencia realizar una profunda y decidida transformación en nuestra conciencia y nuestro arte de vivir. En esta bella época, es urgente y necesario, no sólo sentirnos y vivir como verdaderos Hijos de la Tierra, sino también, sentirnos y vivir como parte de este Sagrado Cuerpo de nuestra Madre Tierra. Para sentirnos y vivir de este modo, es necesario recibir en nuestro espíritu, en nuestro corazón y en nuestro vivir, en cada uno de nuestros actos, esta Sagrada Medicina: La Medicina de la Tierra. Retomando de nuevo y definitivamente, el Sendero Sagrado de la Madre Ancestral. Ofrendando así, nuestro vivir en él.

Mama Nabi Kajuyali Tsamani Wichapishinteton Luta Nabi Nunhue.


Fuente y texto completo:
Medicina de la tierra: el sendero de la madre ancestral – William Torres 


Demos la bienvenida a la naturaleza femenina, de reconectarnos con lo divino que se encuentra en el núcleo de la creación, rescatándolos de la sabiduría ancestral y aprendamos de nuevo a trabajar con los principios sagrados de la vida.

“Experimenta la Madre Tierra. Únete a ella. Siente su pulso. Haciendo esto, te experimentarás a tí mismo. Te reconciliarás contigo mismo. Sentirás tu propio pulso.” Gina Jones, mohawk.

VER: Oración Curativa – La Medicina de la Tierra


ALUNA

Kogui Aluna
Los Kogui preparan desde el nacimiento a sus sacerdotes, llamados Mama, para el mundo místico que denominan Aluna.

Aluna es un término que utilizan los indígenas koguis de la Sierra Nevada de Santa Marta en Colombia, para referirse al mundo de lo no visible o espiritual, del puro pensamiento, de la pura idea. En un nivel significa pensamiento y en otro océano. Hablamos del pensamiento como un océano, como algo primordial que precede a la creación misma. Todo el cosmos, para ellos, fue creado en Aluna, un espacio trascendental.

Los kogui basan su estilo de vida en la creencia de una «Gran Madre» (haba), su figura creadora, de quien creen es la fuerza de la naturaleza, que les provee guía. Los líderes espirituales de los Kogui, los “mamas” son puentes entre Aluna y el mundo material y son entrenados especialmente para ello en la oscuridad durante 9 o hasta 18 años. Según los mamas, todo lo que existe en el mundo fue primero creado en Aluna. Es decir, en palabras simples, que la realidad es creada por las personas ya sea de manera consciente o inconsciente. Si por ejemplo una persona quiere tener un hijo, debe poner ese deseo en Aluna, de esta manera y dependiendo de que tan fuerte ponga su deseo en Aluna, ese deseo se hará realidad y un nuevo hijo vendrá al mundo. De otra manera uno puede, inconscientemente, entrar a Aluna con sus pensamientos reiterativos por ejemplo, e ir creando realidades en la vida diaria de cada uno.

Los Kogi dicen que sin el pensamiento, nada podría existir.  Según esta cosmogonía, en el origen están, así, “el pensamiento y la memoria”, es decir la Madre, el agua, en estado de “alúna”. Que es Mar de inteligencia y conciencia eterna que inunda todo lo que existe.

Decimos con frecuencia que somos agua, porque agua es casi la totalidad de nuestro organismo. Pero mejor deberíamos decir que “somos agua que piensa”

Aluna utilizado en la vida diaria

Aluna puede ser utilizado para cosas menos trascendentes que tener un hijo, por ejemplo para las cosechas, la salud diaria, la búsqueda de una pareja, etc. Para los koguis estar en Aluna, es estar en una especie de meditación, donde se le pide a la Madre, para los Koguis la Madre es el origen de todo, de hecho su cosmovisión comienza así:

“Primero estaba el mar. Todo estaba oscuro. No había sol, ni luna, ni gente, ni animales, ni plantas. Solo el mar estaba en todas partes. El mar era la madre. Ella era agua, era río, laguna, quebrada y mar. Así, primero sólo estaba la madre. La madre no era gente, ni nada, ni cosa alguna. Ella era Aluna. Ella era espíritu de lo que iba a venir y ella era pensamiento y memoria. Así la madre existió sólo en Aluna, en el mundo más abajo, sola.”

Todas las tradiciones culturales tienen una relación sagrada con el agua. Según la mitología bíblica, en El Génesis, las aguas son preexistentes a todo lo creado. “En el principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas…”.

ALUNA es el agua de la vida. GAIA  es su hija, la tierra fértil

Los kogui piensan en la tierra como un ser viviente, y ven a los colonos en actividades mineras, de construcción , y a los que contaminan el medio ambiente como enemigos de la Gran Madre.

Debemos defender el agua de las ambiciones de monopolios multinacionales y protegerla para las generaciones presentes y futuras, e impedir su privatización. En fin, defender el agua como bien público, bien meritorio y el acceso a ella como derecho humano fundamental. Defenderla como bien natural indispensable para la vida de los seres humanos y demás seres con los cuales compartimos este Planeta.


NOTA:

Gerardo Reichel-Dolmatoff recogió este mito de la creación a comienzos de la década de los cincuenta. Este antropólogo se especializó en recuperar la tradición oral de los pensadores indígenas de las selvas Colombianas; en la Sierra Nevada de Santa Marta recopiló estos mitos como parte de su interés por defender su patrimonio histórico y dar a conocer el pasado remoto de las sociedades indígenas, con las cuales convivió varios años.

FUENTE: Los Koguis, por Gerardo Reichel-Dolmatoff


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