Jim Morrison, el Dionisio Moderno o Arquetipo del Exceso

Jim Morrison, la encarnación del dios Dionisio

Morrison fue un “artista total” y, sobre todo,  un sacerdote de Dionisio.

Jimy Morrison
Jim Morrison, fotografiado por Joel Brodsky en el año 1967.

Jim Morrison – estrella del rock, poeta, profeta, chamán eléctrico, y dios encarnado. 

Jim Morrison, el vocalista  del grupo de rock estadounidense The Doors, uno de los íconos más transgresores de los 60, se identificaba fuertemente con Dionisio. La vida y la muerte del Rey Lagarto, como también se conocia al líder de Los Doors, es un misterio.

James Douglas «Jim» Morrison (Melbourne, Estados Unidos, 8 de diciembre de 1943-París, Francia, 3 de julio de 1971) fue un cantante, compositor y poeta estadounidense, célebre por ser el vocalista de la mítica banda de rock The Doors.

Debido a sus canciones, personalidad y actuaciones salvajes, es considerado por críticos y fans como uno de los cantantes más icónicos e influyentes de la historia del rock, y, debido a las circunstancias dramáticas que rodean su vida y muerte, en la última parte del siglo XX, fue uno de los iconos más rebeldes de la cultura popular, representando la brecha generacional y la contracultura juvenil.

Cuando Jim Morrison propuso para su banda el nombre The Doors no estaba pensando en cualquier tipo de puerta, sino en aquellas que esconden lo que el pensamiento consciente oculta. Eran las mismas que también traspasaron Antonin Artaud y Henry Michaux al consumir peyote; las que aparecieron en las mentes de Willian Blake y Aldous Huxley encauzando divagaciones metafísicas.

El nombre The Doors  (Las Puertas), que escogieron para denominar al grupo,  procede  de la cita del artista y poeta místico William Blake (1757-1827)  del libro “El matrimonio del cielo y el infierno”.

 “Si las puertas de la percepción fueran limpiadas, todo aparecería ante el hombre como realmente es: infinito. Pues el hombre se ha encerrado en sí mismo hasta ver todas las cosas a través de las estrechas rendijas de su caverna”.

William Blake

No por coincidencia, la misma frase también aparece introduciendo el ensayo Las Puertas de la Percepción, escrito por Aldous Huxley en 1954. Basado en esta cita, Huxley asume que el cerebro humano filtra la realidad para no dejar pasar todas las impresiones e imágenes, las cuales serían imposibles de procesar. De acuerdo con esta visión, las drogas alucinógenas pueden reducir este filtro, o abrir estas puertas de la percepción, como él lo expresa metafóricamente.

Las puertas, reales o imaginarias, físicas o metafóricas, siempre conllevan cierto misterio. Como elemento recurrente en la simbología universal las puertas vienen a significar un umbral; separan dos espacios contiguos pero independientes, delimitan lo exterior de lo interior e incluso pueden llegar a servir como barrera entre la realidad y la ficción.

Morrison justificó la elección: “Hay cosas que son conocidas y cosas que son desconocidas. En el medio están las puertas”. Tal y como capturó al personaje el director Oliver Stone en su película (The Doors, 1991), el cantante estaba obsesionado con el consumo de sustancias que psicoactivas y los rituales del chamanismo.

The Doors fue el primer grupo de rock que convirtio sus Shows en rituales, haciendo caer a sus espectadores bajo un viaje psico-religioso. Su actitud provocadora en escena, perturbando el orden público, hizo que sus conciertos fueran prohibidos en varias ciudades de los Estados Unidos. La banda creó una canción llamada Break on through inspirada en el tema de las puertas de la percepción.

 La Psicodelia, el concierto como ritual, como iniciación

Psicodelia es la adaptación al español del inglés psychedelia, un neologismo formado a partir de las palabras griegas ψυχή, “alma”, y δήλομαι, “manifestar”. La palabra psicodélico fue inventada por el psicólogo británico Humphry Osmond y significa “que manifiesta el alma”.

La psicodelia es uno de los componentes más notorios de la contracultura, pues ofrece una vía de escape de los límites impuestos a la conciencia y a la vida diaria por el sistema dominante Este tipo de arte se caracteriza por evocar las vivencias propias de la experiencia psicodélica: sinestesia, alteración de la percepción del tiempo y del sentido de la identidad, empatía, etc.

La música psicodélica (a veces llamada psicodelia​) abarca una gama de estilos y géneros de la música popular, que están inspirados o influenciados por la cultura psicodélica y que intentan replicar y/o realzar las experiencias con drogas psicodélicas. Surgió a mediados de la década de 1960 entre las bandas de folk rock y blues rock de los Estados Unidos y Reino Unido.

Entre 1965 y 1971, Morrison compuso un centenar de canciones, escribió y editó cuatro libros de poemas, realizó tres películas, escribió guiones y decenas de cuadernos con notas y poesías. Fue un icono sexual y la principal estrella del rock estadounidense. Transgredió todos los tabúes sexuales de aquel puritano país y llegó a amenazar a la administración americana con sus invitaciones a la protesta y la rebelión. Morrison se convirtió en el primer artista en la historia del rock en ser arrestado en el escenario durante un concierto.

The End es una canción del grupo The Doors, último tema de su álbum debut homónimo The Doors. Es una de las primeras canciones épicas de la banda, en la que Jim Morrison cuenta «una triste despedida».   The End es una epopeya psicodélica-edípica (The end) sobre matar al padre y acostarse con la madre que catalizaba, para bien y para mal, las reacciones del público ante su provocador mensaje.

Morrison desarrolló una dependencia al alcohol. Más de una vez apareció bajo los efectos del alcohol y las drogas en sus conciertos. En una de sus presentaciones en el bar Whisky a Go Go, cambió la letra e hizo una especie de estrofa edípica que decía:

Father
Yes, son
I want to kill you
Mother
I want to fuck you
Padre
Sí, hijo
Quiero matarte
Madre
Quiero follarte

Esto fue demasiado para el dueño del bar, que despidió a la banda de su puesto como residentes locales, pero en ese mismo instante el dueño de Elektra Records, que se encontraba en el local, les ofreció un contrato.  Evidentemente con sus 11:43 minutos es una de las canciones más psicodélicas de la banda, siendo parecer un jam progresivo que se envuelve en una atmósfera trágica y épica a la vez. También es de las composiciones más conocidas de “The Doors” y de las cuales tocaron hasta la muerte de Jim Morrison.

Su imagen estaba asociada con la rebeldía. Las personas que entonces lo seguían casi como si fuera un profeta, anhelaban alcanzar el místico estado que profesaba leyendo sus poemas. El Rey Lagarto pasó de un tímido joven que daba la espalda al público a un chamán de multitudes a lo largo de una incesante debacle autodestructiva.

Inmaculadamente drogado

Te diré esto.
Ninguna recompensa eterna nos perdonará ahora.
Por malgastar el alba.

Vuelvo a aquellos días, todo era más sencillo y más confuso.
Una noche de verano, yendo al muelle.
Me encontré con dos jóvenes chicas.
La rubia se llamaba Libertad.
La morena, Empresa.
Hablamos y me contaron esta historia.
Ahora escucha esto…
Te hablaré sobre Texas radio y su gran ritmo
Suavemente conducido, lento y loco.
Como algún nuevo lenguaje.
Llegando a tu cabeza con el frío, furia repentina de un mensajero divino.
Déjame hablarte sobre la angustia y la pérdida de dios.
Divagando, divagando en la desesperada noche.

Aquí fuera no hay estrellas en todo el perímetro.
Aquí fuera estamos colocados.
Inmaculados.

Poema de Jim Morrison

 Un musicólogo griego da la descripción de una Báquica iniciación como catarsis: “Este es el propósito de la iniciación a Baco, que la ansiedad depresiva de las personas, producidas por sus estados de vida, o de algún infortunio, sean eliminados a través de melodías y danzas del baile ritual “

 En la película The Doors(1991) de Oliver Stone este aspecto chamánico del artista es reiterado. En una de las primeras escenas del filme, Jim explicita el significado universal del chamán. Dirigiéndose a Pam, su novia, le dice que “es el hechicero de los indios. Se pone en trance con peyote. Cae en un trance cada vez más profundo y tiene una visión. Entonces toda la tribu está curada. Hay algo semejante en cada cultura. Los griegos tenían su teatro y sus dioses. Los indios dicen que el primer chamán inventó el sexo. El que te enloquece”. Oliver Stone , plantea como Jim Morrison en la cultura popular de los años sesenta se convirtió en una especie de encarnación de Dionisos.

 Jim Morrison  murió en París en julio de 1971 a la edad de 27 años; se alega que pudo haber muerto de una sobredosis de heroína, pero como no se realizó autopsia, se discute la causa exacta de su muerte. La defunción del cantante y otras figuras principales del movimiento psicodélico  como Jimi Hendrix o Janis Joplin, que formaron parte de la maldición del “Club de los 27”,  contribuyeron a su decadencia.

Cuando la diversión muere, se convierte en el Juego.
Cuando el sexo muere, se convierte en el Clímax.
Todos los juegos contienen la idea de la muerte.

Jim Morrison. Los señores (1969)

La idea de que la percepción puede ser modificada y ampliada concienzudamente fue un principio fundamental de la generación Beat. La idea del poeta-vidente. Y así fue la poesía que sin querer marcó un período fundamental de la historia de Estados Unidos: concisa, profunda en términos de claridad de expresión y de tono; plagada de imágenes en versos simples, emocionales; una poesía pesimista y melancólica, resignada a la realidad que le tocaba ilustrar.

Los_borrachos
Los borrachos o el triunfo de Baco Óleo sobre lienzo, 165×225 cm, pintado hacia 1629 por Velázquez.

Ray Manzarek definió a Morrison acertadamente:

“Era Dionisio reencarnado. Un dios de los sentimientos interiores, de la danza, de la música, la expresión. En escena era un genio, un teatro humano. A veces, un ángel; otras, el demonio en persona. Cuando los Doors subían a tocar, todo era presente. Un momento sagrado. Salíamos de un concierto en sinfonía con el Universo. El mensaje de Jim Morrison era que todo hombre es un Dios en potencia, todo lo que hay que hacer es darse cuenta”.

El dios griego Dioniso, también conocido por los romanos como Baco es  el que inspira los impulsos: el dios del vino, el éxtasis, el desenfreno sin límites y la liberación, el placer de vivir todo, el descontrol, el furor, el frenesí, el delirio, el extravío, el goce de los sentidos, el placer de disfrutar. El genio de la furia desatada, la locura, la energía desmesurada, el arrebato estremecedor, voluptuoso e incontenible.

Aquellas sectas que adoran exclusivamente a Dioniso, o más comúnmente a Dioniso y Afrodita, son a veces conocidas por llevar a cabo rituales orgiásticos y usar numerosas drogas en su intento por alcanzar la gratificación terrenal y la euforia (tales sectas son a menudo consideradas destructivas incluso para los estándares neopaganos). La mayoría de las grupos religiosos coinciden en que es desaconsejable hipotecar el bienestar futuro por un momento de placer. Sin embargo, algunos seguidores de Dionisio creen que son inspirados para deleitarse en los placeres mundanos, ignorando cualquier consecuencia.

La memoria de Dionisio persiste a lo largo de los siglos. Su influencia está vigente y muy presente en la actual cultura del desenfreno sin límites, en el desmedido placer y en todas las adicciones que alienan: drogas, alcohol, velocidad, juego y sexo, consumidos como escapismo y evasión. Cuando “todo está permitido”, el poder de Dioniso está dentro nuestro.

A lo largo de 1968 la carrera autodestructiva de Jim Morrison se había acelerado irremisiblemente hacia el abismo. The Doors se embarcó en la tormentosa grabación de su cuarto álbum: «The soft parade» (Elektra, 1969).   Morrison adoptó como una práctica habitual el acudir al estudio borracho o puesto hasta las entrañas. Pidió a su eterna novia, Pamela Courson, que le realizara sexo oral mientras cantaba ‘The Soft Parade’ y así evadirse del nerviosismo causa del síndrome de abstinencia. Y ella lo hizo.

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El gran dragón rojo y el animal del mar de William Blake,  una de las figuras clave del romanticismo inglés. Un visionario tanto en poesía como en artes plásticas, sin duda adelantado a su tiempo en ambas.

“El camino de los excesos conduce al palacio de la sabiduría”, había sentenciado uno de sus guías primordiales, William Blake. Morrison, se habia transformado en el Rey Lagarto, había depurado al máximo su estilo para lograrlo. Con el ímpetu de liberación de su época, Morrison buscó en las drogas de diseño psicodélicas su propia utopía, un estado de la conciencia donde comulgaran misticismo, visión y éxtasis. La ebriedad dionisíaca y la dualidad Apolo/Dionisio que estableció Nietzsche fueron los cimientos de su conducta y su búsqueda artística.

Dioniso ha permanecido como una inspiración para artistas, filósofos y escritores de la época moderna. En su libro El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música, el filósofo alemán Friedrich Nietzsche contrastó a Dioniso con Apolo como símbolo del principio estético fundamental e incontrolado de la fuerza, la música y la intoxicación frente al principio de la vista, la forma y la belleza representado por el segundo.

Dioniso le dice a Nietzsche: “El arte adormece, no salva; salvan los dioses que mueven el arte”.

Según la filosofía de Nietzsche, son dos los principios rectores del arte: el apolíneo —representado en la escultura— y el dionisiaco —representado en la música—.

“A pesar de que el favorito de los dioses mueren jóvenes, sino también a vivir para siempre en compañía de los dioses”

Fredrich Nietzsche, El nacimiento de la tragedia

Decía Nietzsche a propósito de la “magia dionisíaca”:

Cantando y bailando, el hombre se siente miembro de una comunidad superior : ya se ha olvidado de andar y de hablar, y está a punto de volar por los aires, danzando. Sus gestos delatan una encantadora beatitud (…) la voz del hombre, resuena como algo sobrenatural: el hombre se siente Dios (…) El hombre no es ya un artista, es una obra de arte: el poder estético de la naturaleza entera, por la más alta beatitud y la más noble satisfacción de la unidad primordial, se revela aquí bajo el estremecimiento de la embriaguez

Dionisio como arquetipo es fuertemente ambiguo y ambivalente. El gozo de la vida con el goce del placer sin límites. Una cosa es el gozo y otra el goce. El gozo es sano, integral y asume la dimensión espiritual. El goce en cambio, embota y entorpece. Sólo procura la satisfacción de los sentidos, comprometiendo la lucidez de la mente y el corazón. Una cosa es disfrutar y otra, alienarse. Dionisio tiene una cara luminosa -el sano gozo- y otra sombría, el goce desmedido.

Jim Morrison se identifico muy fuertemente en su vida con Dionisio, que además de ser el dios tracio del vino, representa no sólo su poder tóxico sino también sus influencias sociales y beneficiosas. Es considerado promotor de la civilización, legislador y amante de la paz, así como dios protector de la agricultura y el teatro.

«Cuando se dio cuenta de que se había convertido en un Dionisos adorado y que sus esfuerzos por ser considerado artista (y poeta) serio se limitaban al morbo que provocaban sus descomunales borracheras y las vergonzosas tanganas que surgían en sus conciertos para horror de sus (excelentes) compañeros, decidió destruirse físicamente. Engordó hasta la obesidad mórbida, grabó uno de los mejores discos de la época, ‘L. A. Woman’, y se marchó a París decidido a no volver jamás con los Doors y escribir poesía», explica el crítico musical Juanjo Blasco, y agrega: «Lo cumplió». Un día, Morrison había escrito: «El futuro es incierto y el final siempre está más cerca».

L. A. Woman es el sexto álbum de estudio de la banda de rockestadounidense The Doors, publicado en abril 1971. Fue el último disco que grabó el cantante Jim Morrison. Parte de la letra de “L.A. Woman” fue grabada por Jim en los baños de los estudios que la banda tenía en el 8152 del Boulevard Santa Mónica. El tema de los baños es recurrente en las letras de The Doors. Jim también murió en un baño, como Arthur Rimbaud, uno de sus héroes literarios.

“Queremos el mundo, pero lo queremos ahora”

Jim Morrison, diciembre de 1967.

Y para no olvidar el espíritu lunático de este blog , os dejo con una de sus primeras  canciones: ” Moonlight Drive ”  (Viaje a la luz de la luna)  que como la gran mayoría de sus canciones no son más que poemas musicalizados, poemas profundos, oscuros, un tanto místicos, tal vez por la gran influencia que tuvo Morrison de la experiencia chamánica en Estados Unidos y México.

 En un momento se le acusó de enseñar los genitales en plena actuación. Su desafortunada actuación en el Dinner Key Auditorium de Miami, el 1 de marzo de 1969,  después de llegar con retraso y borracho, Morrison se mostró violento, provocó a la policía quitándole la gorra a un agente, abrazó a un cordero vivo y soltó lindezas al público como ésta: “Sois una panda de jodidos idiotas. Sois una panda de esclavos, tío. ¿Cuánto pensáis que va a durar esto? ¿Cuánto vais a dejar que dure? ¿Cuánto tiempo más vais a dejarles que os intimiden? ¿Cuánto?… Quizá os encanta tener la cabeza metida en la mierda”. Por si no fuera suficiente, empezó a quitarse la ropa, simuló masturbarse y, para rematar, enseñó su miembro a los asistentes en un abrir y cerrar de ojos. Era el final del camino de Jim Morrison.  El chamán del rock necesitaba un cambio de aires

El 12 de diciembre de 1970, Morrison deja el grupo.  Ante el riesgo de ser condenado a prisión, decidió abandonar la música . Con las ilusiones deshechas de su lejana America, fue a París a refugiarse en la poesía y encontró la muerte.

Vivió deprisa y murió joven. Hace poco, en el mensual londinense ‘Mojo’, la cantante Marianne Faithfull revelaba que su entonces novio Jean Breteuil le había servido la heroína que acabó con su existencia. Quizá sea una revelación ociosa y a destiempo acerca de un mito irreductible

En su sepulcro del cementerio Père Lachaise de París nunca faltan flores ni poemas.  La tumba ha sido miles de veces profanada por hippies y fans nostálgicos que le ofrendan drogas, condones, alcoholes, y cubren de graffitis los alrededores. “Jim no ha muerto”, “Jim el poeta más grande”, “Jim: Dionisio”…  El lugar es el cuarto punto turístico más visitado en la capital francesa, después de la Torre Eiffel, Notre Dame y el Museo del Louvre.

morrison-tumba

Fue la curiosidad insaciable de Jim por la vida que lo llevó al otro lado, y no a cualquier inclinación a la muerte.

Tan sólo estaba explorando los límites de la realidad. Tenia curiosidad por ver qué pasaría. Eso era todo: simple curiosidad.

— Jim Morrison

MAS INFORMACIÓN: 

Dionisio, el Dios de los Excesos y del Éxtasis.

NOTA: Desde los años ochenta se han producido diversos brotes neopsicodélicos. Uno de ellos es el psychedelic trance, movimiento que retoma algunos principios de la psicodelia de los sesenta, promoviendo la empatía con el planeta y el uso de la música como herramienta de meditación. Otra manifestación reciente es el psybient, un encuentro entre la música electrónica, las estructuras complejas del rock progresivo y la estética psicodélica.

NOTA: La pelicula The Doors  (1991) de Oliver Stone es una narración psicodélica de la excesiva vida de Jim Morrison, de su experimentación y fascinación con la muerte, de su música y de su personaje, The Lizard King, y su predecible muerte. Es una película excesiva como Morrison y muy de su tiempo, pero vale la pena.

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FUENTES:

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