ARQUETIPOS: LA SOMBRA

Luz-sombra-jungLa Sombra es uno de los arquetipos principales de lo inconsciente  según la psicología analítica de Carl Gustav Jung.

Carl Gustav Jung, psicólogo y médico psiquiatra suizo, dedicó toda su carrera al estudio de la psique humana. Jung llamó “sombra” a todos los aspectos ocultos o inconscientes de uno mismo, tanto positivos cómo negativos, que el ego ha reprimido o nunca ha reconocido. Jung nos ofrece un nuevo léxico, para iluminar la sombra y para comprender por fin lo que ha sido tan difícil de ver y de explicar. 

La persona que crees ser es sólo una parte de tu ser total. Cuando te alejas demasiado de la persona que estás destinado a ser, una figura se forma en tu inconsciente: tu sombra. Percibir la sombra es como mirarse en un espejo que nos muestra los recovecos de nuestro inconsciente personal, y, por lo tanto, aceptar la sombra es aceptar el “ser inferior” que habita en nuestro interior.

La Sombra, el Yo reprimido

Son muchas las fuerzas que coadyuvan a la formación de nuestra sombra y determinan lo que está permitido y lo que no lo está. Los padres, los parientes, los maestros, los amigos y los sacerdotes constituyen un entorno complejo en el que aprendemos lo que es una conducta amable, adecuada y moral y lo que es un comportamiento despreciable, bochornoso y pecador

Cada cultura e incluso cada familia – demarca de manera diferente lo que corresponde al ego y lo que corresponde a la sombra. Algunas, por ejemplo, permiten la expresión de la ira y la agresividad mientras que la mayoría, por el contrario, no lo hacen así; unas reconocen la sexualidad, la vulnerabilidad y las emociones intensas y otras no; unas, en fin, consienten la ambición por el dinero, la expresión artística y o el desarrollo intelectual mientras que otras, en cambio, apenas si las toleran

«La figura de la sombra personifica todo lo que el sujeto no reconoce y lo que, sin embargo, una y otra vez le fuerza, directa o indirectamente, así por ejemplo, rasgos de carácter de valor inferior y demás tendencias irreconciliables».

Carl G. Jung

La Sombra es el conjunto de todos los rasgos de conducta, talentos, habilidades y capacidades, que fueron excluidos de nuestra personalidad original, o sea, de la que manifestábamos al llegar a la vida; el resto, es decir, aquello que consideramos que era correcto, conveniente, y útil, conformó nuestro Ego ( Yo Adaptado y Socialmente Aceptado), es decir, el personaje que hemos aprendido a representar de cara a los demás y a nosotros mismos, y con el cual nos abrimos paso en nuestra vida.

“Cada uno de nosotros proyecta una sombra tanto más oscura y compacta cuando menos encarnada se halle en nuestra vida consciente. Esta sombra constituye, a todos los efectos, un impedimento inconsciente que malogra nuestras mejores intenciones”.

Carl G. Jung

Carl Jung asoció el arquetipo del Cuervo al simbolismo de la propia sombra, o el lado oscuro de la psique. Lo positivo es que al reconocer este lado oscuro, que puede comunicar eficazmente con las dos mitades de nosotros mismos. Esto ofrece un equilibrio liberador, y nos permite acceder a una tremenda sabiduría, que es el verdadero simbolismo del cuervo. Si no integramos su sabiduría, nuestra sombra tiene el potencial de  causar estragos en nuestras vidas y en nuestro mundo.  Carl Jung la denominó la «antagonista»; es nuestro rival interior que nos revela nuestras debilidades y aguza nuestros puntos fuertes. El Cuervo es el maestro, el entrenador y el guía que nos apoya en el descubrimiento de nuestra verdadera grandeza. 

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La sombra representa nuestros impulsos más primitivos, nuestra faceta instintiva animal.

El concepto de un animal de poder es universal para todas las culturas, aunque en algunas tradiciones hay algunas diferencias, no de concepto, sino de terminología, entre Totem, Espiritu de Protección,  Animal de Poder…  Jung los definió como arquetipos. La sombra representa nuestros impulsos más primitivos, nuestra faceta instintiva animal. Representada por  el arquetipo del Cuervo o el gran pájaro oscuro tanto por chamanes como por Jung.

La desventaja de la proyección de nuestra propia sombra es que una parte de nuestra personalidad permanece en el lado oscuro oculta a nuestra mirada de modo que no podemos integrarla a nosotros ni equilibrarla con nuestro lado consciente, sin mencionar la enorme conflictiva que nos puede generar en los vínculos el hecho de atribuir a otros nuestro propio aspecto sombrio. Este mecanismo proyectivo coarta la posibilidad de auntenticas relaciones humanas. Todos los aspectos que un ser humano rechaza, lo que no le gusta o no quiere pasa por una parte de su sombra, y es así cuando lo encuentra en el mundo exterior le genera angustia y repudio.

Desafortunadamente no puede haber ninguna duda de que el hombre es, en general, menos bueno de lo que se imagina a sí mismo o quiere ser. Todo el mundo tiene una sombra, y cuanto más oculta está de la vida consciente del individuo, más negra y más densa es. En todo caso, es uno de nuestros peores obstáculos, puesto que frustra nuestras intenciones más bien intencionadas”

Carl G. Jung

La dualidad humana y la Sombra

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Los Arquetipos son modelos psicológicos. Carl G. Jung desarrolló este concepto y los describió como imágenes y formas universales procedentes de nuestro pasado evolutivo. Son comunes a todos (residen en el inconsciente colectivo) y son expresables en su vertiente positiva (de luz) o negativa (de sombra), En sí mismos, Luz y Sombra también son arquetipos. El Bien y el Mal, Ying y Yang, Ego y Alma… la dualidad del ser humano siempre está presente en todo.

La obra de Carl G. Jung se encuentra atravesada permanentemente por la idea china del Ying y el Yang, desde los principios energéticos hasta los tipos de personalidad, desde la oposición consciente-inconsciente, hasta la compensación propia del sueño; y sobre todo si tomamos todo el desarrollo de los trabajos alquímicos.

“Todo es doble; todo tiene dos polos; todo su par de opuestos: los similares y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades; pueden reconciliarse todas las paradojas.”

Hermes Trimegisto, El Kybalión , Bs. As. 1998, pág. 85

.La sombra es  la  otra  cara de  la  dualidad.  La sombra funciona también como un opuesto invisible, un contrario que, aunque funciona todo el tiempo, no se ve. Pero sí observamos sus efectos en nuestras conductas: se agazapa en el malhumor, en un comentario a destiempo o escondida en alguna adicción, y se hace presente cuando menos la esperamos; se vive como un otro yo, ajeno a uno mismo.

La esencia de la lucha humana es el conflicto entre quiénes somos y quiénes queremos ser. De hecho, la dualidad es el eje de la experiencia humana. Si conocemos el valor, es porque también hemos experimentado el miedo; si reconocemos la sinceridad, es porque hemos vivido el engaño. Sin embargo, la mayoría negamos o desconocemos nuestra naturaleza dual. 

La Sombra también es dual porque se divide en dos partes:

  1. La Sombra Personal. La parte  evolutiva, cuyo propósito último es positivo, reintegrarse con todo su poderoso potencial a nuestra vida consciente, una vez hayamos asumido su existencia, reconociéndola como parte legítima de nosotros mismos  lo que incluye, como recurso personal, la autoaceptación. Nuestra sombra personal contiene todo tipo de capacidades potenciales sin manifestar, cualidades que no hemos desarrollado ni expresado.
  2. La Sombra Impersonal. La parte involutiva, que representa la suma de todas nuestras fuerzas destructivas, tanto hacia fuera como hacia dentro de nosotros mismos, y cuyo propósito fundamental es, en esencia, alimentarse de por vida de nuestra energía emocional negativa, que fue la que en origen le creó su existencia.

«La sombra es…aquella personalidad oculta, reprimida, casi siempre de valor inferior y culpable que extiende sus últimas ramificaciones hasta el reino de los presentimientos animales y abarca, así, todo el aspecto histórico del inconsciente…Si hasta el presente se era de la opinión de que la sombra humana es la fuente de todo mal, ahora se puede descubrir en una investigación más precisa que en el hombre inconsciente justamente la sombra no sólo consiste en tendencias moralmente desechables, sino que muestra también una serie de cualidades buenas, a saber, instintos normales, reacciones adecuadas, percepciones fieles a la realidad, impulsos creadores, etc.».

C. G. Jung, Aion, 1951, pág. 379 y s.

Todos los sentimientos y capacidades rechazados por el ego y desterrados a la sombra alimentan el poder oculto del lado oscuro de la naturaleza humana. No todos ellos, sin embargo, son rasgos negativos.

Las sombras actúan poderosamente sobre las disposiciones, las actitudes y los comportamientos humanos. Las sombras son ideas moralmente neutras. Asumen contornos de bondad o de maldad de acuerdo con el objetivo con que se miren. Ideas y pensamientos positivos evocan sentimientos buenos.  Y pueden hacer estremecer de miedo cuando consideramos nuestras propias sombras mas oscuras.

“Cuando un individuo hace un intento para ver su sombra, se da cuenta (y a veces se avergüenza) de cualidades e impulsos que niega en sí mismo, pero que puede ver claramente en otras personas, cosas tales como egotismo, pereza mental y sensiblería; fantasías, planes e intrigas irreales; negligencia y cobardía; apetito desordenado de dinero y posesiones…”.
La sombra sólo resulta peligrosa cuando no le prestamos la debida atención“.

Carl Gustav Jung.

La Sombra mas oscura representa todo aquello de nosotros mismos queremos que permanezca en secreto, porque es moralmente reprobable o porque es demasiado íntimo. Esto nos hace repetir situaciones, dramas, experiencias dolorosas una y otra vez. Es como si algo o alguien conspirara contra nosotros. Si quieres dejar de sabotearte en tu camino evolutivo no te queda otro remedio que identificar e integrar todos aquellos aspectos y patrones inconscientes que has ido reprimiendo.

Cuando identificamos que hemos sacado nuestro lado oscuro sin control, debemos identificar que es la que nos ha movido a actuar así, de modo que cada vez la Sombra vaya teniendo más luz al reconocerla como parte de uno mismo  y de ese modo ir trascendiéndola.

“Si quieres que algo se junte, debes dejar que primero se separe, si quieres que algo disminuya, debes dejar que primero aumente”.

Lao Tse, Tao Te Ching, Bs. As. 1998 pág. 60.

La Sombra y el Espejo: La proyección de la sombra

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“Uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo consciente la oscuridad”  -Carl Jung-

Observar nuestras tendencias inconscientes en otros es lo que se denomina proyección. La sombra es un concepto que reúne todos los aspectos inconscientes positivos o negativos, son cualidades o atributos conocidos o poco conocidos del ego ya sean de origen individual o colectivo. Nos resulta significativamente más sencillo ver estos aspectos en las demás personas que en nosotros mismos.

El otro es nuestro espejoEn el espejo proyecto mi luz y mi sombra. Cuando proyectamos nuestra sombra en los demás, ésta se manifiesta cuando aquello que vemos en los demás nos molesta muchísimo, de una manera desmesurada y sobre todo en cosas de escasa importancia.

Muchos antropólogos y sociobiólogos creen que la maldad humana es el resultado de refrenar nuestra agresividad, de elegir la cultura sobre la naturaleza y de perder el contacto con nuestro estado salvaje. En esta línea; el médico y antropólogo Melvin Konner cuenta en “The Tangled Wing” la historia de aquel hombre que fue al zoológico y acercándose a un cartel que decía:  «El Animal Más Peligroso de la Tierra» descubrió asombrado que se hallaba ante un espejo. Hay una falsa moral o una hipocrecía porque no queremos reconocer esa sombra, la parte menos grata que tenemos. Cuando nos vemos en el espejo, vemos la persona que queremos ver.

El proceso de individuación supone comenzar conscientemente reconociendo y vivenciando los contenidos de nuestro inconsciente personal. Percibir la sombra es como mirarse en un espejo que nos muestra los recovecos de nuestro inconsciente personal, y, por lo tanto, aceptar la sombra es aceptar el “ser inferior” que habita en nuestro interior.

“Si aspiras a encontrarte a ti mismo, no te mires al espejo, porque allí encontrarás solamente una sombra, un extraño…”

Sigmund Freud

El lado oscuro de la sombra no constituye una adquisición evolutiva reciente fruto de la civilización y de la educación sino que hunde sus raíces en la sombra biológica que se asienta en nuestras mismas células. A fin de cuentas, nuestros ancestros animales consiguieron sobrevivir gracias a sus uñas y sus dientes. Nuestra bestia -aunque se mantenga enjaulada la mayor parte del tiempo permanece todavía viva.

La sombra es también el primer arquetipo en la teoría Junguiana que deberá ser integrado con la personalidad de modo que la iluminación de la sombra le permita al ser humano una mayor autenticidad consigo mismo y con los demás. Esa es la belleza de este proceso. Se manifestarán en nuestra vida tanto nuestra luz, nuestra belleza interior, como nuestra sombra más profunda.

La luz se proyecta en los demás cuando admiramos cualidades de otros que creemos que nosotros no tenemos, si lo admiramos es porque interiormente lo tenemos, sólo que no nos hemos dado cuenta o no lo hemos sacado a la superficie de la conciencia. Generalmente lo que podremos ver en las otras personas serán esas “creencias inconscientes” acerca de nosotros mismo. Esas cosas que negaremos fervientemente si alguien nos pregunta. Si inconscientemente te crees una persona sin autoestima, por resonancia, te relacionarás con múltiples personas que no te valorarán los suficiente. Te puede pasar de forma negativa y de forma positiva también.

La sombra se manifiesta continuamente a través de diversos mecanismos: la proyección, la negación, la represión y la somatización, en su aspecto negativo, y en la identificación en su aspecto positivo. Cada vez que la sombra aparece nos abre una puerta, así nos dice Jung:

“El encuentro con uno mismo, al principio, es el encuentro con la propia sombra. La sombra es un pasaje, una puerta estrecha y no hay forma de bajar al pozo profundo sin sufrir el dolor del angostamiento que implica cruzarla. Pero hay que aprender a conocerse a uno mismo para saber quién se es. Porque, por sorpresa, lo que se encuentra detrás de la puerta es una vasta extensión de incertidumbres sin precedentes, sin derecho ni revés, sin parte superior ni inferior, sin ubicación ni pertenencia, ni bien ni mal. Es el mundo del agua…, donde soy indivisiblemente esto y aquello al mismo tiempo, donde experimento al otro dentro de mí mismo y el otro fuera de mí me experimenta a mí.”

Carl G. Jung, Collected Works vol. 9,1, pág. 22

Se debe aceptar y tomar seriamente la existencia de la sombra. La sombra es más destructiva, insidiosa y peligrosa cuando más la “reprimimos”. Es entonces cuando “se proyecta” apareciendo así, y según Carl Jung, perturbaciones como la neurosis o la psicosis.

La depresión también puede ser la consecuencia de una confrontación paralizante con nuestro lado oscuro, un equivalente contemporáneo de la noche oscura del alma de la que hablan los místicos. Pero la necesidad a interna de descender al mundo subterráneo puede ser postergada por multitud de causas, como una jornada laboral muy larga, las distracciones o los antidepresivos que sofocan nuestra desesperación. En cualquiera de estos casos el verdadero objetivo de la melancolía escapa de nuestra comprensión.

Cada vez que respondemos a favor o en contra de alguna cosa y nos mantenemos rígidos e inflexibles, es muy posible pensar que nos adentramos en el territorio de la sombra.

Integrar la sombra

La  Sombra fue un término que Jung tomó de Friedrich Nietzsche.

La sombra. -Hace mucho tiempo que no te oigo hablar; quiero ofrecerte la oportunidad de que lo hagas.

El caminante. – ¿Quién es? ¿Dónde hablan? Me parece que me oigo hablar, aunque con una voz más debil que la mía.

“El caminante y su sombra”, de Friedrich Nietzsche

 “El caminante y su sombra”, de Friedrich Nietzsche tan solo es un diálogo consigo mismo, con su sombra, sobre largos paseos en el bosque y en las montañas. El caminante conversa con la sombra y su intensa soledad acaba haciéndole ver fantasmas. La sombra representa la oyente de los pensamientos del filósofo, el otro lado del yo que nos hace darnos cuenta que nuestros pensamientos están en constante lucha y movimiento.

Cuando las personas aprenden a reconocer su sombra y a vivirla un poco más se vuelven más accesibles, naturales, y humanas, nos integra al grupo y dejamos de estar sobre el grupo para ser humanos entre humanos en una relación natural. Las personas sin sombra demasiado perfectas provocan una sensación de inferioridad en el ambiente que irrita a los demás. En el sentido de aceptar y apreciar nuestros propios errores la sombra es nuestra mejor función social.

La sombra es como un lugar donde he lanzado lo que no quiero que el mundo vea, pero también cosas buenas que yo tengo pero que no me permito vivirlas porque presumo que son una debilidad. Si eres muy sensible tienes capacidad de percibir ciertas cosas pero tu actividad demanda una actitud enérgica y fuerte y la sensiblería tienes que dejarla a un lado porque si no no calificas como debes, entonces reprimes esa sensibilidad y se va a la sombra. Suponte que eres bondadoso y tienes un trabajo en que tienes que ser muy fuerte ¿qué haces? pues la bondad la reprimes y aparentas algo que no eres, entonces la sombra se apropia también de la bondad. Iluminar  la sombra no sólo es reconocer aspectos negativos sino también positivos que uno posee pero que no se permite mostrar a la sociedad ni siquiera verlo  porque te hace sentir debil.

(…) “Nuestro trabajo con la sombra consiste en desenmascararla, concientizarla y reconocerla como propia, saber que todos contenemos dos polaridades que nos enfrentan con la vida, integrar esas polaridades y reconocer ese Opuesto Invisible, es la tarea para luego poder recorrer el largo camino de la Individuación”.

Carl G. Jung

¿Cómo puede uno percibir su propia sombra?

Mediante los sueños ya que el inconsciente puede expresarse más libremente incluso algunas veces nos enfrenta literalmente, a esto le denomina percepción de la sombra. Podemos acceder a los sueños de forma consciente a través de actividades mágicas como la Rueda Medicinal, practicas como la meditación contemplativa y ejercicios de imaginación activa.

Generalmente en los sueños aparece la sombra como una persona con nuestro mismo sexo pero de un modo casi opuesto a como nosotros consideramos es nuestra personalidad, ya que actúa de un modo compensatorio. En los sueños se pueden apreciar laberintos, pasadizos, cuartos múltiples, bodegas oscuras, sótanos, entre otros paisajes.

Una forma de  detectar nuestra sombra es a través de los excesos

En la antigüedad los seres humanos conocían las diversas dimensiones de la sombra: la personal, la colectiva, la familiar y la biológica. En los dinteles de piedra del hoy derruido templo de Apolo en Delfos construido sobre una de las laderas del monte Parnaso los sacerdotes grabaron grabaron dos inscripciones, dos preceptos, que han terminado siendo muy famosos y siguen conservando en la actualidad todo su sentido. En el primero de ellos, «Conócete a ti mismo», los sacerdotes del dios de la luz aconsejaban algo que nos incumbe muy directamente: conócelo todo sobre ti mismo, lo cual podría traducirse como conoce especialmente tu lado oscuro. La segunda inscripción cincelada en Delfos, «Nada en exceso», es, si cabe, todavía más pertinente a nuestro caso.

A continuación,   seis modalidades diferentes de excesos para descubrir a la sombra en nuestra vida cotidiana

  1. Sentimientos exagerados contra los demás
  2. Acciones impulsivas o inadvertidas
  3. Sentirse humillado
  4. Relaciones en las que provocamos el mismo efecto desestabilizador a diferentes personas.
  5. Enfados desproporcionados
  6. La atracción a lo morboso, accidentes, noticias malas.

Por tanto, no podemos olvidar que nuestro crecimiento personal y nuestro bienestar psicológico dependerán siempre de nuestra capacidad para sacar a la luz esas sombras. Tras ese acto de valentía, se iniciará un delicado, pero valioso, trabajo para sanarnos, para hallar la calma y el bienestar.

(…) “Que la sombra se convierta en nuestro amigo o en nuestro enemigo depende en gran parte de nosotros mismos… La sombra no es siempre, y necesariamente, un contrincante. De hecho es exactamente igual a cualquier ser humano con el cual tenemos que entendernos, a veces cediendo, a veces resistiendo, a veces mostrando amor, según lo requiera la situación. La sombra se hace hostil sólo cuando es desdeñada o mal comprendida “.

Marie-Louise Von Franz (1915 – 1998)

El hecho de que la sombra se convierta en nuestro amigo o enemigo depende de nosotros, es decir, que no sólo representa aspectos negativos de nuestra personalidad sino que también oculta atributos que nos hacen falta en la vida para equilibrar de manera positiva nuestra forma de ser, por ejemplo, para una persona muy tímida, la sombra puede presentársele en el sueño como alguien muy atrevido y poco influenciable por la opinión ajena.

Avanzar en este proceso, es comprender que la sombra es algo consustancial al individuo, ya que la propia naturaleza del mundo implica que exista luz y exista oscuridad. La fuerza de la sombra no sólo actúa negativamente sino también positivamente: no sólo consiste en tendencias moralmente desechable sino que muestra también una serie de cualidades buenas, a saber: instintos normales, reacciones adecuadas, percepciones fieles a la realidad, impulsos creadores.

Evidentemente a la sombra, no se la llena de luz en una meditación y aquí se acaba, sino que se trabaja componente a componente, emoción a emoción, patrón a patrón, y se va disolviendo a medida que te vas haciendo amigo de tu lado oscuro, pues vas entendiendo las situaciones, emociones y pensamientos que lo forman, y los aceptas, integras, liberas y transmutas.

Recuerda: No hay luz sin sombra ni totalidad psíquica exenta de imperfecciones. La vida no exige que seamos perfectos, sino completos. Hay que trabajar con nuestra propia sombra de manera que podamos integrarla con lucidez y humildad para crecer como personas unificadas.  Un amor sin condiciones, abrazando lo que somos en su totalidad, es lo que cura todos los males porque elimina nuestro miedo.

Difícil tarea porque negar la sombra, es desconectarnos de ese lugar en lo inconsciente, donde se reúnen muchas miserias humanas: la maldad, el egoísmo, la envidia, el ansia de dominio, de poder, la avidez por el dinero, los celos, la avaricia, la cursilería, holgazanería.. Pretender que eso no está y no mirarlo solo lo alimenta.

Avanzar en este proceso, es comprender que la sombra es algo consustancial al individuo, ya que la propia naturaleza del mundo implica que exista luz y exista oscuridad. La fuerza de la sombra no sólo actúa negativamente sino también positivamente: no sólo consiste en tendencias moralmente desechable sino que muestra también una serie de cualidades buenas, a saber: instintos normales, reacciones adecuadas, percepciones fieles a la realidad, impulsos creadores, etc”.

Negar la sombra, es desconectarnos de ese lugar en lo inconsciente, donde se reúnen muchas miserias humanas: la maldad, el egoísmo, la envidia, el ansia de dominio, de poder, la avidez por el dinero, los celos, la avaricia, la cursilería, holgazanería…

 Independientemente del método que se use, los resultados no se dan cuando el trabajo se reduce a meros rituales mecánicos. Sean los métodos de la antigüedad y el medioevo como el misticismo, el chamanismo, el hermetismo, etc., o los métodos actuales como el psicoanálisis, las variadas escuelas psicoterapéuticas que existen, o la llamada bio-energética, se requiere de un trabajo profundo de auto-conocimiento para llegar a tener un contacto verdadero con los arquetipos y conocer la interacción que estos tienen en nuestra propia mente, así como la relación tangible que tienen con el mundo que nos rodea.

Confrontar, reconocer, integrar y trabajar la sombra no es un camino sencillo de transitar, sino que requiere de la persona una intensa dedicación emocional, atravesar el mundo de las tinieblas para poder hacer consciente aspectos de nosotros mismos que se mantienen ocultos y asi poder transitar lo que Carl Jung denomina el proceso de individuación.


NOTA: Individuaciónprincipio de individuación o proceso de individuación (Principium individuationis) es definido desde la psicología analítica de Carl Gustav Jung como «aquel proceso que engendra un individuo psicológico, es decir, una unidad aparte, indivisible, un Todo».


Historias de la Sombra

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Alegoría de la caverna, por Markus Maurer.

A lo largo de la historia la Sombra ha aparecido ante la imaginación del ser humano asumiendo aspectos tan diversos como, por ejemplo, un monstruo, una serpiente, un dragón, un demonio, Frankenstein, una ballena blanca, un extraterrestre o alguien tan ruin que difícilmente podemos identificarnos con él y que rechazamos como si de una Arpía se tratara.

En la cultura popular, particularmente en la literatura, el eco arquetípico de la sombra ha sido ampliamente ejercido. Dr Jekyll y Mr Hide, El Retrato de Dorian Gray, el Lobo Estepario, William Wilson (de E.A. Poe) e incluso La Cenicienta, son todos muestra de esta dualidad que actúa como pulso simultáneo en la naturaleza humana. Otro caso particularmente interesante es Batman, en donde el ‘doble sombrío’ de Bruce Wayne es la heroica antítesis del héroe –es decir, sus actos son apreciados al vibrar en sintonía con la justicia y el bien común, pero a la vez es un ser de oscuridad, oculto, prohibido

En la obra El retrato de Dorian Gray, el protagonista hace un trato con Mefistófeles, el demonio que rechaza la luz, para no envejecer y seguir siendo atractivo para las mujeres a las cuales no trataba bien, le pintan su retrato y lo colocan en el centro de una habitación principal, con el paso del tiempo la pintura va transformándose y mostrando su lado perverso, su sombra tan horrible se volvió que tuvo que retirar el cuadro de la habitación principal y esconderla en un lugar apartado.

Sin embargo, no es recomendable ver todas esas dinámicas internas como experiencias reprobables o peligrosas, hasta el punto de pensar que todos nosotros llevamos un Hyde dentro clamando por salir.

Primero acéptate tal cual eres, deja de intentar cambiar, deja de intentar agradar a los demás, limítate a ser tú. Lo importante aquí es no negar ese aspecto de nuestra vida; no es la búsqueda de la perfección sino ser totales, y ser totales es asumir que no solo somos una divinidad encarnada sino también una especie de demonio que nos acompaña. Si aceptamos que somos las dos cosas nuestra riqueza aumenta, recuperamos energía, porque el final de la obra de Dorian Gray es complicada, llega a ser tan horrible su retrato que desesperado llega a tomar un puñal y lo destruye, pero al destruirlo se mata a sí mismo

Finalmente, y como consecuencia de lo expuesto, fundamentalmente derivado de la idea de la inclusión de los opuestos en la totalidad, Jung alude al Cristianismo como excepción irresuelta ante la problemática del mal:

La contraposición de lo luminoso y bueno, por un lado, y de lo oscuro y malo, por otro, quedó abandonada abiertamente a su conflicto en cuanto Cristo representa al bien sin más, y el opositor de Cristo, el Diablo, representa el mal. Esta oposición es propiamente el verdadero problema universal, que aún no ha sido resuelto.

C. G. Jung. Psicología y Alquimia, 1944, 21, 

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La Sombra nos conoce nos seduce, sabe nuestras debilidades, nuestros puntos fuertes, anticipa cada razonamiento que podamos hacer para mantenerla en aquellas geografías del pensamiento cercanas a la animalidad. Satán. Ilustración para el Paraíso perdido de John Milton. Gustave Doré, 1866.

La Sombra Colectiva

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No mataras. La vida humana es sagrada; pero cuando la sombra colectiva estalla, lo que está mal es correcto.

Existiría tanto una sombra de carácter individual como una sombra colectiva. El arquetipo de sombra no habita únicamente en cada persona. En ocasiones, también está presente en “grupos de personas”, en sectas, en algunos tipos de religiones o incluso en partidos políticos. Son organizaciones que pueden en un momento dado, sacar su sombra a la luz para justificar actos violentos contra la propia humanidad.  En el marco social, la sombra se filtra en la discriminación, la marginación y la violencia colectiva.

El mundo se ha convertido así en el escenario de la sombra colectiva. 

La familia también tiene su sombra, la comunidad tiene una sombra, la humanidad tiene una sombra que es el origen de  las guerras y los conflictos. La Sombra es la causante de muchísimos conflictos políticos, sociales y religiosos; la agitación política por ejemplo, está llena de proyecciones de la sombra en el enemigo o el traidor. Además la sombra, como arquetipo, se encuentra vinculada al mal; por ello, el aspecto colectivo de la sombra ha sido personificado en las figuras de los demonios, brujas y brujos, Satán, Mefistófeles, cábiros, faunos, etc.

El Efecto Sombra está en todas partes. Todos reconocemos la sombra cuando adopta una forma individual: una persona enfadada, controladora, deshonesta, violenta etc, Pero a veces es igualmente importante reconocer la sombra colectiva de un grupo. La energía de dos o mas mentes pensando de la misma manera no es sólo la suma de ambas, aumenta de forma exponencial.

La Sombra colectiva es un fenómeno de masas que logra que una nación entera se vea poseída por la polaridad maligna del arquetipo de la sombra que se explica por un proceso inconsciente conocido como la participación mística donde los individuos o un grupo de identifican emocionalmente con un objeto, persona, idea y dejan de lado cualquier forma de razonamiento lógico o moral. Este es el momento cuando una nación entera se identifica con un líder que moviliza los sentimientos de inferioridad de una nación.

(…) “Si la gente pudiera ser educada para ver la parte más baja de su propia naturaleza, sería esperanzador que aquellos que lo aprendieran pudieran entender y amar a sus semejantes mejor. Un poco menos de hipocresía y un poco mas de tolerancia hacia uno mismo, puede otorgar solamente buenos resultados con respecto a nuestro prójimo“.

Carl G. Jung

 Todo ser humano que quiera realizarse seriamente tiene que enfrentar este primer obstáculo que es la Sombra, nadie puede evitarlo, nadie puede evadirlo y si lo evaden se están autoengañando. Y como decía Carl Rogers, “La curiosa paradoja es que cuando me acepto tal cual soy, entonces puedo cambiar”.

Aplícate tu propio bálsamo.
Proclama por doquier tu enfermedad.
Eso te restablecerá.
Cuanto más emplees este tratamiento
más digno y más sabio te harás.
Y recuerda que, si crees que en este momento
no tienes ningún defecto,
te convertirás de inmediato
en el artífice de tu propia desgracia.

RUMI


Artículos relacionados:

VER:  El Espíritu del Cuervo. Transformador, embustero y “creador”

VER: LA RUEDA DEL CUERVO – CONOCE TU SOMBRA


FUENTES: 

  • Wikipedia
  • JungCarl Gustav (1999-). Obras completasMadrid: Editorial Trotta.
  • Nuestra cara oculta. Integración de la sombra y unificación personal, de Enrique Martínez Lozano  (Narcea, Madrid )
  • ENCUENTRO CON LA SOMBRA”  de C. G. Jung, J. Campbell, K. Wilber, M-L. von Franz, R. Bly, L. Dossey, M. S. Peck, R. May, J. Pierrakos, J. A. Sanford, S. Nichols, L. Greene, B. Hannah, J. Bradshaw y otros.
  • ZweigConnie & WolfSteveVivir con la sombraIluminando el lado oscuro del alma.
  • “La Enfermedad como Camino” de THORWALD DETHLEFSEN y RÜDIGER DAHLKE.
  • Kaufman, C. Three-Dimensional Villains: Finding Your Character’s Shadow
  • Espejos del yo: imágenes arquetípicas que dan forma a nuestras vidas. Christine Downing (Comp). Editorial Kairós, Barcelona 1994
  • http://www.sepanalitica.es/articulos/sombrayautoestimaWebSepa.pdf
  • http://www.centrojung.com.ar/index.html


VÍDEOS FORMATIVOS: 

 

 

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4 comentarios en “ARQUETIPOS: LA SOMBRA

  1. Este articulo, como otros de “El santuario del Alba” ya corre integro en algun blog sin referenciar mi autoria (estilo copia y pega) , ni comentar la intención aquí. Y menos dejando una nota de agradecimiento por mi trabajo. . Incluso ha sido copiado y pegado integramente en un blog de Word Pres.

    Como autora siempre prefiero que utiliceis la herramienta de Word Press que permite rebloguear un articulo de la fuente original, lo mas recomendable entre compañeros. Reblogleando con la herramienta de Word , dais difusión a la fuente original.y siempre es de agradecer, porque es una forma de reconocimiento. Tampoco nunca me quejare que uséis parte del texto o una imagen de “El Santuario del Alba” y lo adopteis para otro trabajo original en vuestro blog, lo considero inevitable entre transmisores de conocimientos. Si ademas referenciais la fuente, “El Santuario del Alba” lo hace mas legitimo

    PERO, copiando y pegando integramente un articulo no dais difusion ni aportais nada a mi blog, ni nada nuevo a la red .
    Este trabajo sobre la Sombra me llevo casi tres meses su recopilación y estudio para resumirlo de forma fácil de entender. Me hubiera gustado un comentario amable en “El Santuario del Alba” antes de copiar y pegar todo mi trabajo. Ello deja un sentimiento negativo hacia vosotros, que no nombrare para no daros una publicidad que no mereceis,

    Debéis saber que existe una herramienta de Word que avisa la mayoria de veces cuando se rebloguea (BIEN) o se plagia (MAL) un articulo, dejando un aviso. Me he acostumbrado a agradecer la compartición a traves del reblogueo y dar difusion a quienes lo practican, practicando yo también el reblogueo.

    Con quienes practican el Copy y pega , mi actitud hasta ahora ha sido la indiferencia, pero tened en cuenta que no puedo evitar un sentimiento de acritud hacia quienes son tan mal agradecidos . Espero que el karma compense el agravio.

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