El Espíritu, el Alma y el Cuerpo,

alma-p-308x199

El alma y el espíritu son los dos principales aspectos inmateriales que las Escrituras atribuyen a la humanidad.  El ser humano está conformado por tres partes que son: el espíritu, el alma y el cuerpo. El hombre es un espíritu que posee un alma y vive en un cuerpo.

En el Nuevo Testamento la distinción entre cuerpo, alma y espíritu aparece solamente una sola vez. San Pablo dice en la primera carta a los Tesalonicenses: “Que Él, el Dios de la paz, os santifique plenamente, y que todo vuestro ser, el espíritu, el alma y el cuerpo, se conserve sin mancha hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo” (1Ts 5,23).

Aclarar que Alma y espíritu no es lo mismo. Se puede notar que en la Biblia estas dos palabras tienen significados diferentes. El alma es inmortal, pero el espíritu no.

Espíritu” significa ser inmaterial. La palabra “espíritu”, se refiere sólo a la parte inmaterial del hombre. La raza humana tiene un espíritu, pero nosotros no somos un espíritu. Se aplica por tanto en primer lugar a los ángeles y a Dios mismo (lo dice explícitamente el Señor: Dios es espíritu: Juan 4, 24), de quienes se dice que son espíritus. El hombre no es inmaterial, pero contiene en sí una realidad inmaterial, por lo que no se dice que es espíritu, sino que tiene o que contiene un espíritu

“Alma” hace referencia al principio vital de los seres vivos. Los filósofos han hablado de “alma vegetativa” y “alma sensitiva” aplicado respectivamente a plantas y animales. El alma tiene que ver con el aspecto emocional y con la vida misma de las criaturas, mientras que el espíritu es la fuerza que permite que el cuerpo funcione. 

Es un privilegio de la filosofía y de la teología plantear preguntas que carecen de respuesta empírica

Fue el filósofo griego Platón el que puso en boca de Sócrates las siguientes palabras:

El alma, […] que se separa pura, sin arrastrar nada del cuerpo, […] se va hacia lo que es semejante a ella, lo invisible, lo divino, inmortal y sabio, y al llegar allí está a su alcance ser feliz, apartada de errores, insensateces, terrores, […] y de todos los demás males humanos, […] para pasar de verdad el resto del tiempo en compañía de los dioses”. (Fedón, 80 d, e; 81 a.).

La palabra “alma” se refiere no solamente a la parte inmaterial del hombre, sino también a la parte material. A diferencia de que el hombre tenga un “espíritu”, el hombre es un alma.  Siempre que la palabra “alma” se usa, se puede referir a toda la persona, viva o después de muerta.

alma
En su significado más básico, la palabra “alma” significa “vida”

El alma es tangible para el artista, visible es para el profeta, la olfatea el filósofo, la oye el místico y la saborea el amante.  El alma y el espíritu están conectados, pero son separables (Hebreos 4:12). El alma es la esencia del ser humano, es lo que somos. El espíritu es el aspecto de la humanidad que conecta con Dios. El alma comienza a existir, gracias a la insuflación de energía que recibe del Espíritu de Dios

Solemos identificar el término “alma” con palabras como aliento, soplo, respiración, vida. A veces, el alma también es concebida como una especie de fuego, fuego que se apaga con la muerte, la Llama Interior, energía consciente

El Papa Juan Pablo II afirmó que los animales tienen alma y que los seres humanos deben ser solidarios con ellos.  El alma sería la esencia de los seres vivos, aquello que forja su identidad. El alma tiene una cualidad que ya destacaron los neoplatónicos como Plotino. Posee individualidad y, a la vez, sin que ello le produzca ninguna merma o minoración de sí misma, forma parte de una esencia mayor. Forma parte del Todo.

 La Ciencia no inventa la realidad, sino que la descubre.

Ayer os hable de los microorganismos y su posible relación con el espíritu , los espíritus naturales. La medicina descubrió las bacterias miles de millones de años después de que se formaran en la Tierra. Antes de su descubrimiento ya existían, pero los médicos no lo sabían. Por lo tanto, que la ciencia no haya descubierto el alma no es argumento que permita negar su existencia.

Buscar la verdad de modo objetivo como hace la Ciencia no puede limitarse a unos campos y a otros no. La búsqueda de la verdad, de toda la verdad, debe emprenderse en todo, en el todo, incluido el campo de las creencias religiosas

En el caso del cristianismo, solo las palabras de Jesús de Nazaret, “conoceréis la verdad y la verdad os libertará” ya obligan a ser sinceros y determinantes en esa búsqueda.

Vivimos el momento de la Ciencia, que lleva a través de una metodología sistemática a alcanzar verdades y lograr conocimiento útil. Posiblemente un día, nos confirme como es la presencia de Dios entre nosotros. Quizás ya lo ha hecho. 

Ver  el articulo anterior: 

Dios es un Microbio: la “Iglesia Microbiana”


FUENTES:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s