LA RUEDA DE MEDICINA IV: Invocando a las direcciones

Los cinco puntos cardinales o direcciones hacia dónde ir: Norte, Sur, Este, Oeste y hacia dentro de uno mismo.

LA RUEDA LAKOTA (RUEDA DE MEDICINA)

La versión de la rueda que se utiliza con más frecuencia proviene de la tradición lakota, pero existen muchas variantes y ninguna es correcta o incorrecta, sino que cada una se adapta mejor a cada tipo de persona. La rueda se divide en cuatro cuadrantes que se corresponden con los puntos cardinales. El círculo dividido en cuatro, el mismo que en la cruz celta, es un antiguo signo de totalidad…

LA RUEDA DE MEDICINA  o rueda de las armonías tiene varios significados, entre otras cosas, es un sistema filosófico, una especie de mapa o brújula que nos orienta, nos une a la tierra y nos da protección cuando nos embarcamos en viajes interiores.

Armonía significa en este sentido, poder. La rueda de las armonías es una rueda poderosa, que posee fuerzas muy distintas en un equilibrio perfecto.  En este sentido, la rueda es un altar, un instrumento de concentración para nuestra conciencia, une Espacio sagrado y una ayuda para la meditación.

La Rueda de Medicina se utiliza como un mapa para la sanación a través de la búsqueda del equilibrio y balance entre sus elementos.  Un círculo no tiene principio ni fin y el centro del círculo es llamado “axis mundi”. Los cuatros radios de la rueda irradian del centro hacia el perímetro del círculo.

En ella convergen las cuatro direcciones cardinales en un centro que se conecta con el mundo de los cielos y el mundo de la tierra, y en cada una de las direcciones se reconoce el poder de algún elemento y/o animal arquetípico que puede asistir a aquella armonía.

Aunque cada cultura asigna significados específicos a los cuatro puntos cardinales, sus connotaciones básicas son universales. En todas partes en el mundo, la gente ha dirigido sus vidas y sus comunidades de acuerdo con los cuatro puntos cardinales, el cielo y la tierra.

La rueda de medicina es un símbolo de totalidad, de perfección, equilibrio y plenitud. La naturaleza no crea líneas rectas sino que se mueve en círculos. La Tierra es circular, gira sobre su propio eje, se traslada alrededor del Sol. El Sol y la Luna muestran una forma circular en el cielo y el ciclo de las estaciones no deja de ser un círculo que nos hace volver al punto de origen, que se repite y se repite sin cesar.

Esta rueda existe dentro y fuera de nosotros, compone nuestro ser y el cosmos. La podemos emplear para comprendernos a nosotros mismos, comprender la vida, situarnos en el mundo, consolidar nuestro espíritu y establecer el marco que nos permita honrar las fuerzas de la naturaleza y la energía de la vida.

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Invocando a las direcciones

Antes de sintonizar con cualquier práctica chamánica, reconoce estas siete direcciones cantando o tocando las maracas mirando hacia cada dirección, o con canciones u oraciones de bienvenida específicas para cada una de ellas.

Es importante dejarse llevar por las propias sensaciones al imaginar la rueda. ¿Qué asociamos con el Sur? ¿Y con el Norte? Y así sucesivamente. Veamos algunos objetos que podemos colocar en los cuatro puntos del círculo:

AL ESTE, LA LIBERTAD DEL ELEMENTO FUEGO: 

Varias velas atadas con una cinta amarilla, un huevo (ornamental o real), fotos del amanecer, cualquier objeto amarillo o luminoso, plumas de ave, cualquier cosa específicamente humana y que hable de la iluminación (como la Representación del hombre en el universo, del Leonardo da Vinci, por mencionar un ejemplo).

“¡Oh!, Gran Espíritu del Este, radiación del sol naciente,
espíritu de los nuevos comienzos, ¡Oh!, Abuelo Fuego,
gran fuerza nuclear, del sol,
el poder de la energía de vida, chispa vital,
el poder de ver a lo lejos y de imaginar con valentía,
el poder de purificar nuestros sentidos,
nuestros corazones y nuestras mentes”.

“Oramos para alinearnos contigo,
para que tus poderes puedan fluir a través
de nosotros y sean expresados por nosotros
por el bien del planeta Tierra,
y de todas las criaturas que lo habitan”.

AL SUR,  LOS SENTIMIENTOS Y EMOCIONES DEL ELEMENTO AGUA: 

Agua en un tazón rojo, algo de color rojo, una planta, un adorno que muestre la Luna, fotos de plantas, ¡hasta un trozo de queso! (para asociarlo a los ratones y a la leche).

“¡Oh¡, Gran Espíritu del Oeste, de las grandes aguas
de la lluvia, de los ríos, lagos y manantiales.
¡Oh¡, Abuela Océano, honda matriz, útero de toda la vida
el poder de disolver los límites,
de liberar las ataduras, el poder de saborear y sentir,
de limpiar y sanar, gran oscuridad bendita de la paz”.

“Oramos para alinearnos contigo,
para que tus poderes puedan fluir a través de nosotros
y sean expresados por nosotros
por el bien de este planeta Tierra,
y de todas las criaturas que lo habitan.”

AL OESTE, LA TRANSFORMACIÓN DEL ELEMENTO TIERRA: 

Aquí podríamos colocar todo tipo de piedras (preciosas o o), hierbas, nueces y un recipiente con tierra, objetos de color negro o la reproducción de la pata de un oso.

 ¡Oh¡, Gran Espíritu del Oeste, protector de la tierra fructífera,
de todo lo verde que crece,
los nobles árboles y hierbas,

Abuela Tierra, alma de la naturaleza,
El gran poder de lo receptivo,
de la nutrición y la persistencia,
el poder de crecer y producir,
flores del campo, frutos del jardín”.

“ Oramos para alinearnos contigo,
para que tus poderes puedan fluir a través
de nosotros y sean expresados por nosotros
por el bien de este planeta.
Y de todas las criaturas que lo habitan.

AL NORTE, LA SABIDURÍA DEL ELEMENTO AIRE: 

Algo de color blanco que sugiera la nieve, la cima de una montaña o la claridad: figuras de animales, especialmente el búfalo; mariposas, semillas de plantas que transporte el viento, representaciones de un consejo de ancianos, una carta astral. Aquí podemos quemar varillas aromáticas o colocarlas como representación del incienso, el don del aire.

Al Gran Espíritu del Norte:
“¡Oh! , Gran espíritu del Norte,
invisible espíritu del aire,
y de los frescos y fríos vientos.
¡Oh!, vasto e ilimitado Abuelo Cielo,
Tu aliento vivo anima a toda la vida.

Tuyo es el poder de la claridad y de la fuerza,
El poder de oír los sonidos internos,
De barrer los viejos modelos,
y de traer el cambio y el desafío,
el éxtasis del movimiento y la danza”.

“Oramos para alinearnos contigo
para que tu poder fluya a través de nosotros,
y sea expresado por nosotros por el bien de este planeta,
y de todas las criaturas que lo habitan”.

EN EL CENTRO (Arriba, abajo y adentro): Podemos encender una vela en reconocimiento a la presencia del espíritu. Después de encender la vela, tenemos que movernos en le dirección del Sol como señal de respeto a los poderes que estamos honrando.

Usa cualquier cosa que se te ocurra en el momento, aunque solo sean unas pocas palabras. Trata de alinearte con los espíritus que habitan allí (esto puede parecer difícil, pero te sorprenderá lo rápido que te descubres tomando conciencia de las energías que contiene cada dirección).

Una vez que estás orientado hacia las cuatro direcciones, invoca a los espíritus y energías del mundo superior y del submundo.

Por último, gírate hacia el centro silencioso de tu propia alma; visualiza la intersección de tu alma y el corazón de la trama cósmica. Tómate tiempo para permitir que los poderes de estas direcciones comuniquen contigo. Escucha las voces del viento o del agua, de la tierra o del fuego.

Cuando concluyas tu sesión, invierte el procedimiento, esta vez dando las gracias en lugar de dar la bienvenida desde el punto central al mundo superior, y después al submundo y a las cuatro direcciones.

Tenemos que descubrir nuestra propia forma de invocar a las direcciones una vez colocada la rueda. Una manera de hacerlo puede ser cerrando los ojos y pronunciando lo que nos dicte la propia mente: imágenes, asociaciones, sentimiento o incluso alguna poesía. Por ejemplo, hacia el Sur podemos decir:

“Espíritu del Sur, le pido que hoy esté aquí conmigo. Calor, verdor suntuoso, belleza, viajo en sus brazos. Ayúdeme a encontrar al joven que hay dentro de mí y a descibrir todas las cosas pequeñas y humildes que son tan importantes. Que la Luna actúe sobre las mareas de mi alma y yo camine sin miedo, con plena confianza.”

Para el resto, estoy segura de que cualquiera puede inventarse las palabras más adecuadas, dejándose llevar por sus propias sensaciones. No hay que olvidarse de invocar al Padre Cielo, a la Madre Tierra y también al Centro. Como preparación para las próximas tareas, nos dejaremos invadir por la paz y la plenitud y permitiremos que nos dominen.

Siguiendo la aproximación a la comprensión del Circulo Mágico, la persona que se coloca dentro de él se asimila al impulso y al movimiento vertical, que corresponde por su significado analógico de lo espacial y lo moral, al impulso de espiritualización. Mientras la horizontalidad de la misma persona dentro del círculo mágico con los brazos extendidos por oposición a la vertical del cuerpo, alude la serenidad, la quietud, lo estable, el cobijo, la no búsqueda.

Las direcciones quizá se entiendan mejor si pensamos en ellas como poderes cósmicos inteligentes y de gran magnitud. No están ceñidas a los cuartos designados, sino que más bien éstos se utilizan como un medio para llegar a contactar a esos poderes.

Los protocolos habituales son mirar en dirección al Sol en el hemisferio norte y en dirección a las estrellas en el hemisferio sur. La asignación de elementos a las direcciones se basa en la observación de los vientos prevalecientes.

En el hemisferio norte, el viento frío procede del Norte, del polo; mientras que en el hemisferio sur sopla del Sur. El viento caliente sopla del ecuador, que está al sur en el hemisferio norte y al norte en el hemisferio sur. Los vientos húmedos y secos se determinan en función de dónde está el situado el mar más cercano.

En en hemisferio norte de la Tierra nos movemos en este sentido en el contexto del ritual porque ésa es la dirección que sigue el Sol. En el hemisferio sur sucede lo contrario. Así mismo, los significados del Sur y del Norte pueden invertirse si se rota 180º la rueda para adecuarla al hemisferio sur.  Por ello hay tantas variaciones de claves y  situación de los elementos en muchos libros y artículos. Cada practicante debe adaptar la rueda segun la localización y geografía.

Esta oración es la versión original de las arriba mencionadas. Por la ubicación de mi  rueda, situada al  nordeste de la península ibérica tuve que adaptar los elementos y la invocación  para alinear el ritual correctamente-

Oración de los cuatro elementos de la rueda medicinal.
Isla de la Tortuga, costa oeste Ralph Metzner

Oh Gran Espíritu del Norte,
invisible espíritu del aire, y de los frescos y fríos vientos,
oh vasto e ilimitado Abuelo Cielo, tu aliento vivo anima toda vida.
Tuyo es el poder de la claridad y de la fuerza,
el poder de oír los sonidos internos,
de barrer los viejos modelos, y de traer el cambio y el desafío,
el éxtasis del movimiento y la danza.
Oramos para alinearnos contigo,
para que tu poder fluya a través de nosotros, y sea expresado por nosotros,
por el bien de este planeta, y de todas los criaturas que lo habitan.

Oh Gran Espíritu del Este,
radiación del sol naciente, espíritu de los nuevos comienzos,
oh Abuelo Fuego, gran fuego nuclear, del sol,
el poder de la energía de vida, chispa vital,
el poder de ver a lo lejos y de imaginar con valentía,
el poder de purificar nuestros sentidos, nuestros corazones y nuestros mentes.
Oramos para alinearnos contigo,
para que tus poderes puedan fluir a través de nosotros
y sean expresados por nosotros por el bien de este planeta Tierra,
y de todas los criaturas que lo habitan.

Oh Gran Espíritu del Oeste,
espíritu de las grandes aguas, de la lluvia, de los ríos, lagos y manantiales.
Oh Abuela Océano, profunda matriz, útero de toda vida,
el poder de disolver los límites, de liberar las ataduras,
el poder de saborear y sentir,
de limpiar y sanar, gran oscuridad bendita de la paz
Oramos para alinearnos contigo,
para que tus poderes puedan fluir a través de nosotros
y sean expresados por nosotros por el bien de este planeta,
y de todas las criaturas que lo habitan.

Oh Gran Espíritu del Sur, protector de la tierra fructífera,
de todo lo verde que crece, los nobles árboles y hierbas,
Abuela Tierra, alma de la naturaleza,
el gran poder de lo receptivo,
de la nutrición y la persistencia,
el poder de crecer y producir flores del campo, frutos del jardín.
Oramos para alinearnos contigo,
para que tus poderes puedan fluir a través de nosotros
y sean expresados por nosotros por el bien de este planeta Tierra,
y de todas las criaturas que lo habitan.

Para poder alinearnos correctamente con el Universo, siempre hemos de recordar nuestra fuente interna de alegría, y nuestra capacidad de reinventarnos.

De eso se trata la vida: De saber lo que somos, de ser agradecidos y de tener plena confianza que, mientras más estemos conectados con nuestra alegría (disfrutando desde las cosas más simples) podremos recibir toda la bondad que el Universo tiene para nosotros. La elección es nuestra.


FUENTES:

  • Wikipedia
  • “The Medicine Wheel: Earth Astrology” – En español “La Rueda Medicinal: Astrología de la Tierra”- de Sun Bear y Wabún, (1980)
  •  “Medicine Wheel and Medicine Cards” – En español “La Rueda Medicinal” de Jamie Sams y David Carson, Ed- Integral
  • “El mensaje de los animales” de Helena Hawley Ed. Luciérnaga.
  • Teresa Moorey- “Los nuevos chamanes” de Ed. Océano, Colección Ámbar, Barcelona, 2000.
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