La Serpiente Dragón en el Mundo Celta

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Rápida como el mismo rayo, la serpiente aparece de cualquier rincón celta con la capacidad de escupir a la misma muerte.

La serpiente en el mundo celta tiene un importante simbolismo. El dragón y la serpiente celta eran antiguos símbolos de fertilidad, sabiduría e inmortalidad. La serpiente estaba relacionada con el dragón, y estaba conectada con estanques y fuentes sanadoras. Los antiguos celtas que estaban tan conectados con la naturaleza sabían mucho del símbolo de la serpiente.  La serpiente como símbolo celta proviene de las observaciones de la víbora europea, que es la única (junto con la víbora común) especie que tolera el clima más frío de la Europa celta. En su origen, la serpiente era considerado un animal benévolo, y por mudar de piel cada cierto tiempo, representaba la fertilidad, la regeneración de la naturaleza. La serpiente mudaba la piel, pero permanecía viva. Posiblemente, la serpiente se había convertido ya en lo que siempre iba a ser para épocas posteriores: en una imagen de renacimiento y de transformación.

Los celtas no le temían a la serpiente, y consideraban a la serpiente como una magnífica criatura.  La mitología céltica se enlaza con la antigua y misteriosa sabiduría de los druidas, los sacerdotes del pueblo celta. Los druidas a veces se llamaban serpientes o Adders. La historia de San Patricio librando a Irlanda de las serpientes es vista por la mayoría de los paganos contemporáneos como un eufemismo por matar a los druidas.

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Los druidas, sacerdotes de los celtas

La Serpiente Cósmica de los celtas.

El dragón, una criatura del mito y la leyenda, se encuentra en casi todas las culturas del mundo de alguna forma. El dragón era un portero de otros mundos y guardián de los secretos y tesoros del universo. Fueron a menudo representados junto a los dioses celtas. Como criaturas que protegen la Tierra y todos los seres vivos, los dragones celtas se consideran el más poderoso de todos los símbolos celtas.

Hay dos tipos de dragones en la tradición celta. Existe la versión alada estándar con cuatro patas con la que la mayoría de las personas está familiarizada y hay una serpiente de mar que se describe como una serpiente sin alas gigante o una serpiente enorme con alas, pero no patas. En la mitología celta, se creía que el dragón era de un mundo paralelo al mundo físico. 

Master Stoorworm es uno de los dragones más destacados de la mitología celta. El maestro Stoorworm era una serpiente de mar gigantesca que siempre comía demasiado y cada mañana bostezaba siete veces. La ciudad en la que siempre sucedió esto se cansó de esto porque cuando bostezaba, su lengua salía disparada y arrebataba siete cosas al azar de la ciudad. Se llevó a cabo una reunión y se decidió que cualquiera que matara al dragón podría casarse con la hija del rey. Un grupo de hombres se acercó para intentarlo, pero se asustaron por el Maestro Stoorworm.

Después de lo cual, un niño tomó una olla de hierro y algo de turba, robó un bote y salió al océano para esperar a que el dragón se despertara. Cuando el dragón bostezó la primera vez, el niño y el bote fueron absorbidos por la boca del dragón. El niño remó por la garganta del dragón hasta que alcanzó su hígado. Usó la turba y la olla de hierro para prender fuego al hígado. Mientras el Maestro Stoorworm se retorcía de dolor, el niño podía remar. Los dientes del dragón se cayeron mientras luchaba, convirtiéndose en islas. Después de que el Maestro Stoorworm muriera, su cuerpo se acurrucó y se convirtió en Islandia.

Los druidas pensaron que el poder del dragón afectaba la ley de la tierra. Creían que el camino que tomaron los dragones era importante para el flujo de energía a través del mundo físico. Las áreas donde un dragón pasaba a menudo, donde los caminos de los dragones se cruzaban o lugares donde un dragón se detenía para descansar se volvían más poderosas que las áreas que lo rodeaba

Para el pueblo celta, el dragón o la serpiente era una divinidad sagrada de los bosques, que se podía mover en los elementos tierra agua y aire, y cuya fuerza podía ser controlada y utilizada por los duidas. El dragón representa las fuerzas indómitas de la naturaleza y, a menudo, habita profundamente en la tierra o el mar.

El segundo grado de un aprendiz a druida era el ovate. Esta palabra está relacionada con una raíz celta que quiere decir “ovide”, ofidio, lo que la une a sus raíces indoeuropeas. La serpiente es símbolo de sabiduría; en la India, el maestro se llama Naga, serpiente, “aquel que conoce”. El ovate lleva la túnica verde, color de la vibración de la Naturaleza sobre nuestro planeta; el mar, fuente de vida, vibra en esta tonalidad correspondiente a la nota fa, la cuarta nota en la escala de siete.

El ovate no es todavía el druida, pero tiene la posibilidad de enseñar a la juventud, de dar esperanza y ánimo. Puede también aprender a utilizar las armas, llevar una espada y batirse, porque sabe cuándo y cómo hay que hacerlo. Si el bardo (la primera formación para llegar a druida) trabaja con la música profunda, aquella que encadena las ondas a través de espirales, el ovate trabaja sobre las ondas del pensamiento.

La tierra tiene movimientos que se propagan de forma sinusoidal, constituyendo su telurismo. Esta energia se desliza como una serpiente a través del suelo como las corrientes telúricas, que estas líneas telúricas son vías espirituales que recubren todo el planeta. Algunos de sus lugares sagrados son Glastonbury o la catedral de Chartres, erigida sobre un antiguo bosque sagrado de los Celtas Galos  (el bosque de los carnutes).

De igual modo los celtas creían que esas energías cruzaban los cielos y el interior de la tierra, a modo de cauces energéticos que, en ciertos parajes concretos, daban una condición específicamente benéfica a la acción de las corrientes telúricas del subsuelo, y creaban allí un lugar privilegiado, que los druidas marcaban mediante menhires o dólmenes. Posteriormente estos lugares se convertirán en centros rituales y ceremoniales, donde para acrecentar o favorecer esas manifestaciones energéticas, se cultivaba con danzas e invocaciones.

La figura de la serpiente con cabeza de carnero o cornuda esta relacionada con el dios cornudo Cernnunos que se representa en el caldero de Gundestrup, vaso de plata ricamente decorado datado en la edad de hierro (200-300 a. C.) y encontrado en Dinamarca en 1891 . Una figura híbrida de dragón con cuernos  y serpiente se conectó al collar de torque, un símbolo de realeza y estado, y a la deidad con cuernos Cernunnos. También en Meigle (Peethshire, Escocia) se han encontrado imágenes que muestran un dios con cuernos de toro y piernas de serpiente

La figura de la Diosa Serpiente forma parte de los relatos mitológicos de una gran cantidad de culturas ancestrales. 

LA DIOSA BRIGIT Y SU SIERPE ALBA

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La diosa Briga tiene tres aspectos diferentes que son todos partes de la misma diosa sin edad.

La diosa Brigit está relacionada con las estaciones y la fuente de la vida. La serpiente dragón de Brigit, una sierpe alba con orejas rojas,  la unen a la idea de la transformación, el renacimiento y la conexión con los dioses ctónicos Brigid es la serpiente que surge de las entrañas de la Madre Tierra como la primera flor y el primer arroyo que comienza a brotar de la tierra congelada para hacer el pronóstico del tiempo tras el invierno. Según la tradición celta, la serpiente del Otro mundo reside en el interior de la tierra y aparece en la Fiesta de la Novia, cuando la dureza del invierno ha pasado y empieza a verdear la primavera. Alergatada en invierno y despierta e inquieta en primavera, Brigit rige las estaciones con sus actividades. Ella es la soberana.

VER: Las Diosas Serpiente

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El Y Ddraig Goch en la bandera de Gales.

LOS DRAGONES WYVERN 

En el libro undécimo de la Ilíada se lee que en el escudo de Agamenón había un Dragón azul y tricéfalo; siglos después los piratas escandinavos pintaban Dragones en sus escudos y esculpían cabezas de Dragón en las proas de las naves. Entre los romanos, el Dragón fue insignia de la cohorte, como el águila de la legión; tal es el origen de los actuales Regimientos de Dragones. En los estandartes de los reyes germánicos de Inglaterra, había Dragones; el objeto de tales imágenes era infundir terror a los enemigos.

LOS DRAGONES WYVERN  son dragones heráldicos. Son los dragones que figuran en muchos de los escudos como símbolo del apellido  de ilustres familias, ciudades, haciendas, castillos y palacios… Entre los conquistadores celtas de Britania fue símbolo de soberanía, y durante la ocupación romana de la isla adornó los estandartes de guerra, convirtiéndose en un símbolo heráldico y luego militar. El dragón rojo de Uther es el símbolo de los galeses en su bandera, para ellos es la victoria, el éxito, la bravura, la valentía, el coraje  el valor y la libertad.

Los dragones se utilizan como un símbolo de poder y sabiduría entre los líderes. Como símbolo heráldico, el dragón varía mucho, especialmente las orejas. Las alas son siempre las de un murciélago, su lengua y cola pueden ser afiladas o lisas. Los dragones se ven en muchos escudos de armas y en la bandera de Gales.  Y Ddraig Goch, el dragón rojo, en la bandera galesa se derivó de la Gran Serpiente Roja que había representado al dios galés Dewi.  El dragón protector rojo (en galés: Y Ddraig Goch, es decir ‘el dragón rojo’) ha sido un símbolo de Gales durante más de mil años.

Dragones de varios tipos aparecieron en gran medida en los últimos cuentos heroicos, especialmente los de las hazañas de Merlín. El rey Arturo fue uno de los primeros líderes en usar el dragón rojo. Se mostró prominentemente en su casco. En la tradición artúrica tiene un valor especial, la constelación del dragón fulgurando en el cielo anunció al rey Pendragón al nacimiento de Arturo y Morgana, y con el combate entre el Dragón Rojo y Dragón Blanco se inicia la trayectoria de Merlin, el mago.

Una de las primeras referencias a dragones que escupen fuego aparece en la ‘Historia regum Britanniae’ (Historia de los reyes de Britania), escrita por el clérigo Godofredo de Monmouth entre 1130 y 1136. En la Britania del siglo V, el rey Vortigern quería construir una fortaleza en una colina galesa, pero no lo conseguía. Cada vez que los muros tomaban altura, la tierra temblaba y se venían abajo. El rey consultó a su consejo de sabios, que le dijo que todo se solucionaría derramando sobre el terreno la sangre de un niño sin padre. El monarca lo encontró, pero, antes del sacrificio, el niño le dijo que matarle no iba a servir de nada porque la razón última de sus problemas era que en el subsuelo había dragones que protegían la tierra. Los hombres de Vortigern excavaron y se encontraron con dragones que echaban fuego por la boca. Y el niño, que seria el sabio Merlin,  salvó el pellejo.

En ‘The science of monsters. The origins of the creatures we love to fear’, Matt Kaplan recuerda esa leyenda y plantea que el ardiente aliento del dragón bien pudo nacer en las minas de carbón de Gales y otros lugares cuando hombres con sus antorchas dieron con bolsas de grisú y provocaron explosiones. Al ignorar la causa, aquellos mineros atribuyeron las mortales llamaradas a una bestia. Y así el dragón empezó a vivir bajo tierra y a expulsar fuego.

En Monasterboice, Louth, Irlanda, hay una Cruz de Muiredach que tiene dos serpientes una hacia arriba y otra hacia abajo, con tres cabezas humanas entre las colas y que terminan en una mano humana con un círculo arriba representando un círculo solar. Se le conoce como Dextra Dei o la mano derecha de Dios.

Así la creencia era que estos lugares estaban favorecidos por la Madre-Naturaleza, y las aguas subterráneas simbolizadas por Dana, Diosa primigenia, otorgadora de la Vida, y la Serpiente Cósmica, quien sacaba de si el Huevo Cósmico (balain, balaun), repleto de nueva Vida y Energía.
Así pues los druidas se consideraban a sí mismos como Hijos de la Serpiente cósmica, (Naddred, Adder) los cuales en sus creencias se dirigían a estas zonas de poder para recibir los beneficios físicos y espirituales en estos espacios. Era ahí donde los celtas rendían culto a la Diosa-Tierra y demás entidades divinas que albergan las fuentes, lagos, ríos o manantiales.

Los ovates poseían la ciencia concerniente a las direcciones de las corrientes terrestres y sabían canalizar las energías ofrecidas por la Naturaleza. El ovate actúa como catalizador entre el mundo subterráneo y el mundo aéreo del pensamiento.

Los druidas asociaron la Serpiente con Nwyvre  (dragón terrestre), que es similar al concepto oriental de Kundalini. La Kundalini, fuego de serpientes, se encuentra enrollado en la base de la columna vertebral activando centros de conciencia, salud y creatividad a medida que crecemos y nos desarrollamos. De esta manera, la Serpiente es responsable del despertar de las fuerzas creativas. Las similitudes pueden provenir de que los celtas forman parte de una rama de indoeuropeos primitivos.

Para los celtas, el dragón era una divinidad de los bosques, cuya fuerza podía ser controlada y utilizada por los druidas.  Creían que los dragones eran criaturas del mundo paralelo, y que su poder y presencia afectaba a la tierra. El camino de los dragones era fundamental para descubrir la corriente de energía telurica. Si había un punto que el dragón cruzaba seguido, un punto donde los caminos se cruzaban o uno donde el dragón paraba a descansar, éstos se convertían en lugares de poder.

Quienes estudian la religión druídica creen que estas líneas telúricas son vías espirituales que recubren todo el planeta. Creían también que estas energías nacían del tránsito acuífero de los subsuelos o de las grietas de terrenos que entran en fricción, al igual que de los magmas subterráneos del planeta.
De igual modo creían que esas energías cruzaban los cielos y el interior de la tierra, a modo de cauces energéticos que, en ciertos parajes concretos, daban una condición específicamente benéfica a la acción de las corrientes telúricas del subsuelo, y creaban allí un lugar privilegiado, que los druidas marcaban mediante menhires o dolmenes.
Así, la creencia era que estos lugares estaban favorecidos por la Naturaleza y las aguas subterráneas, simbolizadas por Dana, diosa primigenia, otorgadora de la vida, y la Serpiente Cósmica, quien sacaba de sí el Huevo Cósmico (balainbalaun), repleto de nueva vida y energía.

Así pues, los druidas se consideraban Hijos de la Serpiente Cósmica (NaddredAdder) y, según sus creencias, se dirigían a estas zonas de poder para recibir los beneficios físicos y espirituales en estos espacios. Era ahí donde los celtas rendían culto a la Diosa-Tierra y demás entidades divinas que albergan las fuentes, lagos, ríos o manantiales.

MAS INFORMACIÓN:   La Geomancía y las energías telúricas.

La Serpiente lo conoce todo sobre los misterios de la transformación. Es maestra de todo lo femenino, detenta poder y sabiduría y es la mejor instructora en todo lo que se relaciona con el agua, con lo fluido y con el cambio. Es energía primitiva o elemental. Es energía psíquica. Su nombre gaélico es Nathair.  Además la serpiente y su derivado: el Dragón ha estado muy presente en la misma palabra celta para la serpiente, “Neidr” o “Near un” también era el nombre expresivo para sabiduría, parabra que usaban mucho los druidas para denominarse lideres absolutos entre los suyos.

 Desde la perspectiva celta, la serpiente era un símbolo de un conocimiento secreto, la serpiente era el símbolo la astucia y la transformación. La serpiente muda su piel, dejando atrás al hombre viejo, y convirtiéndose en un joven elegante con piel nueva, de ahí el significado de transformación, renacimiento y renovación.

Los dragones se representan a menudo en ilustraciones celtas. Los dragones a menudo son dibujados con sus colas en la boca. Esto simboliza el ciclo de la naturaleza en el mundo y la inmortalidad. El dragón generalmente está torcido sobre sí mismo, con colas en las orejas y partes del cuerpo entrando y saliendo de otras partes, como una pieza de trabajo de nudo regular. El atractivo de este arte sigue siendo fuerte hasta el día de hoy y se ha visto en camisetas, carteles e incluso tatuajes.

El culto a la serpiente no venenosa como símbolo de energía vital, renovación cíclica e inmortalidad, pervivió hasta el siglo XX; la mística de su hibernación y despertar, como metáfora de la naturaleza que muere y revive, como símbolo esencial de la inmortalidad de la energía vital, se conservó en Irlanda y en Lituania hasta nuestro siglo, donde la corona de una gran serpiente (la Reina) sigue siendo el símbolo de sabiduría.

La serpiente está asociada con la energía sexual, lo que nos permite nacer. Hay una imagen de una serpiente con un pene doble, que representa claramente la fertilidad y está asociada con Cernunnos. La Serpiente no solo es vista como una representación de la fertilidad masculina, sino también de la fertilidad femenina, ya que la madre serpiente da a luz a muchos jóvenes.

Huevo serpiente
Para los sacerdotes celtas y druidas portar un «huevo de serpiente» era sinónimo de buena suerte

Los romanos observaron que los druidas reverenciaban especialmente a la serpiente por su curación, y que atribuían los mismos poderes al “huevo de serpiente“, un tipo particular de piedra en forma de huevo. Aquí, Jean Markale, destacado estudioso de la sabiduría céltica, recupera lo dicho por Plinio respecto a un huevo de serpiente.  En la interpretación de Markale, el huevo de la serpiente se convertirá en un símbolo que revela la apertura hacia el Otro Mundo y el conocimiento de lo invisible.

MAS INFORMACIÓN:  El Huevo del Dragón entre los Druidas

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Para los celtas, el dragón era una divinidad de los bosques, cuya fuerza podía ser controlada y utilizada por los druidas utilizando los huevos de dragon.

Los celtas ocuparon Gales, Escocia, Irlanda, la Bretaña francesa y el Norte de España, aunque hay investigadores que localizan su origen en el suroeste de Alemania, en el curso superior del Danubio. Fueron grandes orfebres y fabricaron verdaderas obras de arte en forma de joyas en plata y oro. Y como es habitual en todas las culturas religiosas los símbolos se trasladan a lo cotidiano para poder utilizarlos de manera mas directa.

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El  símbolo del Wuivre  simboliza la unión y el poder de la tierra.

EL SÍMBOLO DEL WUIVRE

El Wuivre es un símbolo celta representado por dos serpientes entrelazadas entre si.

El  símbolo del Wuivre está representado por dos serpientes entrelazadas entre sí y rodeadas por un círculo, las serpientes simbolizan la unión y el poder de la tierra. Significa la fuerza y todas las cualidades del elemento tierra, y se cree que por esta causa por la que este símbolo nunca debe de ser tocado por el agua ya que de hacerlo su poder se reduciría drásticamente.

Además de protección, este símbolo proporciona a quien lo lleve amor y poder. Las serpientes se han empleado como símbolo a lo largo de la historia por muchas civilizaciones asociando su significado al esfuerzo, al sacrificio, a la energía y a la unión.

Según Jean Markale “representa lo desconocido, el guardián de todos los tesoros escondidos en la tierra y la personificación de la sabiduría”, si nos fijamos es completamente plausible ya que la serpiente era muy adorada e la Irlanda pre-cristiana a pesar de no haber existido serpientes en ese país. ¿Por qué? Se dice que porque su origen radicó en pueblos celtas fuera de Irlanda que exportaron sus creencias a los antiguos Irlandeses.

Se dice que este amuleto, con las dos serpientes entrelazadas entre sí reflejaba para los celtas la dualidad confusa y contradictoria de la naturaleza. Hay quien afirma que también puede representar un elemento fálico ya que se encontraron en muchos restos arqueológicos en los que se aprecian serpientes brotando de fuentes en forma de vaginas. Es por ello que muchos historiadores explican que quizás la serpiente también fue un icono de fertilidad y prosperidad.

La Serpiente es un Guardián de Misterios.

Varios cuentos antiguos presentan serpientes protectoras del tesoro mágico que residen en pozos, un motivo común es la serpiente cornuda que guarda un torque dorado, una referencia a la autoridad divina. Junto con sus parientes (dragones, wyrms, wyverns, etc.) la serpiente es guardiana de tesoros, manantiales de vida y lugares sagrados. La Serpiente simboliza ante todo el conocimiento oculto y puede representar el guardián de los Tesoros ocultos en la Tierra, es decir, los grandes secretos del mundo. Parece por tanto evidente la ascendencia céltica del cuélebre asturiano.

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El cuélebre asturiano.
MAS INFORMACIÓN: 

Iberia, Madre de Dragones

La serpiente puede desaparecer en los meses más fríos y al ser  convocada por el sol marca la conexión de la serpiente a los mundos de las sombras con su habilidad exitosa de vivir dentro de los reinos oscuros durante largos períodos de tiempo. Alternativamente, la serpiente se mueve suavemente en el abrazo del sol, y así encapsula el credo del antiguo mago de moverse en el ritmo perfecto de las fuerzas naturales.

En muchos casos, si bien con distinto nombre, la serpiente representa a un mismo personaje central con el rol de creador del mundo, hacedor de la humanidad y dador del conocimiento, entre otras atribuciones y logros.

La serpiente no se caracteriza precisamente por ser un animal que despierte mucha ternura, como un conejo, o que sea un leal compañero, como un perro, o que pueda ser domesticado para ayudar en la tarea del hombre, como el caballo. Sin embargo, fue la serpiente, como ningún otro animal, quien fue inmortalizada como el emblema de la vida, el conocimiento y la salud en todas las civilizaciones.

El culto a la Serpiente Dragón como símbolo de energía vital, renovación cíclica e inmortalidad, pervivió hasta el siglo XX; la mística de su hibernación y despertar, como metáfora de la naturaleza que muere y revive, como símbolo esencial de la inmortalidad de la energía vital, se conservó en Irlanda y en Lituania hasta nuestro siglo, donde la corona de una gran serpiente (la Reina) sigue siendo el símbolo de sabiduría.

DRAGONES MONSTRUOSOS

EL AFANG es un monstruo acuático y misterioso de la tradición celta con características similares a un dragón o probablemente una serpiente y es considerado un antecedente del “Monstruo del lago Ness”.

EL ADDANC  a veces confundido con el Afanc, es un monstruo del lago de la mitología galesa. Al igual que la mayoría de los monstruos del lago, se dice que se aprovechan de cualquier tonto que se atreviera a nadar en el lago.  Una historia relata que fue impotente ante una joven que lo dejo dormir en su regazo, mientras dormía, vecinos de la aldea de la doncella se obligaron a encadenar a la criatura. La criatura se despertó y se enfureció, con sus colericos movimientos aplastó a la doncella, la cual seguia en su regazo.

Son criaturas solitarias y se piensa que pueden vivir cientos y cientos de años en aguas dulces y algunas veces también saladas. Alcanzan tamaños colosales y las aguas donde habitan suelen ser profundas oscuras y frías. Viven solos y solo se reúnen con mas de su especie en temporada de reproducción.

LA BESTIA AULLADORA. Otra criatura celta maligna que asemeja a una quimera es la Bestia Aulladora, un monstruo con la cabeza de una serpiente, el cuerpo de un leopardo, la parte trasera de un león y los cascos de un ciervo. Según la leyenda, es el resultado de la unión entre una princesa y un demonio. El lamento constante de la bestia es comparado con el sonido de 30 perros aullando (de ahí el motivo de su nombre). La Bestia Aulladora, conocida por su rapidez, fue perseguida por muchos caballeros, y en la mitología celta fue perseguida por Pellinore, un personaje artúrico. La bestia aparece no solo en las leyendas del Rey Auruto, sino que también en el cuento de Edmun Spenser “La reina de la hadas” que, en parte, aborda la relación entre Inglaterra e Irlanda en el siglo XVI. Dicen que solo los caballeros del Santo Grial son capaces de matar a la bestia.

ZODIACO ANIMAL CELTA

Serpiente, del 18 de febrero al 17 de marzo.
Las serpientes siempre parecen relajadas aunque ocurran muchas cosas en su interior. Son curiosas y siempre están llenas de preguntas acerca de el mundo, y la gente que les rodea (incluso si no están preguntando abiertamente, en su cabeza están buscando las respuestas). Las serpientes son hábiles en la comunicación, y pueden ser muy persuasivas. Si les apasiona una causa pueden voltear el vecindario patas arriba con su entusiasmo y compromiso con su propósito. Las serpientes pueden ser espontáneas e impredecibles. Y a pesar de que son bastante flexibles, quieren que las cosas se hagan a su manera (¿quién no?). Pero si la presionan y se ve arrinconada se mostrará poco cooperativa.

En todos los casos el símbolo totémico  del dragón es poderoso, es una fuerza enorme que puede ser aliada nuestra bien utilizada. Llevar un dragón es un tótem muy contundente y fuerte, y hace muy especial a quien lo lleva.

MAS INFORMACIÓN: La Luna y la Serpiente

Hay otros artículos en este blog  sobre este tema. Si estás interesado, puedes ir a la CATEGORIA:  Serpientes y Dragones


FUENTES:

  • Wikipedia
  •  Cirlot, Juan Eduardo (1992). Diccionario de símbolos. Barcelona: Labor.
  • Jean Markale, Las tres espirales, Meditación sobre la espiritualidad céltica, José de Olañeta Editor.
  • D’ Ors Führer, Carlos (1951). Quetzacóalt y Coatlicue, en Cuadernos Hispanoamericanos N° 449 – Noviembre 1987. Disponible en: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  • “LOS CELTAS Y SUS MITOS” de Mariano Fontrodona
  • La Serpiente Ancestral 
  • Serpiente ¿Dios o Demonio?

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3 comentarios en “La Serpiente Dragón en el Mundo Celta

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